Esta página es el respaldo de referencias de la página Autismo y molestias digestivas y repasa las seis publicaciones: qué midieron, qué encontraron y dónde no se confirmó ningún efecto. Tanto para padres como para médicos responsables.
Lo que sigue resume los estudios de la terapia de transferencia de microbiota — coloquialmente, trasplante de microbiota fecal (FMT) — realizados en el autismo. Sobre este procedimiento, basado en modificar la microbiota intestinal, existen seis publicaciones; las repasamos todas, junto con sus limitaciones.
Los datos son más sólidos en lo referente a los síntomas digestivos. En el estudio abierto de un grupo de trabajo de Arizona, la gravedad de los síntomas gastrointestinales evolucionó así respecto al valor inicial:
Cambio respecto a la puntuación inicial de GSRS[G], en el mismo grupo de 18 personas
Estudio abierto, 18 participantes (7–16 años), con seguimiento a dos años, sin control con placebo. Se trata de los mismos 18 niños medidos en dos momentos 122, 123, no de la suma de varios estudios independientes. La revisión sistemática de 2025 halló en los estudios sin grupo de control una reducción de los síntomas del 35–82%.126
Sobre los síntomas conductuales: la variable principal de ambos estudios con grupo de control resultó negativa. En el único ensayo doble ciego controlado con placebo realizado hasta ahora (103 niños: 52 tratados, 51 placebo), en la variable principal —la escala de reciprocidad social— no hubo diferencia significativa entre los dos grupos. En una escala secundaria (dominio de socialización del Vineland-3) sí apareció una diferencia a favor de los tratados.124 En un estudio observacional con grupo de control, en la puntuación de autismo basada en la observación clínica estructurada tampoco hubo diferencia significativa entre grupos, mientras que en las escalas de valoración de padres y médicos, así como en los indicadores digestivos, sí la hubo.125
Las cifras más llamativas — la puntuación de gravedad del autismo un 47% más baja medida a los dos años en el estudio de 18 personas, y que el 44% de los participantes quedó por debajo del punto de corte diagnóstico 123 — proceden de un estudio abierto sin grupo de control. Los propios autores señalan que 12 de los 18 participantes modificaron su medicación, sus suplementos o su dieta a lo largo de los dos años, por lo que la mejoría no puede atribuirse inequívocamente al tratamiento.
La revisión sistemática de 2025 describe también este patrón: todos los estudios antes-después informaron mejoría, mientras que en las variables principales los estudios controlados no confirmaron el efecto.126
Los datos sobre la seguridad del uso del FMT son muy tranquilizadores. La revisión sistemática de 2025 reúne 9 estudios, con datos de un total de 394 participantes niños y adolescentes (2–17 años); de los nueve, seis analizaron la seguridad y en ninguno de ellos se calificó de grave ningún acontecimiento adverso (tres estudios no abordaron la cuestión). Las molestias notificadas fueron leves y pasajeras: diarrea transitoria, malestar abdominal, febrícula, erupción cutánea y, en algunos estudios, irritabilidad, inquietud y trastornos del sueño.126 En el ensayo doble ciego, los acontecimientos adversos fueron más frecuentes en el brazo de FMT (23% vs. 14%); el acontecimiento más frecuente fue la fiebre, que apareció en proporción similar en ambos brazos, y la diferencia se debió sobre todo a que los acontecimientos neurológicos y psiquiátricos fueron más numerosos (8 vs. 2). No hubo ningún acontecimiento grave en ninguno de los dos brazos.124
Los hechos y datos que figuran en esta página proceden de seis publicaciones en conjunto: dos estudios abiertos y su seguimiento a dos años, un ensayo doble ciego controlado con placebo, un estudio observacional con grupo de control y dos revisiones sistemáticas. En total se trata de datos de unos pocos cientos de niños — la revisión más grande reúne 394 participantes.
Lo que esta literatura fundamenta: la mejoría de los síntomas digestivos aparece de forma consistente en los estudios y los datos de seguridad del tratamiento son tranquilizadores — hasta ahora no se han descrito acontecimientos adversos graves en niños. Lo que no fundamenta: una conclusión sobre los síntomas conductuales. En ambos estudios con grupo de control realizados hasta ahora, en la variable principal no se confirmó una diferencia significativa; la mejoría aparece de forma más consistente en las escalas de valoración de padres y clínicos que en la observación clínica estructurada o en los instrumentos principales estandarizados. Los estudios sin grupo de control muestran un panorama más favorable, pero tienen un alto riesgo de sesgo.
Los datos enumerados se refieren al método MTT (FMT) y no a un preparado concreto. Los estudios citados se realizaron, sin excepción, en niños con trastorno del espectro autista; sobre el TDAH prácticamente no se dispone de datos clínicos.
[122] Kang DW, Adams JB, Gregory AC, Borody T, Chittick L, Fasano A, Khoruts A, Geis E, Maldonado J, McDonough-Means S, Pollard EL, Roux S, Sadowsky MJ, Lipson KS, Sullivan MB, Caporaso JG, Krajmalnik-Brown R. Microbiota Transfer Therapy alters gut ecosystem and improves gastrointestinal and autism symptoms: an open-label study. Microbiome 2017;5(1):10. doi:10.1186/s40168-016-0225-7
Estudio abierto y sin grupo de control en 18 niños de 7–16 años con trastorno del espectro autista. El protocolo incluía dos semanas de tratamiento antibiótico previo, limpieza intestinal, un inhibidor de la acidez gástrica y después FMT prolongado: dosis inicial alta y, a continuación, dosis diaria de mantenimiento durante 7–8 semanas. Los síntomas gastrointestinales (GSRS) disminuyeron alrededor de un 80% al final del tratamiento, y la mejoría persistía 8 semanas después; los síntomas conductuales también mejoraron significativamente y aumentó la diversidad bacteriana. Limitaciones: no hay grupo placebo ni enmascaramiento, el tamaño muestral es de 18, las escalas se basan en gran medida en el informe de los padres y, como el protocolo incluía además antibiótico y limpieza intestinal, el efecto no puede atribuirse solo al FMT.Fuente: references-v2.bib · ref-122
[123] Kang DW, Adams JB, Coleman DM, Pollard EL, Maldonado J, McDonough-Means S, Caporaso JG, Krajmalnik-Brown R. Long-term benefit of Microbiota Transfer Therapy on autism symptoms and gut microbiota. Sci Rep 2019;9(1):5821. doi:10.1038/s41598-019-42183-0
Del estudio [122], seguimiento a dos años, en los mismos 18 participantes. La mayor parte de la mejoría gastrointestinal se mantuvo, y los síntomas relacionados con el autismo, desde el final del tratamiento, siguieron mejorando. Los cambios de la microbiota —mayor diversidad bacteriana, mayor proporción de Bifidobacterium y Prevotella— persistían también en el seguimiento. Limitaciones: no es un estudio nuevo, sino el seguimiento de las mismas 18 personas; no hay grupo de control ni enmascaramiento, y no puede separarse el desarrollo natural de los niños a lo largo de dos años del efecto de las terapias paralelas — los propios autores reclaman un ensayo doble ciego controlado con placebo.Fuente: references-v2.bib · ref-123
[124] Wan L, Wang H, Liang Y, Zhang X, Yao X, Zhu G, Cai J, Liu G, Liu X, Niu Q, Li S, Zhang B, Gao J, Wang J, et al. Effect of oral faecal microbiota transplantation intervention for children with autism spectrum disorder: A randomised, double-blind, placebo-controlled trial. Clin Transl Med 2024;14(9):e70006. doi:10.1002/ctm2.70006
Ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de FMT administrado por vía oral, en 103 niños con trastorno del espectro autista (52 tratados, 51 placebo). En este campo es el único estudio con este diseño realizado hasta ahora — todas las demás publicaciones son abiertas o no aleatorizadas. En la variable principal —la escala de reciprocidad social— no hubo diferencia significativa entre los grupos (p=0,362), ni tampoco en el ABC (p=0,569); el estudio no midió ningún desenlace digestivo. En una escala secundaria, el dominio de socialización del Vineland-3, sí apareció una diferencia a favor de los tratados (p=0,037). Los acontecimientos adversos fueron más frecuentes en el brazo de FMT (23% vs. 14%); la fiebre apareció en proporción similar en ambos brazos y la diferencia se debió sobre todo a los acontecimientos neurológicos y psiquiátricos (8 vs. 2). No hubo ningún acontecimiento grave en ninguno de los dos brazos.Fuente: references-v2.bib · ref-124
[125] Varnas D, Kunevičius A, Burokas A, Urbonas V. Fecal Microbiota Transplantation for Autism Spectrum Disorder in Children: Results from a Prospective Open-Label Controlled Observational Study. Medicina (Kaunas) 2026;62(1):65. doi:10.3390/medicina62010065
Estudio prospectivo, unicéntrico, abierto y controlado, aunque no aleatorizado, de FMT por colonoscopia, con 30 niños (15 en el grupo de intervención, 15 en el de control). El resultado más importante: en la semana 8, en la variable principal preespecificada —el cambio en la puntuación ADOS— no hubo diferencia significativa entre los grupos. En los indicadores secundarios, sí: CARS (p<0,001), impresión global de los padres (p<0,001), problemas internalizantes del CBCL (p=0,001) y GSRS (p=0,037); la mejoría en CARS y PGI-R persistía a los 6 meses. No hubo acontecimientos adversos graves; se registraron tres leves y autolimitados, y los autores consideran los resultados exploratorios.Fuente: references-v2.bib · ref-125
[126] Liber A, Więch M. The Impact of Fecal Microbiota Transplantation on Gastrointestinal and Behavioral Symptoms in Children and Adolescents with Autism Spectrum Disorder: A Systematic Review. Nutrients 2025;17(13):2250. doi:10.3390/nu17132250
Revisión sistemática según PRISMA 2020, registrada en PROSPERO, sobre el efecto del FMT en los síntomas digestivos y conductuales de niños y adolescentes con autismo. Se incluyeron nueve estudios: 2 ensayos controlados aleatorizados y 7 de tipo antes-después. Todos los estudios antes-después informaron mejoría, mientras que los resultados de los ECA fueron inconsistentes y los primeros mostraron un alto riesgo de sesgo frente al bajo riesgo de los segundos. Según la conclusión de los autores, por las limitaciones metodológicas no puede extraerse una conclusión clara sobre la eficacia del FMT — esta entrada es, por tanto, una fuente de cautela, no una cita que respalde la eficacia.Fuente: references-v2.bib · ref-126
[127] Taha H, Issa A, Muhanna Z, Al-Shehab M, Wadi T, Awamleh S, Ateiwi YA, Abusido M, Berggren V. Microbiota-based interventions for autism spectrum disorder: a systematic review of efficacy and clinical potential. Front Microbiol 2025;16:1648118. doi:10.3389/fmicb.2025.1648118
Revisión sistemática según PRISMA, registrada en PROSPERO (CRD42024615043), sobre el abanico completo de intervenciones basadas en la microbiota: probióticos, prebióticos, simbióticos y FMT. Se incluyeron 33 estudios (16 ECA), de los cuales 9 evaluaron el FMT. El FMT mostró la mejoría más consistente y duradera tanto en los desenlaces conductuales como en los digestivos; los acontecimientos adversos fueron mínimos, sobre todo síntomas digestivos transitorios. Los autores reclaman protocolos estandarizados y ensayos controlados más amplios. Conviene leerla junto con la revisión [126]: los dos trabajos hacen un balance distinto de la misma literatura.Fuente: references-v2.bib · ref-127
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