III. 8. El sueño y el ritmo circadiano
El sueño no es tiempo perdido, sino curación activa. Su flora intestinal tiene un ritmo diario propio y, cuando usted duerme bien, las bacterias en implantación encuentran también mejores condiciones. Este capítulo le muestra cómo ajustar su propio reloj corporal.
Es fácil pensar en el sueño como un simple "apagarse", pero la realidad es exactamente la contraria: durante el sueño su cuerpo está en su momento más activo en cuanto a reparación y recuperación. Su flora intestinal[G] —incluidas las bacterias recién trasplantadas que ahora se están implantando— también vive según un ritmo diario: se comporta de forma distinta de día que de noche. Si su propio ritmo diario es previsible y reparador, crea las condiciones de fondo para que la flora nueva se sienta en casa y arraigue. Este capítulo no trata de somníferos, sino de hábitos sencillos y ajustables: luz, oscuridad, horarios constantes y unas cuantas rutinas nocturnas que ponen en hora el reloj interno de su cuerpo al ritmo de su curación.
El reloj interno, y por qué a su flora intestinal le importa el ritmo circadiano
Casi todos los órganos de su cuerpo funcionan con un ritmo compartido de unas 24 horas: es lo que llamamos ritmo circadiano[G]. Rige cuándo está alerta y cuándo tiene sueño, cuándo sube y baja su temperatura corporal e incluso el ritmo de su digestión. El reloj interno se ajusta sobre todo con la luz: la claridad de la mañana le dice a su cuerpo "es de día", y la oscuridad de la noche le dice "es hora de descansar".
Lo sorprendente es que sus bacterias intestinales también tienen un ritmo diario propio. De día, cuando usted come y se mueve, se comportan de forma distinta que de noche, cuando su intestino está en reposo. Cuando su propio ritmo es estable —acostarse y levantarse aproximadamente a la misma hora—, mantiene también en orden el ritmo de su flora. El sueño irregular, comer a última hora de la noche o un ciclo día-noche invertido alteran precisamente esa delicada armonía.
Durante la fase de implantación, el sueño tiene por tanto un doble propósito. Por un lado, usted mismo se recupera mejor, está menos cansado y menos irritable, algo que también necesita para llevar el ciclo hasta el final. Por otro, un ritmo previsible crea también un entorno favorable y estable para la flora en implantación.
Los componentes de un buen sueño
Un buen sueño no es cuestión de suerte, sino el resultado de unos pocos hábitos. El más importante es la constancia: procure acostarse aproximadamente a la misma hora y —lo que es más importante— levantarse a la misma hora, también el fin de semana. La hora de levantarse ancla su reloj interno; si es estable, conciliar el sueño también resulta más fácil.
La luz es su herramienta más potente. Por la mañana, lo antes posible tras despertar, deje entrar la luz natural: descorra las cortinas o salga fuera unos minutos. Por la noche, en cambio, atenúe las luces y, en la última hora, evite la luz azul intensa de los teléfonos y las pantallas, porque frena la producción de melatonina[G], la "hormona del sueño". Mantenga el dormitorio oscuro, silencioso y más bien fresco.
Algunos trucos prácticos ayudan mucho: conviene renunciar a la cafeína después de las dos de la tarde, porque permanece horas en su cuerpo; evite las cenas pesadas y tardías, porque un estómago lleno empeora la calidad del sueño; y el alcohol —aunque dé somnolencia— fragmenta el sueño nocturno y lo vuelve superficial, y en todo caso debe evitarse durante el ciclo. Una rutina nocturna tranquila —una ducha caliente, leer, unos minutos de respiración lenta— le indica a su cuerpo que se acerca el descanso.
La luz, la palanca más fuerte de su reloj corporal
Merece la pena destacar la luz por separado, porque es la palanca con la que más puede hacer por su reloj interno, y la mayoría de las personas la usan del revés. El ritmo circadiano se sostiene sobre la alternancia de luz y oscuridad: sus ojos no solo sirven para ver, sino que, como sensores de luz, también le indican a su cuerpo que es "de día" o "de noche".
La luz de la mañana es la dosis más importante. Lo antes posible tras despertar, expóngase a una luz natural intensa: descorra las cortinas, colóquese junto a la ventana o salga fuera unos minutos, incluso con el cielo cubierto (al aire libre, incluso un cielo nublado es muchas veces más luminoso que la iluminación de interior). Esa dosis de luz matutina pone en hora el reloj diario, agudiza el estado de alerta y, gracias a un ritmo más estable, facilita conciliar el sueño por la noche. Si puede, combínela con un paseo matutino o con su café junto a una ventana abierta.
Por la noche el objetivo es el contrario: menos luz y luz más cálida. Después de la puesta de sol, atenúe las lámparas y, en la última hora o dos, evite la luz intensa y de tono azul de teléfonos, tabletas y televisión, porque ese tipo de luz frena la producción de melatonina y le "simula el día" a su cuerpo. Si usa una pantalla, active el modo de color nocturno o cálido y baje el brillo. La claridad de la mañana y la oscuridad de la noche juntas —no por separado— producen un ritmo estable.
Cuando el sueño simplemente no llega
Es del todo normal que el sueño se entrecorte a veces durante la enfermedad y el tratamiento: los síntomas, la preocupación o levantarse al baño por la noche pueden alterarlo. No le dé más importancia de la que tiene: cuanto más ansiedad le genere el sueño, más difícil resultará conciliarlo.
Si da vueltas durante más de veinte minutos, no se quede en la cama. Levántese, vaya a otra habitación con luz tenue, haga algo aburrido y tranquilizador (lea unas páginas) y vuelva a acostarse solo cuando sienta sueño de nuevo. Así conserva el vínculo entre la cama y el sueño. Evite las siestas breves durante el día —sobre todo a última hora de la tarde—, porque le quitan la somnolencia de la noche.
Importante: durante el ciclo, use ayudas para dormir o complementos (incluida la melatonina) solo previa consulta con su médico responsable. Si el trastorno del sueño es persistente y afecta seriamente a su vida diaria, también es motivo de conversación médica: no tiene por qué lidiar con ello a solas.
El reloj central del ritmo circadiano se sitúa en el núcleo supraquiasmático (NSQ) del hipotálamo, ajustado por la detección de luz en la retina; los relojes periféricos —incluidos los osciladores propios del epitelio intestinal y de la microbiota— se sincronizan con él (Liang y cols., 2017 [071]). La microbiota intestinal muestra una fluctuación diaria de composición y función (oscilación diurna); la alteración circadiana del huésped se acompaña de un desplazamiento del ritmo de la microbiota y de disbiosis: así lo mostró el modelo de jet lag (Thaiss y cols., 2014 [021]), mientras que en trabajadores por turnos se ha descrito una menor diversidad[G] α y un aumento de géneros proinflamatorios (Grasa-Ciria y cols., 2025 [145]). La melatonina, producto de la glándula pineal, depende de la oscuridad, y la luz azul intensa vespertina inhibe su producción (Chang y cols., 2015 [081]); además está presente en el tracto gastrointestinal, donde modula la regeneración de la mucosa y la función de barrera, y su liberación se vincula al ritmo de la ingesta más que a la luz (Bubenik 2002 [138]).
La privación de sueño puede acompañarse de un estado proinflamatorio, y la alteración del sueño mantiene una relación bidireccional con la inflamación (Irwin y Opp, 2017 [074]); esta fuente no estudió la implicación del eje de la hormona del estrés (cortisol[G]). Tras una restricción del sueño breve y parcial, un pequeño estudio en nueve hombres sanos midió un desplazamiento leve de la composición de la microbiota intestinal y una menor sensibilidad a la insulina; según los autores, ambos cambios surgieron de forma independiente entre sí (Benedict y cols., 2016 [061]). Durante la fase de implantación, un ciclo sueño-vigilia estable no es, por tanto, mera comodidad sintomática, sino un factor de apoyo razonable a la estabilización de la flora. Desde el punto de vista clínico, debe evitarse la suplementación con melatonina o sedantes durante el ciclo sin un juicio médico individual; la CDI recurrente, por sí sola, empeora de forma notable la calidad de vida relacionada con la ansiedad (Hengel y cols., 2022 [103]), razón por la cual apoyar un buen sueño y un estado de ánimo equilibrado es parte integral del pilar de estilo de vida de la Recomendación al paciente.
La base empírica de las recomendaciones de higiene del sueño: la luz brillante matinal —1,5 horas diarias de luz eléctrica intensa (1000 lx) en un pequeño estudio de campo con 12 participantes— mejoró en una sola semana laboral la eficiencia del sueño medida por actigrafía, redujo la fragmentación del sueño y la somnolencia matinal (He y cols., 2023 [139]); el estudio no midió los niveles de melatonina ni la fase circadiana, y la ventana de ±20 minutos en torno a la hora fija de levantarse es un margen práctico, no un resultado del estudio. El control de estímulos basado en levantarse de la cama ("si no te duermes en 20 minutos, levántate") y la terapia cognitivo-conductual multicomponente (TCC-I) son recomendaciones basadas en la evidencia en la guía de la AASM para el insomnio crónico (Edinger y cols., 2021 [140]). 400 mg de cafeína alteraron el sueño de forma notable incluso 6 horas antes de acostarse (Drake y cols., 2013 [141]) —la regla de "no cafeína después de las 14 h" es un margen de seguridad respecto a esto—; el alcohol acorta la conciliación, pero fragmenta y retrasa el sueño REM en la segunda mitad de la noche (Ebrahim y cols., 2013 [142]). La relevancia de la higiene bucal reside en que las bacterias orales llegan al intestino por deglución y pueden colonizarlo: esto es frecuente incluso en personas sanas (Schmidt y cols., 2019 [143]), y en un intestino disbiótico los patobiontes orales deglutidos también pueden agravar la inflamación (Kitamoto y cols., 2020 [144]).
Nota sobre el nivel de evidencia: que la privación de sueño deteriore directamente la función de barrera intestinal o dificulte el injerto de la flora nueva no está respaldado por datos humanos; los resultados que apuntan en esa dirección proceden de estudios animales. El manual, por tanto, solo afirma que un sueño ordenado es una condición de fondo favorable para la recuperación.
Hoy fija su hora de levantarse y deja entrar la luz por la mañana: estos dos pasos son la base de su reloj interno. Una hora de levantarse constante vale más que una hora de acostarse perfecta.
- Fije una hora de levantarse constante y manténgala también el fin de semana (±20 minutos);
- En los 10–15 minutos siguientes a despertar, deje entrar la luz natural o salga fuera unos minutos;
- Recordatorio sobre la luz: la luz matutina intensa y natural es su palanca más potente; incluso con el cielo cubierto, al aire libre sus ojos reciben la mayor cantidad de luz;
- Tome su café de la mañana, pero renuncie a la cafeína después de las 14:00;
- Diario: hora de acostarse y de levantarse, horas de sueño, cómo se encuentra.
Hoy se centra en las horas nocturnas: luz atenuada, una última hora sin pantallas y una rutina que calme. Esto favorece el ascenso natural de la melatonina.
- En la última hora, atenúe las luces y deje el teléfono y las pantallas;
- Cene al menos 2–3 horas antes de acostarse; evite comer tarde y en abundancia;
- Introduzca una rutina nocturna breve: una ducha caliente, unas páginas de lectura o respiración lenta;
- Diario: horas de sueño, facilidad para conciliar el sueño, despertares nocturnos.
Hoy prepara el entorno y decide cómo manejar las noches difíciles. El objetivo es que la cama siga siendo el lugar del sueño.
- Haga que el dormitorio esté oscuro, silencioso y fresco (oscurecimiento, silencio, ~18–20 °C);
- Si no concilia el sueño en 20 minutos, levántese, haga algo aburrido con luz tenue y vuelva a acostarse solo cuando tenga sueño;
- Evite las siestas de última hora de la tarde;
- Use una ayuda para dormir (incluida la melatonina) solo previa consulta con su médico;
- Higiene bucal: mantenga el cepillado dos veces al día y la limpieza interdental; la boca también forma parte del microbioma, y las bacterias pueden llegar al intestino desde ella.
🍽️ La alimentación en estos días
El tema de estos tres días es el sueño y el ritmo circadiano y, aunque los tres días tratan sobre todo de higiene del sueño (hora de levantarse fija y luz matutina, día 46; desconexión nocturna y una última hora sin pantallas, día 47; dormitorio y noches difíciles, día 48), la alimentación tiene también aquí una tarea concreta: evitar una cena pesada y tardía y cenar al menos 2–3 horas antes de acostarse, además de renunciar a la cafeína después de las 14:00; todo ello apoya la calidad del sueño y el ascenso natural de la melatonina.
Para estos días, el Calendario Vegetal (Apéndice F) recomienda aceitunas (día 46), aceite de oliva virgen extra (día 47) y té verde / matcha (día 48): tres fuentes ricas en polifenoles[G]. Estos días caen en la fase de "expansión gradual" (días 31–50) del calendario, cuyo objetivo es aumentar poco a poco la diversidad vegetal y las fuentes de polifenoles. Al llegar al colon, los polifenoles se convierten en alimento para las bacterias buenas, favorecen una flora diversa y tienen además un efecto antiinflamatorio; así, junto con el aumento de la diversidad, también ayudan a calmar la inflamación posterior a la infección. El té verde cuenta además para su ingesta de líquidos; solo tenga cuidado, por su contenido en teofilina, de no tomarlo a última hora de la tarde o por la noche, para que no le altere el sueño.
En la fase del sueño, registre a diario:
- sueño: hora de acostarse y de levantarse, horas de sueño;
- facilidad para conciliar el sueño y número de despertares nocturnos;
- cómo se encuentra (1–5) y estado de ánimo;
- ingesta de líquidos (litros);
- número diario de deposiciones y escala de Bristol – datos centrales de la CDI;
- dosis de DiffBiome (cápsulas/día) y número de LOT;
- Movimiento: tipo + minutos, recuento de pasos (objetivo/real);
- Nivel de estrés (1–5) y estado de ánimo (1–5).
¿Por qué es importante?
El sueño es curación activa: es cuando usted se recupera, y un ritmo diario estable crea además un entorno favorable para la flora intestinal en implantación. No necesita somníferos, sino unos pocos hábitos ajustables —hora de levantarse fija, luz matutina, desconexión nocturna— que ponen en hora el reloj interno de su cuerpo al ritmo de su curación.
Referencias
[021] Thaiss CA, Zeevi D, Levy M, Zilberman-Schapira G, Elinav E et al. Transkingdom control of microbiota diurnal oscillations promotes metabolic homeostasis. Cell. 2014. Link
La composición y la función de la microbiota intestinal siguen un ritmo diario: la abundancia bacteriana y la actividad metabólica oscilan a lo largo del ciclo luz-oscuridad, y esa oscilación la impulsa sobre todo el ritmo alimentario del huésped. Cuando el ritmo se altera — modelado aquí en ratón y en muestras humanas tras un vuelo intercontinental —, la oscilación de la microbiota desaparece y se instaura una disbiosis; al trasplantar esa flora arrítmica a ratones libres de gérmenes se induce alteración metabólica. Conclusión: un ritmo diario regular es una condición de la estabilidad de la microbiota, de ahí el valor de una hora fija de despertar y de la luz matinal desde los primeros días del tratamiento.
[061] Benedict C, Vogel H, Jonas W et al. Gut microbiota and glucometabolic alterations in response to recurrent partial sleep deprivation in normal-weight young individuals. Mol Metab. 2016. Link
Estudio aleatorizado cruzado intraindividual en 9 varones normopeso que comparó dos noches de privación parcial de sueño (PSD; 02:45–07:00) con dos noches de sueño normal (22:30–07:00) en condiciones estandarizadas de comidas y ejercicio en laboratorio. Se recogieron muestras fecales y se realizó una prueba de tolerancia oral a la glucosa. El estudio evaluó si la pérdida de sueño a corto plazo altera la composición de la microbiota intestinal y su función metabólica, aportando pruebas humanas tempranas que vinculan la restricción del sueño con cambios agudos de la microbiota y resistencia a la insulina.
[071] Liang X, FitzGerald GA. Timing the Microbes: The Circadian Rhythm of the Gut Microbiome. J Biol Rhythms. 2017. Link
Revisión de la organización circadiana del microbioma intestinal. El sistema circadiano de los mamíferos (reloj maestro y relojes periféricos) coordina procesos biológicos en respuesta a señales externas como el ciclo luz-oscuridad, pero la cronobiología de los procariotas —fuera de las cianobacterias— se conoce mal. La revisión resume la evidencia de una estructura composicional y funcional dependiente de la hora del día dentro de la microbiota intestinal, la regulación de estas oscilaciones por parte del hospedador y la influencia recíproca del microbioma intestinal sobre la temporización circadiana del hospedador.
[074] Irwin MR, Opp MR. Sleep health: reciprocal regulation of sleep and innate immunity. Neuropsychopharmacology. 2017. Link
Esta revisión y panorámica examina las interacciones recíprocas entre las alteraciones del sueño, incluido el insomnio, y el sistema inmunitario innato. Las quejas de insomnio, las duraciones extremas del sueño y la privación experimental de sueño alteran marcadores genómicos, celulares y sistémicos de inflamación y contribuyen al inflammaging. A su vez, los mediadores inflamatorios remodelan la regulación homeostática de la continuidad y la macroestructura del sueño. Entre las implicaciones clínicas figuran el vínculo entre la alteración del sueño y los síntomas depresivos relacionados con la inflamación, y el potencial de las intervenciones dirigidas al insomnio para revertir la inflamación. Los hallazgos subrayan que la alteración del sueño es un factor de riesgo abordable de enfermedad inflamatoria.
[081] Chang AM, Aeschbach D, Duffy JF, Czeisler CA. Evening use of light-emitting eReaders negatively affects sleep, circadian timing, and next-morning alertness. Proc Natl Acad Sci USA. 2015. Link
La duración y la calidad medias del sueño han disminuido, y el 90% de los adultos estadounidenses refiere usar dispositivos electrónicos en la hora previa a acostarse. La luz enriquecida en longitudes de onda cortas que emiten estos dispositivos puede suprimir la melatonina, desplazar la fase circadiana y aumentar el estado de alerta. En una comparación controlada, los autores evaluaron los efectos biológicos de leer antes de acostarse en un lector de libros electrónicos con emisión de luz frente a un libro impreso, examinando la melatonina, el ritmo circadiano, la latencia de sueño y el estado de alerta a la mañana siguiente. La condición LE-eBook retrasó el ritmo circadiano, suprimió la melatonina vespertina, alargó el inicio del sueño y redujo el estado de alerta de la mañana siguiente. Los hallazgos indican que el uso de pantallas emisoras de luz antes de acostarse deteriora el sueño y la alineación circadiana.
[103] Hengel RichardL, Schroeder ClaudiaP, Jo Jinhee, Ritter TimothyE, Nathan RameshV, Gonzales-Luna AnneJ, Obi EngelsN, Dillon RyanJ, Van Anglen LucindaJ, Garey KevinW. Recurrent Clostridioides difficile infection worsens anxiety-related patient-reported quality of life. Journal of Patient-Reported Outcomes. 2022. Link
Este estudio con resultados informados por los pacientes mide cómo cambia la calidad de vida relacionada con la salud (HrQOL) tras el tratamiento de la infección por Clostridioides difficile (CDI), usando el instrumento Cdiff32 centrado en la ansiedad. Entre 144 adultos tratados con bezlotoxumab, la puntuación media mejoró de 26,4 al inicio a 56,4 en el seguimiento a 90 días (puntuaciones más altas indican mejor calidad de vida). Los pacientes sin recurrencia mejoraron significativamente más (aumento de 34,1 puntos) que los que tuvieron CDI recurrente (aumento de 6,7 puntos; P < 0,001). La CDI recurrente empeora, por tanto, de forma notable la calidad de vida relacionada con la ansiedad, y el Cdiff32 es útil para evaluar estos resultados.
[138] Bubenik, G. A. Gastrointestinal melatonin: localization, function, and clinical relevance. Dig Dis Sci. 2002. Link
Revision sobre la melatonina propia, extrapineal, del tracto gastrointestinal (GI). La concentracion de melatonina en los tejidos GI supera los niveles sanguineos entre 10 y 100 veces, y el intestino contiene al menos 400 veces mas melatonina que la glandula pineal. La liberacion de melatonina GI se vincula a la **periodicidad de la ingesta** mas que al fotoperiodo, y actua localmente (endocrina/paracrina/autocrina) para **favorecer la regeneracion del epitelio**, reforzar la funcion inmunitaria intestinal, reducir el tono del musculo liso y proteger la mucosa como antioxidante. Esta entrada es la fuente de la afirmacion de III.8 de que la melatonina tambien esta presente en el tracto GI y modula la mucosa y la motilidad. **LIMITACION:** una revision basada en gran medida en datos animales y celulares; no se refiere a la CDI ni al FMT y no aborda el papel de la melatonina como hormona del sueno.
[139] He M, Ru T, Li S, Li Y, Zhou G. Shine light on sleep: Morning bright light improves nocturnal sleep and next morning alertness among college students. J Sleep Res. 2023. Link
Estudio de intervencion de campo sobre si la luz brillante matinal mejora el sueno nocturno. Doce estudiantes recibieron 1,5 h de luz electrica brillante (1000 lx, 6500 K) frente a la luz habitual de oficina (300 lx, 4000 K) en las mananas de una semana laboral, en diseno cruzado, medido con actigrafia y diario de sueno. La luz brillante matinal produjo una **mayor eficiencia del sueno** (83,8% frente a 80,4%), un **indice de fragmentacion menor**, un inicio del sueno mas temprano, una latencia mas corta y una **menor somnolencia matinal**. Esta entrada es la fuente de la recomendacion de III.8 de que la luz matinal tras despertar estabiliza el ritmo diario y facilita la conciliacion nocturna. **LIMITACION:** muestra muy pequena (n=12) de estudiantes sanos durante una intervencion de una semana; no es una poblacion clinica ni de CDI.
[140] Edinger JD, Arnedt JT, Bertisch SM, Carney CE, Harrington JJ, Lichstein KL, Sateia MJ, Troxel WM, Zhou ES, Martin JL. Behavioral and psychological treatments for chronic insomnia disorder in adults: an American Academy of Sleep Medicine clinical practice guideline. J Clin Sleep Med. 2021. Link
Guia de practica clinica de la American Academy of Sleep Medicine (AASM) sobre los tratamientos conductuales y psicologicos del insomnio cronico en adultos, con metodologia GRADE. La guia recomienda la **terapia cognitivo-conductual multicomponente (TCC-I)** como tratamiento de primera linea y evalua por separado los metodos de un solo componente, entre ellos el **control de estimulos** (usar la cama solo para dormir; si no llega la somnolencia, levantarse), la **restriccion del sueno** y las tecnicas de relajacion. Esta entrada es la fuente del consejo practico de III.8 de que, ante una dificultad persistente para conciliar el sueno, conviene levantarse de la cama y volver solo cuando reaparezca la somnolencia. **LIMITACION:** una guia de insomnio cronico; no es especifica de CDI ni de FMT, y no se elaboro para la alteracion transitoria del sueno durante un ciclo.
[141] Drake C, Roehrs T, Shambroom J, Roth T. Caffeine effects on sleep taken 0, 3, or 6 hours before going to bed. J Clin Sleep Med. 2013. Link
Estudio aleatorizado realizado en el domicilio sobre como una dosis fija de cafeina, administrada a distintas horas, altera el sueno. Los autores administraron 400 mg de cafeina **0, 3 y 6 horas** antes de la hora habitual de acostarse, frente a placebo, con datos de sueno autoinformados y un monitor de sueno portatil validado. Los tres momentos —incluso **6 horas antes de acostarse**— alteraron significativamente el sueno respecto al placebo; a partir de la reduccion del tiempo total de sueno, los autores recomiendan al menos 6 horas sin cafeina antes de acostarse. Esta entrada es la fuente de la regla de la cafeina de III.8. **LIMITACION:** una unica dosis fija (400 mg) en personas sanas, en parte autoinformada; la regla de "no cafeina despues de las 14 h" es un margen de seguridad respecto a esto, no el resultado directo del articulo.
[142] Ebrahim IO, Shapiro CM, Williams AJ, Fenwick PB. Alcohol and sleep I: effects on normal sleep. Alcohol Clin Exp Res. 2013. Link
Revision del efecto del alcohol sobre el sueno nocturno a partir de estudios en voluntarios sanos. A todas las dosis, el alcohol **acorta la latencia de conciliacion** y consolida la primera mitad del sueno, pero **aumenta la alteracion del sueno en la segunda mitad de la noche**. El inicio del sueno REM se retrasa de forma significativa a todas las dosis, y la proporcion de REM de toda la noche disminuye a dosis moderadas y altas; el sueno de ondas lentas de la primera mitad aumenta. Esta entrada es la fuente de la afirmacion de III.8 de que el alcohol —aunque produzca somnolencia— fragmenta y hace mas superficial el sueno nocturno. **LIMITACION:** una revision cualitativa en voluntarios sanos; no es una poblacion de CDI ni de FMT y no se refiere a la microbiota.
[143] Schmidt TS, Hayward MR, Coelho LP, Li SS, Costea PI, Voigt AY, Wirbel J, Sunagawa S, Zeller G, Bork P. Extensive transmission of microbes along the gastrointestinal tract. Elife. 2019. Link
Estudio metagenomico poblacional en 470 personas de cinco paises, comparando las poblaciones de cepas salivales y fecales de 310 especies. Los autores hallaron que la **transmision de especies orales al intestino grueso y su colonizacion es frecuente y extensa incluso en personas sanas** —no el evento raro y marcador de enfermedad que se suponia antes—. La gran mayoria de las especies orales son transferibles; la transmision es mayor en el cancer colorrectal y la artritis reumatoide y en los patogenos oportunistas. Esta entrada es la fuente HUMANA de la justificacion de III.8 de que la cavidad oral es un reservorio endogeno de cepas intestinales, por lo que la higiene bucal importa durante el ciclo. **LIMITACION:** seguimiento observacional de cepas; establece el reservorio, pero no que el cepillado diario cambie el desenlace de la CDI o del FMT.
[144] Kitamoto S, Nagao-Kitamoto H, Hein R, Schmidt TM, Kamada N. The Intermucosal Connection between the Mouth and Gut in Commensal Pathobiont-Driven Colitis. Cell. 2020. Link
Este estudio describe la conexion intermucosa entre la boca y el intestino en un modelo murino: durante la inflamacion oral (periodontitis), los patobiontes orales que proliferan y son deglutidos —incluidos Klebsiella y linfocitos Th17 cebados a nivel periodontal— se trasladan al intestino, donde colonizan un entorno disbiotico y agravan la colitis. Dos ejes independientes —el microbiano (bacterias orales ectopicas que colonizan el intestino) y el inmunologico (linfocitos T cebados en la boca que migran al intestino)— vinculan conjuntamente la enfermedad periodontal cronica con la inflamacion intestinal. Esta entrada es la fuente de la afirmacion mecanicista de III.8 de que la cavidad oral actua como reservorio de organismos disbioticos que llegan al intestino por deglucion. **LIMITACION:** un modelo murino mecanicista; no es CDI ni FMT y no prueba un desenlace clinico humano.
[145] Grasa-Ciria D, Couto S, Samatan E, Martinez-Jarreta B, Cenit MDC, Iguacel I. Disrupted Rhythms, Disrupted Microbes: A Systematic Review of Shift Work and Gut Microbiota Alterations. Nutrients. 2025. Link
Revision sistematica sobre si el trabajo por turnos —en especial el turno nocturno— altera la microbiota intestinal. Los autores buscaron en tres bases de datos hasta marzo de 2025; cinco estudios fueron elegibles (cuatro observacionales de muestra pequena y uno de aleatorizacion mendeliana). Los estudios observacionales describieron una **menor diversidad alfa** y un aumento de **generos proinflamatorios** (Escherichia/Shigella, Blautia, Dialister) en trabajadores del turno de noche, es decir, el trabajo por turnos se acompana de disbiosis. Esta entrada es la fuente de la afirmacion de III.8 de que el trabajo por turnos, una forma de disrupcion circadiana del huesped, se acompana de alteracion de la microbiota. **LIMITACION:** pocos estudios de muestra pequena; la diferencia de composicion no prueba causalidad, y la revision no se refiere a una poblacion de CDI ni de FMT.

