IV.5.

Grasas y proteínas

Las proteínas y la grasa de calidad no son solo nutrientes, sino señales hormonales: conservan el músculo, suavizan la curva de glucosa y previenen la pérdida muscular que hay detrás del efecto yoyó.

Summary_es

Las proteínas y la grasa de calidad no son meros nutrientes: funcionan como moléculas de señalización hormonal. Las proteínas aportan una potente señal de saciedad mediante la secreción de GLP-1[G], CCK[G] y PYY[G], conservan la masa muscular y protegen la sensibilidad a la insulina[G]; la grasa de calidad enlentece el vaciamiento gástrico y suaviza la curva de glucosa. La pérdida de peso sin proteínas suficientes provoca pérdida muscular y enlentecimiento metabólico: esta es la principal causa biológica del efecto yoyó. El objetivo no es restringir macronutrientes, sino la combinación de proteínas + grasa de calidad + fibra en cada comida principal.

Proteínas: protección muscular, sensibilidad a la insulina y saciedad

El músculo es el mayor órgano consumidor de glucosa del organismo: entre el 80 y el 85 % de la captación de glucosa mediada por la insulina[G] tiene lugar en el músculo esquelético [2664]. Si la masa muscular disminuye —ya sea por una dieta inadecuada o por inactividad física—, la sensibilidad a la insulina[G] cae, la tasa metabólica basal desciende y aumenta el riesgo de recuperar el peso. Una ingesta adecuada de proteínas es la herramienta principal para conservar la masa muscular.

Necesidad de proteínas durante la pérdida de peso: las guías clínicas recomiendan de 1,2 a 1,6 g de proteína por kilogramo de peso corporal [2671]. Para un paciente de 80 kg, esto supone de 96 a 128 g diarios de proteína. Como referencia: 150 g de pechuga de pollo ≈ 35 g, 3 huevos ≈ 18 g, 200 g de yogur griego ≈ 14 g, 100 g de lentejas ≈ 9 g. El objetivo diario debe repartirse en 3-4 comidas. El ritmo de pérdida de peso también importa: si la pérdida semanal supera los 750 g, el riesgo de pérdida muscular aumenta de forma significativa, incluso con una ingesta adecuada de proteínas.

El efecto saciante de las proteínas está mediado hormonalmente: las proteínas estimulan la secreción de CCK[G] por las células I y la de GLP-1[G] y PYY[G] por las células L (véase el capítulo 13, hipótesis del apalancamiento proteico), y señalan al cerebro, mediante mecanismos de detección de aminoácidos, que el balance energético es estable. Un desayuno con 25-30 g de proteína es una de las herramientas más eficaces para reducir el nivel de hambre a lo largo del día.

Grasas: calidad, inflamación y suavizado de la curva de glucosa

Las grasas no son enemigas: la cuestión no es la cantidad, sino la fuente y el procesamiento. La grasa de la dieta enlentece el vaciamiento gástrico y la velocidad con que los hidratos de carbono llegan al intestino delgado (efecto de tomar antes grasa y proteína), lo que da lugar a un pico de glucosa más plano y a una saciedad prolongada. Las fuentes de grasa de calidad mejoran, por tanto, directamente la curva de glucosa.

Fuentes de grasa recomendadas y guía práctica:

  • MUFA[G] de primera presión en frío (monoinsaturadas): aceite de oliva virgen extra (1–2 cucharadas al día en ensaladas, cocción a fuego medio), aguacate (½ pieza al día), aceite de aguacate: antiinflamatorios y favorecedores de la sensibilidad a la insulina[G]
  • Omega-3[G] (esenciales, antiinflamatorios): pescado azul marino (salmón, sardinas, caballa, arenque), 2–3 raciones por semana (aprox. 150 g por ración); fuentes vegetales: nueces 30 g al día, semillas de lino 1–2 cucharadas (recién molidas), semillas de chía, semillas de cáñamo
  • Grasa de coco / MCT: máximo 1–2 cucharadas al día, estable para cocinar a temperatura alta; no se recomiendan dosis diarias altas de forma rutinaria (contenido en grasa saturada)
  • Grasa animal (con moderación): grasa de animales criados en pasto, mantequilla o ghee para cocinar en pequeñas cantidades; contiene CLA natural y vitamina K2
  • Fuentes que conviene evitar: aceite vegetal hidrogenado industrial (margarina, aceites "parcialmente hidrogenados"), uso rutinario y abundante de aceites de semillas ricos en omega-6 (aceite de girasol, de maíz, de soja), grasas trans industriales (patatas fritas de bolsa, productos fritos, bollería industrial), aceite de fritura reutilizado

Las grasas trans industriales (aceites vegetales hidrogenados; sus formas más habituales son el ácido elaídico y otros ácidos grasos trans isómeros geométricos), presentes en la margarina, las galletas, la bollería industrial y los aceites de fritura baratos, tienen un potente efecto proinflamatorio y deterioran la sensibilidad a la insulina[G]. Distinción importante: la grasa trans natural (CLA, presente en la carne y los lácteos) no es lo mismo que la grasa trans industrial y no es perjudicial. En los ingredientes de los productos envasados, "aceite vegetal parcialmente hidrogenado" indica grasa trans industrial: evítelo.

La combinación proteínas-grasa-fibra y la estabilidad metabólica

Cuando cada comida principal contiene proteínas, grasa de calidad y fibra, los tres mecanismos actúan de forma sinérgica: las proteínas actúan hormonalmente, la grasa mecánicamente (enlenteciendo el vaciamiento gástrico) y la fibra como sustrato fermentable (producción de SCFA[G]); todos contribuyen a una saciedad sostenida y a un perfil de glucosa estable.

Desde la perspectiva de la microbiota[G], el equilibrio de macronutrientes también es importante. El efecto antiinflamatorio de los ácidos grasos omega-3 se extiende a la barrera intestinal [120]; una ingesta adecuada de proteínas estabiliza el balance energético del organismo a largo plazo mediante la conservación de la masa muscular. Los SCFA[G] (butirato[G], propionato[G]) producidos por las fibras fermentables favorecen tanto el aporte energético del epitelio intestinal como la integridad de la barrera intestinal.

En la práctica, una regla sencilla: cada comida principal debería contener proteínas, grasa de calidad y fibra. Esto no es una dieta extrema: es un patrón alimentario estable que puede mantenerse a largo plazo.

Goal_es

Resumen del objetivo de tres días: comprender que una ingesta adecuada de proteínas y grasas favorece la saciedad, la conservación de la masa muscular y un perfil de glucosa estable, y establecer un patrón alimentario que reduzca la oscilación del hambre y la carga excesiva de hidratos de carbono.

Result_es: al final del día 51
  • Cada comida principal contiene proteínas suficientes (objetivo: 1,2–1,6 g por kg de peso corporal al día)
  • Grasas saludables incorporadas a cada comida
  • Menor oscilación posprandial en la curva del CGM[G]; si no se dispone de CGM[G]: escala de hambre a las 2 horas como indicador de la oscilación posprandial
  • Al menos 7900 pasos/día
  • La escala de hambre muestra valores más estables
  • Objetivo diario de ingesta de líquidos de 2,0 litros como mínimo (por la mañana 2x200 ml, durante el día 1,2 l como mínimo, por la noche 2x200 ml)
Clinical_es

¿Por qué importa más allá de las calorías?

  • Protección muscular: el músculo esquelético representa entre el 80 y el 85 % de la captación de glucosa mediada por la insulina[G]; la pérdida muscular deteriora directamente la sensibilidad a la insulina[G] y reduce la tasa metabólica basal
  • Saciedad hormonal: las proteínas aportan una plenitud intensa y sostenida mediante la secreción de GLP-1[G], CCK[G] y PYY[G]; la grasa enlentece el vaciamiento gástrico y suaviza la curva de glucosa
  • Seguridad metabólica: una pérdida de peso >750 g por semana conlleva riesgo de pérdida muscular; una pérdida de peso deficitaria en proteínas reduce la tasa metabólica y aumenta el riesgo de recuperación del peso
  • Grasa trans industrial frente a natural: el aceite vegetal hidrogenado (de la margarina, las galletas) = perjudicial; el CLA natural (de la carne y los lácteos) = saludable; no son lo mismo

¿Cómo logramos la estabilidad?

  • La "santísima trinidad" proteínas-grasa-fibra: cada comida principal contiene los tres elementos; esto proporciona la saciedad más larga y la curva de glucosa más plana
  • Prioridad de las proteínas: desayuno con un mínimo de 25–30 g de proteína; objetivo diario de 1,2–1,6 g por kg de peso corporal; véanse ejemplos concretos en el texto principal
  • Fuentes de grasa de calidad: pescado rico en omega-3, aceite de oliva, nueces, aguacate; 2-3 raciones de pescado a la semana; 30 g de frutos secos o semillas al día; véase la lista detallada más arriba
  • Control de las grasas: evite las grasas trans industriales; descarte los productos que contengan "aceite vegetal parcialmente hidrogenado"

¿Qué medimos?

  • Valores de la escala de hambre después de las comidas (objetivo: saciedad prolongada)
  • Variabilidad glucémica en el CGM[G] tras comidas ricas en proteínas frente a comidas ricas en hidratos de carbono (si se dispone de CGM[G])
  • Registro de la ingesta diaria de proteínas (objetivo: al menos 3 raciones al día, en total 1,2–1,6 g/kg)
Mental_es

"Las proteínas son la base de la saciedad. La grasa de calidad aporta energía estable. La masa muscular protege el metabolismo."

Day_es: Día 49 – Mínimo de proteínas, apoyo a la masa muscular y a la saciedad

Hoy compruebe en cada comida: ¿hay una fuente de proteínas? Por la noche, anote qué comida le mantuvo saciado más tiempo y qué contenía.

  • Una fuente de proteínas en cada comida
  • Desayuno con al menos 25–30 g de proteína
  • Observe el CGM[G] después de una comida rica en proteínas; si no hay CGM[G]: escala de hambre a las 2 horas
  • 20 minutos de caminata después de las comidas
  • Tarea mental: ¿qué comida le dio la plenitud más larga? Anote su contenido en proteínas y grasa; mañana lo optimizaremos
Day_es: Día 50 – Grasas de calidad, aporte estable de energía
  • Use grasas naturales para cocinar (aceite de oliva, mantequilla)
  • Evite las grasas trans industriales: lea la etiqueta y descarte el "aceite vegetal parcialmente hidrogenado"
  • Incorpore una fuente de omega-3: pescado, nueces, semillas de lino o de chía
  • Al menos 7900 pasos
  • Tarea mental: mire las notas de ayer: ¿la comida de saciedad más larga contenía una fuente de grasa de calidad? Si es así, esta combinación de proteínas + grasa le funciona
Day_es: Día 51 – Estabilidad metabólica, equilibrio proteínas-grasa-fibra
  • Cada comida: proteínas + grasa de calidad + fibra
  • Compare las curvas del CGM[G] de los tres días; si no hay CGM[G]: compare los valores de la escala de hambre
  • Mantenga estables los horarios de las comidas
  • Ingesta de líquidos: mínimo 2,0 l
  • Tarea mental: ¿cuándo no necesitó picar? Anote esa comida; ese es el patrón que conviene estandarizar
Data_es
  • peso corporal;
  • horarios y contenido de las comidas (S–N);
  • paseo después de las comidas (S/N);
  • picoteo (S/N);
  • contenido del picoteo (lista);
  • ingesta diaria de proteínas (g);
  • densidad energética[G] (0/+/++);
  • nivel NOVA[G];
  • calidad del sueño (1–5);
  • escala de hambre (1–5);
  • nivel de estrés (1–5);
  • número de pasos;
  • hora de acostarse / de despertar (AC, AD);
  • Bristol de las heces (1-7);
  • hinchazón;
  • brote (S/N);
  • deposiciones diarias;
  • ingesta de líquidos (l);
  • nota de CGM[G] (AP, opcional);
  • dosis de UltraBiome;
  • identificador de LOT;
Note_es: ¿Por qué es importante?

Este periodo de 3 días busca conservar la masa muscular, estabilizar las señales del apetito, reducir la oscilación de la glucosa y aportar nutrientes suficientes a la microbiota[G].

Referencias

[120] Calder, P. C. Omega-3 fatty acids and inflammatory processes: from molecules to man. Biochem Soc Trans. 2017. Link

[2664] DeFronzo RA, Tripathy D. Skeletal Muscle Insulin Resistance Is the Primary Defect in Type 2 Diabetes. Diabetes Care. 2009. Link

[2671] Leidy HJ, Clifton PM, Astrup A et al. The role of protein in weight loss and maintenance. American Journal of Clinical Nutrition. 2015. Link

PG
Manual UltraBiome · Autores: Dr. Patay Gábor — médico, especialista en microbiota · Dr. Bezzegh Attila — director médico, microbiólogo clínico · Dra. Anna Munar — médica, especialista en exposoma
MicroBiome Bank — contenido profesional revisado médicamente. Última actualización: 2026.