I.24.

24. Apio

Un aliado silencioso de la tensión arterial – el flavonoide apigenina, los compuestos ftálidos y un nitrato moderado en un tallo crujiente.

Latín: Apium graveolens L. (Apiaceae)FODMAP: 🟡 moderado (tallo 10 g/ración, bajo; apionabo > 75 g, alto por el manitol)Evidencia: ★ ★ (intervenciones pequeñas en humanos: tensión arterial; datos preclínicos de apigenina y ftálidos)Microbiota: el flavonoide apigenina → modulador de Lactobacillus y Bacteroides; el manitol, osmótico suave y fermentable
🎯 Lo esencial en 1 minuto

¿Qué aporta? Apigenina (una flavona, ≈ 19 mg/100 g, una de las fuentes más ricas en apigenina), 3-n-butilftálido (3nB, componente aromático y vasodilatador), este último en torno a 6–28 mg/100 g de tallo fresco. Vitamina K1 (≈ 29 μg/100 g), potasio (≈ 260 mg/100 g) y nitrato inorgánico moderado (≈ 250 mg/kg) [2775].

¿Cuánto? En fresco, como ensalada o tentempié, 30–80 g de tallo por ración (≈ 2–4 tallos); en sopa, 100–150 g de apionabo por ración, 3–5 veces por semana. En estudios preclínicos (en animales) sobre lípidos, el extracto de apio redujo el colesterol y los triglicéridos séricos (Tsi 1995 Planta Med, rata) [2773]; la evidencia antihipertensiva en humanos es de débil a moderada.

¿Cuándo evitarlo? Alergia al apio (reacción cruzada con Apiaceae: zanahoria, perejil, artemisa, el llamado síndrome abedul-artemisa-apio), fotodermatosis por psoralenos (el contenido de psoralenos del apio es fototóxico, sobre todo en tallos enfermos), warfarina a dosis prolongada en grandes cantidades (sinergia K1 + cumarina), embarazo en grandes cantidades (efecto uterotónico teórico del apiol), brote activo de IBS con apionabo (manitol, alto en FODMAP).

📜 Panorama histórico

El apio procede de las orillas pantanosas del Mediterráneo y de Asia occidental, donde su forma silvestre —amarga y aromática— ya llamó la atención de los antiguos egipcios: en la cámara funeraria de Tutankamón se encontró una corona de hojas de apio, datada hacia el siglo XII a. C. Los griegos lo conocían como selinon y lo consideraban una planta de duelo, propia de los muertos: en la Ilíada de Homero, el caballo de Patroclo pasta en un prado adornado de apio. Los romanos lo usaron como hierba medicinal y como estimulante digestivo. Las formas domesticadas, de tallo engrosado, aparecieron en los siglos XVI y XVII en Italia; la variedad bulbosa (apionabo) alcanzó su grosor actual gracias a la horticultura francesa. (Britannica)

Fundamento científico

El apio ofrece tres familias bioactivas bien documentadas. (1) Flavonas: la apigenina y su glucósido, la apiína (≈ 19 mg/100 g en equivalentes de apigenina). Según la revisión de Shukla y Gupta (2010) Pharm Res, la apigenina es una molécula antioxidante, antiinflamatoria y ansiolítica de amplio espectro que además actúa sobre el receptor GABA-A [2772] [2774]. Su relevancia clínica es parcial: la biodisponibilidad es baja (≈ 5 %), pero la microbiota del colon desglucosila la apigenina y la convierte en metabolitos de tipo kaempferol.

(2) Ftálidos: el 3-n-butilftálido (3nB) y los compuestos de tipo sedanólido dan al apio su aroma característico y, en estudios preclínicos (modelos in vitro y de lípidos en animales; Tsi 1995 Planta Med, rata alimentada con dieta rica en grasa), mostraron efectos de descenso de la presión arterial sistólica y de relajación del músculo liso vascular [2773]. El mecanismo propuesto: modulación de los canales de calcio + reducción del tono simpático. La evidencia clínica sigue siendo de débil a moderada, pero la vía farmacológica está validada.

(3) Manitol y fibra: el apionabo tiene un contenido significativo de manitol (poliol osmóticamente activo, alto en FODMAP), que desencadena hinchazón y un leve efecto laxante en personas sensibles, pero que es un sustrato equivalente a un prebiótico para microbiomas sanos (fermentación por Bifidobacterium) [2776].

El apio es muy rico en agua (≈ 95 %) y bajo en calorías (≈ 16 kcal/100 g). El mito del "alimento de calorías negativas" no se sostiene, pero sí es una fuente de hidratos de carbono muy pobre en hidratos.

✅ Combine con
  • + Aceite de oliva / tentempié con crema de cacahuete: la absorción de K1 y de β-caroteno necesita grasa; el clásico "crema de cacahuete sobre un tallo de apio" no es solo una merienda infantil, sino una sinergia entre grasa y vitaminas.
  • + Cebolla, ajo: la matriz de cumarinas y quercetina es sinérgica en el plano cardiovascular.
  • + Zanahoria, perejil: hortalizas emparentadas de las Apiaceae para ampliar el conjunto de polifenoles (sopa mixta, mirepoix).
  • + Zumo de limón + plato de pescado: el apiol y los ftálidos se estabilizan en medio ácido, y la matriz de omega-3 del pescado con los polifenoles del apio es antiinflamatoria.
  • + Hojas de ensalada + nuez: patrón mediterráneo, sinergia entre ALA y apigenina.
🚫 Evite combinar con
  • Fármaco antihipertensivo + gran cantidad de zumo de apio: riesgo de hipotensión aditiva. Las cantidades culinarias son seguras; el zumo de apio a dosis terapéutica (> 250 ml/día) requiere supervisión.
  • Warfarina a dosis prolongada: la K1 y la cumarina juntas afectan al INR; se necesita una pauta semanal estable.
  • Toma simultánea de levotiroxina: la fibra puede reducir la absorción de la hormona; deje pasar más de 2 horas.
⚠️ Cuándo evitarlo – según la enfermedad
  • Alergia al apio (Apiaceae): evitación estricta, riesgo de anafilaxia. En el síndrome abedul-artemisa-apio hay reacciones cruzadas con frutas de hueso y especias.
  • Fotodermatosis por psoralenos: el contenido de psoralenos del apio enfermo o infectado por hongos es fototóxico; el apio sano y fresco es seguro.
  • Brote de IBS: conviene evitar el apionabo por su alto contenido de manitol; el tallo es bajo en FODMAP y tolerable.
  • Cálculos renales, ERC 3–5: contenido moderado de potasio y de oxalato; control de la dosis.
  • Embarazo en grandes cantidades: efecto uterotónico teórico del apiol; las cantidades culinarias son seguras, el aceite de apio terapéutico debe evitarse.
❌ Mitos y su refutación

"El apio es de calorías negativas: quema en la digestión tanta energía como contiene." Mito. El efecto térmico del apio (TEF) es de un 5–10 %, es decir, de 16 kcal, alrededor de 1–2 kcal se destinan a la digestión: el aporte calórico neto se mantiene. Sí es cierto que, gracias a su alto contenido de agua y de fibra, llena bien el estómago y tiene un índice glucémico bajo.

"El zumo de apio cura la enfermedad de estómago en unos días." Mito en parte. La moda de 2017 del "Medical Medium" de Anthony William no está validada clínicamente. La apigenina y los ftálidos del apio tienen una actividad antiinflamatoria real, pero no hay evidencia de que por sí solos curen la úlcera péptica o la IBD. Un efecto moderado de descenso de la tensión arterial solo está documentado en el plano preclínico.

"Los tallos de apio son calorías 'vacías': no hay nada en ellos." Equivocado. La vitamina K1 (≈ 29 μg/100 g, una fuente significativa), la apigenina, los ftálidos, el potasio y la fibra están todos presentes.

Referencias

[2772] Shukla S, Gupta S. Apigenin: a promising molecule for cancer prevention. Pharmaceutical Research. 2010. Link

[2773] Tsi D, Das NP, Tan BKH. Effects of aqueous celery (Apium graveolens) extract on lipid parameters of rats fed a high fat diet. Planta Medica. 1995. Link

[2774] Kooti W, Daraei N. A review of the antioxidant activity of celery (Apium graveolens L.). Journal of Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine. 2017. Link

[2775] . Celery, raw. USDA FoodData Central. 2019. Link

[2776] . Celery — FODMAP serving guidance. Monash University FODMAP. 2023. Link

PG
Manual de Alimentos · Autores: Dr. Patay Gábor — médico, especialista en microbiota · Dr. Bezzegh Attila — director médico, microbiólogo clínico · Dra. Anna Munar — médica, especialista en exposoma
MicroBiome Bank — contenido profesional revisado médicamente. Última actualización: 2026.