XVIII. Apéndices

XVIII. 2. Referencias

La bibliografía completa de "MicroBiota Guide" – las fuentes científicas originales que hay detrás de los números de referencia que aparecen en los capítulos.

¿Qué contiene la bibliografía?

Este apéndice reúne en un solo lugar la bibliografía completa del libro: todas las referencias científicas citadas en cualquier capítulo del volumen. Los números `[12]`, `[325]` y demás que aparecen en el texto remiten a las entradas que se enumeran a continuación; la numeración es continua a lo largo de todo el libro, de modo que un mismo número de referencia `[N]` señala siempre la misma fuente. La gran mayoría de las publicaciones incluidas aparecieron en revistas con revisión por pares y también pueden localizarse en bases de datos indexadas (PubMed/NCBI, Crossref), procedentes de editoriales profesionales de prestigio.

¿Por qué hay un resumen bajo cada entrada?

Bajo cada referencia figura una síntesis de 5–6 frases. No se trata del resumen oficial del artículo, sino de un resumen breve y en lenguaje llano que presenta los antecedentes del estudio, el método utilizado, el resultado principal y su relevancia clínica o práctica. Su finalidad es permitir al lector decidir rápidamente si merece la pena leer la publicación completa y si encaja con su propia pregunta o con la situación del paciente. Los resúmenes ayudan a orientarse incluso sin acceso directo al texto completo.

¿Cómo se utiliza?

Bajo cada entrada encontrará la línea "Citado en": al pulsar sobre el número de capítulo que allí se indica, volverá a la parte del libro donde se cita la fuente. Dentro de ese capítulo, al pulsar sobre el marcador `[N]` el lector llega hasta aquí, a la bibliografía, de modo que puede desplazarse libremente en ambos sentidos. Al pulsar sobre la referencia marcada como "Enlace" se abre la publicación en el sitio de la editorial o de NCBI, donde —si el artículo es de acceso libre (open access)— también puede leerse el texto completo.

Referencias

[001] Seekatz A, Safdar N, Khanna S. The role of the gut microbiome in colonization resistance and recurrent. Therapeutic advances in gastroenterology. 2022. Link

Resistencia a la colonización de la microbiota intestinal y terapia con FMT en la rCDI — Una microbiota sana inhibe la colonización por C. difficile (competencia por nutrientes, ácidos biliares, SCFA, bacteriocinas). Antibióticos → disbiosis → CDI. El FMT restaura la diversidad. Los anticuerpos monoclonales no tratan la disbiosis.

[003] Reed AD, Theriot CM. Contribution of Inhibitory Metabolites and Competition for Nutrients to Colonization Resistance against Clostridioides difficile by Commensal Clostridium**. Microorganisms. 2021. Link

Esta revisión examina cómo las especies comensales de *Clostridium* median la resistencia a la colonización frente a C. difficile. Los *Clostridia* comensales transforman los ácidos biliares primarios en ácidos biliares secundarios que suprimen la germinación de las esporas y el crecimiento vegetativo de C. difficile. Además, producen péptidos antimicrobianos y ácidos grasos de cadena corta que inhiben directamente a C. difficile y compiten por nutrientes limitantes como la prolina, importante para el crecimiento de C. difficile mediante la fermentación de Stickland. La pérdida de *Clostridia* comensales tras antibióticos de amplio espectro es un paso mecanístico clave hacia la susceptibilidad a la CDI. Los autores concluyen a partir de ello que se necesitan urgentemente nuevas terapias frente a la CDI; la validación clínica de los consorcios definidos de *Clostridium* no procede de esta revisión, sino del ensayo de fase 2 de VE303 [56].

[006] Feuerstadt P, Louie TJ, Lashner B et al. SER-109, an Oral Microbiome Therapy for Recurrent Clostridioides difficile Infection. New England Journal of Medicine. 2022. Link

Este ensayo clínico aleatorizado de fase III (ECOSPOR III) evaluó SER-109, un terapéutico oral del microbioma compuesto por esporas purificadas de Firmicutes, en adultos con ≥3 episodios de CDI (incluido el episodio agudo cualificador). Tras el tratamiento antibiótico estándar, los pacientes recibieron SER-109 o placebo (4 cápsulas diarias durante 3 días). El diagnóstico exigía la determinación de toxina al entrar en el ensayo, con estratificación por edad y antibiótico. La variable principal de eficacia era la reducción del riesgo de recurrencia de CDI a las 8 semanas. SER-109 alcanzó una superioridad significativa frente a placebo en la respuesta clínica sostenida. Los análisis también documentaron el engraftment del microbioma y cambios en los metabolitos microbianos coherentes con el mecanismo de la formulación en esporas. El ensayo respaldó la aprobación por la FDA de SER-109 (Vowst) como el primer terapéutico oral del microbioma para la CDI recurrente.

[008] Kao D, Roach B, Silva M et al. Effect of Oral Capsule– vs Colonoscopy-Delivered Fecal Microbiota Transplantation on Recurrent Clostridium difficile Infection: A Randomized Clinical Trial. JAMA. 2017. Link

Ensayo aleatorizado de no inferioridad en 116 adultos con CDI recurrente en tres centros académicos canadienses que comparó el FMT en cápsulas orales con el FMT administrado por colonoscopia (reclutamiento 2014–2016; margen de no inferioridad del 15%). El estudio evaluó si la administración menos invasiva en cápsulas iguala a la colonoscopia en la prevención de nuevas recurrencias de CDI. Los resultados respaldan la equivalencia clínica entre ambas vías, lo que permite un acceso más amplio y menos gravoso al FMT en la CDI recurrente.

[009] Ramai D, Zakhia K, Fields PJ, Ofosu A, Patel G, Chang S. Fecal Microbiota Transplantation (FMT) with Colonoscopy Is Superior to Enema and Nasogastric Tube While Comparable to Capsule for the Treatment of Recurrent Clostridioides difficile Infection: A Systematic Review and Meta-Analysis. Digestive Diseases and Sciences. 2021. Link

Revisión sistemática y metaanálisis sobre cuánto importa la vía de administración del FMT en la infección recurrente por C. difficile. A partir de tres bases de datos (PubMed, EMBASE, CINAHL) se incluyeron 26 estudios con 1309 pacientes: colonoscopia en 16 estudios (483), sonda nasogástrica en 5 (149), enema en 4 (360) y cápsulas en 4 (301). Las tasas de curación agrupadas fueron: colonoscopia 94,8 por ciento; cápsula 92,1 por ciento; enema 87,2 por ciento; sonda nasogástrica/nasoduodenal 78,1 por ciento. Conclusión: la administración por colonoscopia es superior al enema y a la sonda, pero comparable a las cápsulas, es decir, la vía menos gravosa no cuesta eficacia. Ni la preparación de la muestra (fresca o congelada) ni la relación con el donante modificaron el resultado.

[012] Imhann F, Bonder MJ, Vich Vila A et al. Proton pump inhibitors affect the gut microbiome. Gut. 2016. Link

El artículo de Imhann y colaboradores publicado en Gut en 2016 documenta que el uso de inhibidores de la bomba de protones (IBP) altera significativamente la microbiota intestinal humana. Combinando tres cohortes poblacionales (>1800 individuos) con secuenciación del 16S rRNA, los autores muestran que los usuarios de IBP presentan una diversidad microbiana reducida y desplazamientos consistentes en el 20% de los taxones bacterianos: aumentos de bacterias de la cavidad oral (Streptococcaceae, Enterococcaceae), Enterobacteriaceae y *Clostridium* difficile, junto con descensos de comensales como Ruminococcaceae y Bifidobacteriaceae. Estos cambios explican mecanísticamente las asociaciones epidemiológicas entre el uso de IBP y la CDI, la infección entérica, la encefalopatía hepática y el SIBO. El trabajo respalda una prescripción prudente de IBP y las iniciativas de desprescripción.

[013] Jackson MA, Goodrich JK, Maxan ME et al. Proton pump inhibitors alter the composition of the gut microbiota. Gut. 2016. Link

Este estudio de gemelos analizó el 16S rRNA fecal de 1827 gemelos sanos para evaluar la asociación entre el uso de inhibidores de la bomba de protones (IBP) y la microbiota intestinal, con replicación en una cohorte intervencionista. Los usuarios de IBP mostraron una abundancia significativamente menor de comensales intestinales y una menor diversidad microbiana, junto con un aumento significativo de comensales orales y del tracto digestivo superior. Los hallazgos respaldan un vínculo a escala poblacional entre el uso de IBP y la alteración de la microbiota intestinal, y aportan un mecanismo plausible para el mayor riesgo de infección entérica asociado a los IBP.

[015] Marcella C, Cui B, Kelly CR, Ianiro G, Cammarota G, Zhang F. Systematic review: the global incidence of faecal microbiota transplantation-related adverse events from 2000 to 2020. Aliment Pharmacol Ther. 2021. Link

Revisión sistemática de la seguridad del FMT que resume los acontecimientos adversos (AA) a lo largo de 20 años a partir de 129 estudios con 4.241 pacientes y 5.688 ciclos de FMT (búsqueda en EMBASE, MEDLINE, Cochrane, CNKI y Wanfang de 2000 a 2020). Los AA se clasificaron como relacionados con la administración o relacionados con la microbiota. La revisión aporta el mayor conjunto agregado de datos de seguridad del FMT hasta la fecha y respalda el perfil de seguridad globalmente favorable del FMT en la CDI recurrente, señalando al mismo tiempo que las complicaciones podrían estar infranotificadas en la literatura.

[016] Cammarota G, Ianiro G, Tilg H et al. European consensus conference on faecal microbiota transplantation in clinical practice. Gut. 2017. Link

Conferencia europea de consenso que desarrolló recomendaciones basadas en la evidencia sobre el FMT en la práctica clínica, con 28 expertos de 10 países colaborando en grupos de trabajo. Las declaraciones se generaron mediante revisión basada en la evidencia, se evaluaron electrónicamente mediante un proceso Delphi y se finalizaron en una sesión plenaria de consenso. Las recomendaciones cubren las indicaciones del FMT, la selección de donantes, la preparación del material fecal, el manejo clínico, la administración de las heces y los requisitos mínimos para establecer un centro de FMT. Aporta el marco europeo de estandarización para una administración segura y regulada del FMT.

[018] Suez J, Zmora N, Zilberman-Schapira G, Mor U, Dori-Bachash M et al. Post-Antibiotic Gut Mucosal Microbiome Reconstitution Is Impaired by Probiotics and Improved by Autologous FMT. Cell. 2018. Link

Estudio en humanos y ratones sobre lo que ocurre con el microbioma de la mucosa intestinal tras un ciclo de antibióticos. Se compararon tres vías: recuperación espontánea, un preparado probiótico de 11 cepas y el trasplante fecal autólogo, es decir, la devolución de la propia flora congelada antes del antibiótico. El probiótico colonizó la mucosa, pero retrasó el retorno del microbioma autóctono y de la expresión génica mucosa del huésped, y la diferencia persistió durante meses. El trasplante autólogo, en cambio, logró una recuperación casi completa en pocos días. Conclusión: tras los antibióticos el probiótico no es un complemento neutro, sino que puede frenar el retorno de la flora propia; es un injerto completo de microbiota el que repone la comunidad ausente.

[021] Thaiss CA, Zeevi D, Levy M, Zilberman-Schapira G, Elinav E et al. Transkingdom control of microbiota diurnal oscillations promotes metabolic homeostasis. Cell. 2014. Link

La composición y la función de la microbiota intestinal siguen un ritmo diario: la abundancia bacteriana y la actividad metabólica oscilan a lo largo del ciclo luz-oscuridad, y esa oscilación la impulsa sobre todo el ritmo alimentario del huésped. Cuando el ritmo se altera — modelado aquí en ratón y en muestras humanas tras un vuelo intercontinental —, la oscilación de la microbiota desaparece y se instaura una disbiosis; al trasplantar esa flora arrítmica a ratones libres de gérmenes se induce alteración metabólica. Conclusión: un ritmo diario regular es una condición de la estabilidad de la microbiota, de ahí el valor de una hora fija de despertar y de la luz matinal desde los primeros días del tratamiento.

[029] van Nood E, Vrieze A, Nieuwdorp M, Fuentes S, Zoetendal EG, de Vos WM, Visser CE, Kuijper EJ, Bartelsman JF, Tijssen JG, Speelman P, Dijkgraaf MG, Keller JJ. Duodenal infusion of donor feces for recurrent Clostridium difficile. The New England Journal of Medicine. 2013. Link

El primer ensayo aleatorizado y controlado que comparo el trasplante de microbiota fecal con el tratamiento antibiotico estandar en la infeccion recurrente por *Clostridioides difficile*. Los pacientes se asignaron a tres brazos: heces de donante administradas por sonda duodenal tras un ciclo corto de vancomicina, vancomicina sola, o vancomicina con lavado intestinal. El ensayo se detuvo antes de lo previsto porque la diferencia era muy grande: en el brazo de trasplante se curo el 81 por ciento de los pacientes tras la primera infusion y el 94 por ciento contando las infusiones repetidas, frente al 31 y el 23 por ciento de los dos brazos de vancomicina. Tras el tratamiento, la diversidad de la flora fecal de los pacientes paso a parecerse a la de los donantes. Este trabajo convirtio el trasplante de microbiota en un tratamiento basado en la evidencia y es el punto de partida de la pauta posologica del presente protocolo.

[042] Yin H, Miao Z, Wang L, Su B, Liu C, Jin Y, Wu B, Han H, Yuan X. *Fusobacterium nucleatum promotes liver metastasis in colorectal cancer by regulating the hepatic immune niche and altering gut microbiota*. Aging (Albany NY). 2022. Link

Estudio mecanicista que muestra que la administración oral de *Fusobacterium nucleatum* agrava en ratones las metástasis hepáticas del carcinoma colorrectal (CRC) mediante la alteración del nicho inmunitario del hígado y de la composición de la microbiota intestinal. El artículo documenta una elevación sistémica de las citocinas proinflamatorias y una acumulación de células supresoras de origen mieloide, así como una disminución de la infiltración de células NK y Th17. El estudio respalda un papel causal —y no meramente correlativo— de determinadas especies disbióticas en la progresión del CRC. Este tipo de evidencia sustenta el relato de la trayectoria crónica del apartado II. 2.

[048] Weingarden A, González A, Vázquez-Baeza Y, Weiss S, Humphry G, Berg-Lyons D, Knights D, Unno T, Bobr A, Kang J, Khoruts A, Knight R, Sadowsky MJ. Dynamic changes in short- and long-term bacterial composition following fecal microbiota transplantation for recurrent Clostridium difficile infection. Microbiome. 2015. Link

Caracterización longitudinal del microbioma tras el FMT de cuatro pacientes con CDI recurrente, con muestreo diario durante 28 días y posteriormente semanal durante los 84 días siguientes al tratamiento, a lo largo de 151 días en total. La microbiota de los receptores se restableció rápidamente, en cuestión de días, desde un estado marcadamente disbiótico hasta una composición dentro del rango sano. La composición siguió cambiando después, se apartó del implante original del donante y fluctuó de forma dinámica tanto a corto como a largo plazo, manteniéndose en todo momento dentro del rango de microbiota sana. El artículo respalda el marco de la presente guía de que una MTT exitosa genera un ecosistema del receptor autosostenible y no una huella permanente que siga al donante.

[056] Louie T, Golan Y, Khanna S et al. VE303, a Defined Bacterial Consortium, for Prevention of Recurrent Clostridioides difficile Infection: A Randomized Clinical Trial. JAMA. 2023. Link

Este ensayo aleatorizado de fase 2 y búsqueda de dosis evaluó el VE303 —un consorcio bacteriano definido, compuesto por ocho cepas comensales de *Clostridia*— en setenta y nueve adultos con alto riesgo de recidiva de CDI, tras el tratamiento antibiótico estándar. En el brazo de dosis alta la recidiva a las ocho semanas fue del 13,8% (4/29), frente al 45,5% (10/22) con placebo. El ensayo aporta la validación clínica de que los consorcios definidos de *Clostridium*, compuestos de forma racional, ofrecen una alternativa basada en mecanismos al trasplante fecal para prevenir la CDI recurrente, una afirmación que la revisión de mecanismos citada en [3] no formula por sí misma. El ensayo de fase III del preparado está en curso, por lo que el resultado aún requiere confirmación.

[061] Benedict C, Vogel H, Jonas W et al. Gut microbiota and glucometabolic alterations in response to recurrent partial sleep deprivation in normal-weight young individuals. Mol Metab. 2016. Link

Estudio aleatorizado cruzado intraindividual en 9 varones normopeso que comparó dos noches de privación parcial de sueño (PSD; 02:45–07:00) con dos noches de sueño normal (22:30–07:00) en condiciones estandarizadas de comidas y ejercicio en laboratorio. Se recogieron muestras fecales y se realizó una prueba de tolerancia oral a la glucosa. El estudio evaluó si la pérdida de sueño a corto plazo altera la composición de la microbiota intestinal y su función metabólica, aportando pruebas humanas tempranas que vinculan la restricción del sueño con cambios agudos de la microbiota y resistencia a la insulina.

[062] Hamer HM, Jonkers D, Venema K, Vanhoutvin S, Troost FJ, Brummer RJ. The role of butyrate on colonic function. Aliment Pharmacol Ther. 2008. Link

Revisión narrativa que resume la bioactividad del butirato —un SCFA producido por la fermentación microbiana colónica de la fibra dietética— y sus mecanismos en la función colónica humana. El butirato es la principal fuente de energía de los colonocitos y modula la inflamación, la carcinogénesis, la integridad de la barrera mucosa, el estrés oxidativo, la permeabilidad y la saciedad. La revisión consolida las pruebas sobre el butirato como efector central de la homeostasis colónica y como diana de intervenciones dietéticas en la enfermedad colónica.

[063] Wastyk HC, Fragiadakis GK, Perelman D et al. Gut-microbiota-targeted diets modulate human immune status. Cell. 2021. Link

Ensayo prospectivo aleatorizado de 17 semanas (n=18/brazo) en adultos sanos que comparó dietas ricas en fibra frente a dietas ricas en alimentos fermentados, con perfilado multiómico del microbioma y del sistema inmunitario del huésped. La dieta rica en fibra aumentó las CAZymes degradadoras de glicanos codificadas por el microbioma pese a una diversidad estable. La dieta rica en alimentos fermentados aumentó la diversidad del microbioma y redujo múltiples marcadores inflamatorios. Los hallazgos demuestran efectos microbioma-inmunidad específicos de la dieta y respaldan los alimentos fermentados como un modulador potente y promotor de diversidad del eje intestino-inmunidad.

[064] Marco ML, Heeney D, Binda S et al. Health benefits of fermented foods: microbiota and beyond. Curr Opin Biotechnol. 2017. Link

Revisión sobre los alimentos fermentados, de los primeros productos alimentarios procesados consumidos por el ser humano (yogur, leches fermentadas, vino, cerveza, chucrut, kimchi, embutido fermentado). Valorados originalmente por su vida útil y su palatabilidad, hoy se reconoce que los alimentos fermentados poseen propiedades nutricionales y funcionales mejoradas por la transformación del sustrato y la formación de productos finales bioactivos. Muchos alimentos fermentados contienen microorganismos vivos con posibles efectos sobre la salud. La revisión consolida los alimentos fermentados como una categoría dietética relevante para el microbioma.

[065] Calder, P. C. Omega-3 fatty acids and inflammatory processes: from molecules to man. Biochem Soc Trans. 2017. Link

Revisión del papel de los ácidos grasos omega-6 y omega-3 en la inflamación. El EPA y el DHA procedentes del pescado azul o de suplementos de aceite de pescado inhiben parcialmente la quimiotaxis leucocitaria, la expresión de moléculas de adhesión, las interacciones leucocito-endotelio y la producción de eicosanoides derivados del ácido araquidónico y de citocinas proinflamatorias. Los eicosanoides derivados del EPA son típicamente menos potentes que los derivados del ácido araquidónico, y el EPA/DHA dan lugar a mediadores antiinflamatorios y resolutivos de la inflamación (resolvinas, protectinas, maresinas), lo que respalda su uso en procesos inflamatorios.

[066] Costantini L, Molinari R, Farinon B, Merendino N. Impact of Omega-3 Fatty Acids on the Gut Microbiota. Int J Mol Sci. 2017. Link

Los hábitos dietéticos a largo plazo configuran una microbiota intestinal específica del huésped, pero los efectos de la grasa dietética están menos caracterizados que los de los hidratos de carbono. Los escasos estudios de suplementación con PUFA omega-3 en adultos humanos muestran cambios consistentes: disminución de Faecalibacterium, aumento de Bacteroidetes y de Lachnospiraceae productoras de butirato. Dado que la disbiosis de estos taxones se produce en la enfermedad inflamatoria intestinal, los PUFA omega-3 podrían ejercer un efecto beneficioso al restaurar la composición microbiana y aumentar la producción de ácidos grasos de cadena corta antiinflamatorios.

[067] Suez J, Korem T, Zeevi D et al. Artificial sweeteners induce glucose intolerance by altering the gut microbiota. Nature. 2014. Link

Los edulcorantes artificiales no calóricos (NAS) indujeron intolerancia a la glucosa en ratones y en humanos mediante cambios composicionales y funcionales de la microbiota intestinal. El tratamiento antibiótico abolió los efectos metabólicos perjudiciales, y los ratones germ-free que recibieron trasplantes fecales de ratones consumidores de NAS (o microbiota incubada con NAS) desarrollaron intolerancia a la glucosa. Las rutas metabólicas microbianas alteradas por los NAS se vincularon a la susceptibilidad a enfermedad metabólica, y se demostraron disbiosis e intolerancia a la glucosa similares en sujetos humanos sanos. Los hallazgos exigen reevaluar el uso generalizado de los NAS.

[068] Desai MS, Seekatz AM, Koropatkin NM et al. A dietary fiber-deprived gut microbiota degrades the colonic mucus barrier and enhances pathogen susceptibility. Cell. 2016. Link

En ratones gnotobióticos colonizados con una microbiota intestinal humana sintética, la carencia crónica o intermitente de fibra dietética llevó a la microbiota a utilizar como fuente de nutrientes las glicoproteínas del moco secretado por el huésped, erosionando la barrera de moco colónica. La combinación de privación de fibra y microbiota erosionadora del moco permitió un mayor acceso al epitelio y una colitis letal por el patógeno mucoso Citrobacter rodentium. Los hallazgos vinculan dieta, microbioma y disfunción de la barrera intestinal, e identifican la fibra dietética como un factor clave protector de la barrera aprovechable con fines terapéuticos.

[069] Suez J, Cohen Y, Valdés-Mas R et al. Personalized microbiome-driven effects of non-nutritive sweeteners on human glucose tolerance. Cell. 2022. Link

Ensayo controlado aleatorizado en 120 adultos sanos que recibieron sacarina, sucralosa, aspartamo o estevia (en dosis inferiores a la ingesta diaria admisible) frente a vehículo de glucosa o ningún suplemento durante 2 semanas. Los cuatro edulcorantes no nutritivos alteraron de forma diferenciada el microbioma fecal y oral y el metaboloma plasmático; la sacarina y la sucralosa deterioraron significativamente las respuestas glucémicas. Los ratones gnotobióticos colonizados con microbiomas de los humanos con mayor y menor respuesta reprodujeron las respuestas glucémicas específicas del donante, demostrando que los edulcorantes no nutritivos pueden inducir alteraciones glucémicas específicas de cada persona y dependientes del microbioma.

[070] Halmos EP, Power VA, Shepherd SJ, Gibson PR, Muir JG. A diet low in FODMAPs reduces symptoms of irritable bowel syndrome. Gastroenterology. 2014. Link

Ensayo aleatorizado, simple ciego y cruzado en 30 pacientes con IBS y 8 controles que comparó una dieta baja en FODMAP (<0,5 g/comida) con una dieta australiana típica durante 21 días cada una (periodo de lavado >=21 días). Se proporcionó casi la totalidad de los alimentos. La rama baja en FODMAP produjo una reducción significativamente mayor de los síntomas de IBS medidos en escalas visuales analógicas de 0-100 mm, lo que respalda la dieta baja en FODMAP como intervención eficaz para el control sintomático en el IBS frente a una dieta occidental estándar.

[071] Liang X, FitzGerald GA. Timing the Microbes: The Circadian Rhythm of the Gut Microbiome. J Biol Rhythms. 2017. Link

Revisión de la organización circadiana del microbioma intestinal. El sistema circadiano de los mamíferos (reloj maestro y relojes periféricos) coordina procesos biológicos en respuesta a señales externas como el ciclo luz-oscuridad, pero la cronobiología de los procariotas —fuera de las cianobacterias— se conoce mal. La revisión resume la evidencia de una estructura composicional y funcional dependiente de la hora del día dentro de la microbiota intestinal, la regulación de estas oscilaciones por parte del hospedador y la influencia recíproca del microbioma intestinal sobre la temporización circadiana del hospedador.

[072] Chaix A, Zarrinpar A, Miu P, Panda S. Time-restricted feeding is a preventative and therapeutic intervention against diverse nutritional challenges. Cell Metab. 2014. Link

La alimentación con restricción temporal (TRF; acceso al alimento durante 8-9 h en la fase activa) se evaluó en ratones sometidos a diversas dietas obesogénicas. La TRF atenuó la enfermedad metabólica en un abanico de dietas obesogénicas, con beneficios proporcionales a la duración del ayuno. Los efectos protectores persistieron incluso cuando el acceso ad libitum durante el fin de semana interrumpía la TRF, un régimen relevante para el estilo de vida humano. La TRF también estabilizó y revirtió la enfermedad metabólica en ratones con obesidad y diabetes tipo 2 preexistentes, lo que respalda la TRF como estrategia tanto preventiva como terapéutica.

[073] Zarrinpar A, Chaix A, Yooseph S, Panda S. Diet and feeding pattern affect the diurnal dynamics of the gut microbiome. Cell Metab. 2014. Link

El microbioma intestinal presenta fluctuaciones composicionales cíclicas diarias impulsadas por el ciclo alimentación/ayuno. La obesidad inducida por la dieta amortigua el ritmo diario de alimentación/ayuno y atenúa las fluctuaciones cíclicas de la microbiota. La alimentación con restricción temporal (TRF), en la que la ingesta se concentra en la fase nocturna en ratones, restaura parcialmente las fluctuaciones cíclicas y protege frente a la obesidad y la enfermedad metabólica. La TRF afecta preferentemente a bacterias conocidas por influir en el metabolismo del hospedador, vinculando ritmo alimentario, dinámica del microbioma y resultados metabólicos.

[074] Irwin MR, Opp MR. Sleep health: reciprocal regulation of sleep and innate immunity. Neuropsychopharmacology. 2017. Link

Esta revisión y panorámica examina las interacciones recíprocas entre las alteraciones del sueño, incluido el insomnio, y el sistema inmunitario innato. Las quejas de insomnio, las duraciones extremas del sueño y la privación experimental de sueño alteran marcadores genómicos, celulares y sistémicos de inflamación y contribuyen al inflammaging. A su vez, los mediadores inflamatorios remodelan la regulación homeostática de la continuidad y la macroestructura del sueño. Entre las implicaciones clínicas figuran el vínculo entre la alteración del sueño y los síntomas depresivos relacionados con la inflamación, y el potencial de las intervenciones dirigidas al insomnio para revertir la inflamación. Los hallazgos subrayan que la alteración del sueño es un factor de riesgo abordable de enfermedad inflamatoria.

[075] Allen JM, Mailing LJ, Niemiro GM et al. Exercise alters gut microbiota composition and function in lean and obese humans. Med Sci Sports Exerc. 2018. Link

Este ensayo de entrenamiento de resistencia de 6 semanas en 32 adultos previamente sedentarios, delgados (n=18) y obesos (n=14), evaluó los cambios inducidos por el ejercicio en la composición, la función y la producción de metabolitos de la microbiota intestinal, seguido de un lavado sedentario de 6 semanas. El entrenamiento progresó de 30 a 60 minutos al 60-75% de la reserva de frecuencia cardiaca, tres días por semana. El análisis de beta-diversidad mostró que las alteraciones de la microbiota inducidas por el ejercicio dependían del estado de obesidad. Los hallazgos indican que el entrenamiento de resistencia remodela la microbiota intestinal de forma dependiente del fenotipo del hospedador, con efectos en parte reversibles al volver a la inactividad.

[076] Mayer EA, Tillisch K, Gupta A. Gut/brain axis and the microbiota. J Clin Invest. 2015. Link

Esta revisión resume la evidencia preclínica de que la microbiota intestinal influye en el eje bidireccional SNC-SNE-gastrointestinal. Los estudios en roedores libres de gérmenes muestran que la microbiota configura la conducta emocional, los sistemas de modulación del estrés y del dolor y los neurotransmisores cerebrales. Las perturbaciones con probióticos y antibióticos modulan estos criterios de valoración en animales adultos. Múltiples vías endocrinas y neurocrinas median la señalización de la microbiota al cerebro, mientras que el cerebro altera la composición microbiana a través del sistema nervioso autónomo. La traslación de estos hallazgos a humanos sanos y a los trastornos del eje intestino-cerebro sigue siendo limitada y se identifica como una prioridad de investigación.

[077] Atarashi K, Suda W, Luo C et al. Ectopic colonization of oral bacteria in the intestine drives TH1 cell induction and inflammation. Science. 2017. Link

Este estudio gnotobiótico mostró que las cepas salivales de Klebsiella, al colonizar el intestino, son potentes inductoras de linfocitos T helper 1 (TH1). Estas cepas de Klebsiella resistentes a antibióticos colonizan cuando la microbiota intestinal está disbiótica y provocan una inflamación intestinal grave en huéspedes genéticamente susceptibles. Los hallazgos establecen la cavidad oral como reservorio de posibles patobiontes intestinales que agravan enfermedades como la IBD cuando colonizan ectópicamente el intestino.

[078] Kapil V, Haydar SM, Pearl V, Lundberg JO, Weitzberg E, Ahluwalia A. Physiological role for nitrate-reducing oral bacteria in blood pressure control. Free Radic Biol Med. 2013. Link

Este estudio aleatorizado cruzado en 19 voluntarios sanos evaluó si la supresión de las bacterias orales reductoras de nitrato mediante un colutorio antiséptico de clorhexidina afecta a los niveles sistémicos de nitrito y a la presión arterial. Se midió la presión arterial (en consulta, domiciliaria y ambulatoria de 24 horas) durante un periodo control de 7 días y un periodo de tratamiento con clorhexidina de 7 días. El uso del colutorio suprimió la flora oral reductora de nitrato, redujo el nitrito sistémico y elevó significativamente la presión arterial. Los hallazgos demuestran que la microbiota oral contribuye activamente a la regulación de la presión arterial sistémica a través de la vía enterosalival nitrato-nitrito-NO.

[079] Hajishengallis, G. Periodontitis: from microbial immune subversion to systemic inflammation. Nat Rev Immunol. 2015. Link

Esta revisión analiza cómo las comunidades microbianas orales disbióticas impulsan la periodontitis y la patología inflamatoria en localizaciones locales y distantes. Los autores detallan los mecanismos microbianos de subversión inmunitaria que inclinan la homeostasis oral hacia la enfermedad. La periodontitis se perfila como una enfermedad inflamatoria disbiótica con implicaciones sistémicas, incluidos vínculos con enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades crónicas. Los hallazgos plantean el tratamiento de la periodontitis como una estrategia con posibles beneficios para la salud sistémica.

[080] Sonnenburg ED, Smits SA, Tikhonov M, Higginbottom SK, Wingreen NS, Sonnenburg JL. Diet-induced extinctions in the gut microbiota compound over generations. . 2016. Link

En ratones alimentados con una dieta baja en carbohidratos accesibles a la microbiota (fibra), la diversidad de la microbiota intestinal disminuyó y el efecto se acumuló a lo largo de las generaciones: en cuatro generaciones la dieta baja en fibra condujo a extinciones acumulativas de taxones ya no reversibles mediante la reintroducción de fibra dietética.

[082] Kelly JR, Kennedy PJ, Cryan JF, Dinan TG, Clarke G, Hyland NP. Breaking down the barriers: the gut microbiota, intestinal permeability and stress-related psychiatric disorders. Front Cell Neurosci. 2015. Link

El eje intestino-cerebro se sitúa como un nodo crítico en los trastornos psiquiátricos relacionados con el estrés, dado que el microbioma intestinal modula el desarrollo, la función y el comportamiento cerebrales a través de vías inmunitarias, endocrinas y neurales. La evidencia preclínica implica la alteración de la función de barrera intestinal —el llamado intestino permeable— como mediador clave que vincula la disbiosis con la inflamación crónica de bajo grado y trastornos como la depresión. El microbioma intestinal regula la permeabilidad intestinal mediante ácidos grasos de cadena corta, producción de mucina y señalización de las uniones estrechas. La revisión sostiene que actuar sobre la integridad de la barrera dirigida por la microbiota puede aportar comprensión mecanicista y terapéutica de la enfermedad psiquiátrica asociada al estrés.

[083] McDonald D, Hyde E, Debelius JW et al. American Gut: an Open Platform for Citizen Science Microbiome Research. mSystems. 2018. Link

El American Gut Project comparó más de 10 000 muestras de heces de ciencia ciudadana procedentes de EE. UU., Reino Unido y Australia con muestras ambientales utilizando los protocolos estandarizados del Earth Microbiome Project. Los microbiomas fecales humanos mostraron una diversidad beta inesperadamente amplia en comparación con las muestras ambientales. La integración de datos abiertos permitió descubrir nuevas moléculas y asociaciones metabolómicas no dirigidas con la ingesta diversa de plantas (un predictor más potente que variables categóricas reduccionistas como el veganismo). El trabajo demuestra la viabilidad de muestras de microbioma autorrecogidas y enviadas por correo para reproducir asociaciones conocidas y revelar otras nuevas, incluidos vínculos con enfermedades psiquiátricas y perturbaciones individuales como la cirugía.

[084] Wilson BC, Vatanen T, Cutfield WS, O'Sullivan JM. The Super-Donor Phenomenon in Fecal Microbiota Transplantation. Front Cell Infect Microbiol. 2019. Link

El FMT es altamente eficaz en la infección recurrente por Clostridium difficile, pero su eficacia en enfermedades asociadas a disbiosis crónica ha sido modesta y variable. Múltiples estudios sugieren que el resultado del FMT depende de la diversidad y la composición microbiana de las heces del donante, lo que ha dado lugar al concepto de «superdonantes» de FMT. La revisión explora las especies clave (keystone) como predictoras del éxito del FMT y analiza cómo la genética del huésped y la dieta pueden influir en el engraftment y su mantenimiento, aportando un marco para una bacterioterapia más dirigida y estratificada por donante.

[086] Chaix A, Manoogian ENC, Melkani GC, Panda S. Time-Restricted Eating to Prevent and Manage Chronic Metabolic Diseases. Annu Rev Nutr. 2019. Link

Existen relojes moleculares en casi todas las células para anticipar cambios diarios recurrentes y predecibles, como la disponibilidad rítmica de nutrientes, y adaptar en consecuencia las funciones celulares. Al mismo tiempo, las vías sensoras de nutrientes pueden responder a un desequilibrio agudo de nutrientes y modular y orientar el metabolismo para que las células se adapten de forma óptima a una disponibilidad decreciente o creciente de nutrientes. Los ritmos circadianos del organismo se coordinan mediante ritmos conductuales, como los ciclos de actividad-reposo y de alimentación-ayuno, que orquestan temporalmente una secuencia de procesos fisiológicos para optimizar el metabolismo. La investigación básica en ritmos circadianos se ha centrado en gran medida en el funcionamiento del oscilador circadiano molecular autosostenido, mientras que la investigación en ciencia de la nutrición ha aportado conocimiento sobre las respuestas fisiológicas a la privación calórica o a macronutrientes específicos. La integración de ambos campos en nuevos conceptos aplicables sobre el momento de la ingesta ha dado lugar a la práctica emergente de la alimentación con restricción horaria. En este paradigma, la ingesta calórica diaria se restringe a una ventana constante de 8-12 h.

[090] Kolida S, Meyer D, Gibson GR. A double-blind placebo-controlled study to establish the bifidogenic dose of inulin in healthy humans. Eur J Clin Nutr. 2007. Link

OBJETIVO: Evaluar la eficacia bifidogénica de dos dosis de inulina en adultos humanos sanos. DISEÑO: Estudio humano cruzado, doble ciego y controlado con placebo. ÁMBITO: Food Microbial Sciences Unit, The University of Reading, Reading, Reino Unido. SUJETOS: Treinta voluntarios sanos, 15 hombres y 15 mujeres (rango de edad 19-35). INTERVENCIONES: Los sujetos consumieron una bebida de chocolate que contenía placebo (maltodextrina, 8 g/día), 5 g/día de inulina y 8 g/día de inulina durante un periodo de tratamiento de 2 semanas. Cada tratamiento fue seguido de un lavado de 1 semana, al final del cual los voluntarios pasaban al siguiente tratamiento.

[093] Zou T, Zhao Y, Zhou X, Kang Y, Wang X. Insight into the effects of Omega-3 fatty acids on gut microbiota: impact of a balanced tissue Omega-6/Omega-3 ratio. Front Nutr. 2025. Link

Revisión sobre cómo los ácidos grasos omega-3 y una proporción tisular equilibrada omega-6:omega-3 configuran la composición y la función de la microbiota intestinal: una proporción elevada favorece a las bacterias proinflamatorias/productoras de LPS, mientras que una proporción equilibrada favorece a las productoras de SCFA (Bifidobacterium, Roseburia, Lactobacillus); apoya un enfoque dietético personalizado basado en las proporciones de ácidos grasos.

[094] King MA, Rollo I, Baker LB. Nutritional considerations to counteract gastrointestinal permeability during exertional heat stress. J Appl Physiol. 2021. Link

El estrés térmico (calor) reduce la perfusión esplácnica, induce estrés oxidativo y alteración de las uniones estrechas (tight junctions), aumentando la permeabilidad de la barrera intestinal y la translocación de endotoxinas; esto puede remodelar la composición microbiana y la regulación inmunitaria. Gran parte de la evidencia procede de modelos de estrés térmico por esfuerzo y de modelos animales.

[104] McFarland, L. V. Use of probiotics to correct dysbiosis of normal microbiota following disease or disruptive events: a systematic review. BMJ Open. 2014. Link

Revisión sistemática sobre en qué medida los probióticos pueden restaurar la microbiota normal alterada por una enfermedad o por un tratamiento antibiótico, a partir de 63 estudios. El resultado es doble: algunas cepas probióticas mejoraron de forma medible ciertos indicadores de la microbiota, pero la restauración de la comunidad completa — reconstruir la diversidad y los grupos funcionales ausentes — no se logró en la mayoría de los estudios, y el efecto dependía de la cepa, la dosis y el estado de partida. El trabajo no argumenta contra los probióticos, sino a favor de delimitar con precisión su alcance. El capítulo II.5 del manual emplea esta distinción entre probiótico e injerto completo de microbiota.

[107] Vanhaecke T, Bretin O, Poirel M, Tap J. Drinking Water Source and Intake Are Associated with Distinct Gut Microbiota Signatures in {US. J Nutr. 2022. Link

Utilizando la base de datos del American Gut Project (3413 y 3794 muestras fecales), los autores examinaron cómo la **fuente** del agua de bebida y la **ingesta** diaria se relacionan con la composición de la microbiota intestinal y oral, ajustando por factores antropométricos, dietéticos y de estilo de vida. La fuente del agua figuró entre los principales factores que explican la variación de la microbiota intestinal, y tanto la fuente como la cantidad se asociaron con firmas microbianas distintas, incluidas diferencias en la abundancia relativa de Campylobacter. Importante: se trata de una asociación transversal, no de evidencia causal, y no en una población de FMT.

[108] Smillie CS, Sauk J, Gevers D, Friedman J, Sung J, Youngster I, Hohmann EL, Staley C, Khoruts A, Sadowsky MJ, Allegretti JR, Smith MB, Xavier RJ, Alm EJ. Strain Tracking Reveals the Determinants of Bacterial Engraftment in the Human Gut Following Fecal Microbiota Transplantation. Cell Host Microbe. 2018. Link

Seguimiento a nivel de cepa tras el FMT: los autores examinaron qué determina que una cepa concreta del donante se implante en el receptor. El predictor más potente es la **composición de la propia comunidad del receptor**: una cepa se implanta cuando ya hay un pariente presente o cuando existe un nicho ecológico libre; también influyen la riqueza y la abundancia de cepas del donante. El injerto sigue por tanto reglas ecológicas y no el azar, y es modificable desde el lado del receptor. Importante: el artículo describe determinantes a nivel de cepa; no demuestra en un ECA que la disponibilidad de fibra sea un factor modificable.

[109] Karl JP, Hatch AM, Arcidiacono SM, Pearce SC, Pantoja-Feliciano IG, Doherty LA, Soares JW. Effects of Psychological, Environmental and Physical Stressors on the Gut Microbiota. Front Microbiol. 2018. Link

Revisión sobre cómo los factores de estrés psicológicos, ambientales y físicos afectan a la microbiota intestinal. Los autores sostienen que diversos estresores —incluidos la privación de sueño, la carga térmica, la altitud y el estrés psicológico— alteran la composición y la función de la microbiota a través del eje intestino-cerebro y deterioran la integridad de la barrera intestinal. Importante para el manual: es una **revisión**, basada en gran medida en trabajos con animales y modelos humanos de estrés controlado; NO afirma que el estrés o la falta de sueño empeoren el injerto del FMT.

[110] David LA, Maurice CF, Carmody RN, Gootenberg DB, Button JE, Wolfe BE, Ling AV, Devlin AS, Varma Y, Fischbach MA, Biddinger SB, Dutton RJ, Turnbaugh PJ. Diet rapidly and reproducibly alters the human gut microbiome. Nature. 2014. Link

Estudio de intervención humana controlado: los voluntarios siguieron durante un breve periodo una dieta exclusivamente animal y después exclusivamente vegetal. La composición y la expresión génica de la microbiota intestinal cambiaron **en menos de 24 horas** y revirtieron en gran medida al terminar la dieta. La dieta animal aumentó los organismos tolerantes a la bilis y redujo las cepas que fermentan polisacáridos vegetales. Es la prueba clásica de que la flora intestinal es un **sistema vivo que responde a cómo vivimos**, no un estado estático. Importante: estudio a corto plazo y con muestra pequeña, no en población de FMT ni sobre el injerto.

[111] Koh A, De Vadder F, Kovatcheva-Datchary P, Bäckhed F. From Dietary Fiber to Host Physiology: Short-Chain Fatty Acids as Key Bacterial Metabolites. Cell. 2016. Link

Revisión mecanicista sobre los ácidos grasos de cadena corta (AGCC), producidos por la fermentación bacteriana de la fibra alimentaria. La fibra fermentable es la fuente de energía primaria de la microbiota colónica; los principales productos de la fermentación son **acetato, propionato y butirato**. El **butirato es el principal sustrato energético de los colonocitos**; los AGCC influyen además en la integridad de la barrera, la función inmunitaria y, al pasar a la circulación, en el metabolismo del huésped, en parte a través de receptores acoplados a proteína G (GPR41/43) y de la inhibición de histona-desacetilasas. Esta entrada es la fuente de las afirmaciones de manual de III.2 (S-0302-01, -02). Importante: es una **revisión**, no datos experimentales propios.

[113] Gibson GR, Roberfroid MB. Dietary modulation of the human colonic microbiota: introducing the concept of prebiotics. J Nutr. 1995. Link

Este trabajo introdujo el concepto de **prebiótico**: un ingrediente alimentario no digerible que estimula selectivamente el crecimiento o la actividad de una o unas pocas especies bacterianas del colon, mejorando así la salud del huésped. Los autores lo distinguen del **probiótico** (que aporta microorganismos vivos) y del **simbiótico** (combinación de ambos), y destacan como ejemplos los oligosacáridos no digeribles, entre ellos la inulina y los fructooligosacáridos. Esta entrada es la fuente de la definición de prebiótico en III.2 (S-0302-04). Importante: es un artículo conceptual de 1995; la definición se ha precisado varias veces desde entonces.

[114] Lozupone CA, Stombaugh JI, Gordon JI, Jansson JK, Knight R. Diversity, stability and resilience of the human gut microbiota. Nature. 2012. Link

Revisión sobre la diversidad, la estabilidad y la resiliencia de la microbiota intestinal humana. Aplicando conceptos ecológicos al intestino, los autores sostienen que la **riqueza y la equitatividad de especies** son indicadores clave de la capacidad de una comunidad para resistir perturbaciones: la redundancia funcional de una comunidad diversa hace que la pérdida de un solo taxón resulte menos disruptiva. Analizan el concepto de disbiosis y la asociación de los estados de baja diversidad con varias enfermedades. Importante: es una **revisión** que aporta un marco ecológico; no trata la CDI por separado ni ofrece pruebas causales.

[118] Deehan EC, Yang C, Perez-Muñoz ME, Nguyen NK, Cheng CC, Triador L, Zhang Z, Bakal JA, Walter J. Precision Microbiome Modulation with Discrete Dietary Fiber Structures Directs Short-Chain Fatty Acid Production. Cell Host Microbe. 2020. Link

Ensayo humano aleatorizado y controlado con fibras estructuralmente **distintas a base de almidón de maíz**. Las diferentes estructuras de fibra configuraron de forma distinta la composición de la microbiota y el **perfil de ácidos grasos de cadena corta** resultante, en particular la cantidad de butirato. La magnitud de la respuesta dependió además de la composición basal de la microbiota (respuesta individualizada). Los autores lo denominan *modulación de precisión del microbioma*: eligiendo la estructura de la fibra se puede dirigir el resultado de la fermentación. Esta entrada es la fuente de la afirmación de III.3 según la cual la variedad sostiene un repertorio funcional más amplio. Importante: adultos sanos, no población de FMT ni de CDI.

[120] Marco ML, Sanders ME, Gänzle M, Arrieta MC, Cotter PD, De Vuyst L, Hill C, Holzapfel W, Lebeer S, Merenstein D, Reid G, Wolfe BE, Hutkins R. The International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics ({ISAPP. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2021. Link

Declaración de consenso del panel de expertos de la ISAPP. El panel define los alimentos y bebidas fermentados como **«alimentos elaborados mediante crecimiento microbiano deseado y conversiones enzimáticas de los componentes del alimento»**. La definición pretende expresamente aclarar **qué es (y qué no es) un alimento fermentado**, distinguiendo por ejemplo las verduras encurtidas en vinagre (no fermentadas) y los alimentos fermentados que ya no contienen cultivos vivos por el tratamiento térmico. El panel aclara además la **diferencia entre alimento fermentado y probiótico**: los probióticos aportan cepas definidas con efectos sobre la salud documentados y a dosis conocida; los alimentos fermentados no necesariamente. También se abordan la seguridad, los riesgos y los atributos nutricionales. Esta entrada es la fuente de las afirmaciones conceptuales de III.4.

[123] Kang DW, Adams JB, Coleman DM, Pollard EL, Maldonado J, McDonough-Means S, Caporaso JG, Krajmalnik-Brown R. Long-term benefit of Microbiota Transfer Therapy on autism symptoms and gut microbiota. Sci Rep. 2019. Link

**Seguimiento a dos años del ensayo abierto de MTT de ref-122** (Kang 2017), **en los mismos 18 participantes**. **RESULTADOS NUMÉRICOS (verificados en el texto completo):** - GSRS (síntomas digestivos): **80% de mejoría** al final del tratamiento (semana 10); mantenida en la semana 18; **58% de reducción a los dos años** respecto al inicio, y 26% de reducción en el porcentaje de días con heces anormales. - CARS (gravedad del autismo puntuada por un evaluador profesional): a los dos años **47% menor que al inicio**. - Distribución de gravedad: al inicio **83% TEA grave**; a los dos años **17% grave**, 39% leve-moderado y **44% de los participantes por debajo del punto de corte diagnóstico**. - **NO se utilizó el ADOS.** Instrumentos empleados: CARS, SRS, ABC, PGI-III, VABS-II. **LIMITACIONES NOMBRADAS POR LOS AUTORES (textual):** "open-label trials without a control for placebo effect"; **"12 out of 18 participants made one or more changes to their medications, nutritional supplements, and diets"**; "we did not conduct additional GI diagnostic evaluations, which is a limitation of this study". **La segunda limitación merece atención especial:** **12 de los 18 participantes modificaron medicación, suplementos o dieta** durante los dos años, por lo que la mejoría no puede atribuirse inequívocamente a la MTT.

[134] Bishehsari F, Magno E, Swanson G, Desai V, Voigt RM, Forsyth CB, Keshavarzian A. Alcohol and Gut-Derived Inflammation. Alcohol Res. 2017. Link

Revisión sobre cómo el consumo crónico de alcohol induce inflamación de origen intestinal. Los autores describen cómo el alcohol **altera la composición de la microbiota intestinal (disbiosis)** y **deteriora la integridad de la barrera intestinal**, lo que permite la translocación de productos bacterianos (endotoxina) y genera inflamación sistémica; este mecanismo vincula el alcohol con el daño hepático y otras complicaciones orgánicas. Esta entrada es la fuente de la afirmación de III.7 de que **el alcohol perjudica a la flora que se está asentando**. **LIMITACIÓN IMPORTANTE:** el trabajo se refiere al **consumo crónico de alcohol** y solo cubre la parte relativa al alcohol — **no** aborda el efecto secretor de agua de las bebidas azucaradas ni el leve efecto diurético de la cafeína.

[144] Kitamoto S, Nagao-Kitamoto H, Hein R, Schmidt TM, Kamada N. The Intermucosal Connection between the Mouth and Gut in Commensal Pathobiont-Driven Colitis. Cell. 2020. Link

Este estudio describe la conexion intermucosa entre la boca y el intestino en un modelo murino: durante la inflamacion oral (periodontitis), los patobiontes orales que proliferan y son deglutidos —incluidos Klebsiella y linfocitos Th17 cebados a nivel periodontal— se trasladan al intestino, donde colonizan un entorno disbiotico y agravan la colitis. Dos ejes independientes —el microbiano (bacterias orales ectopicas que colonizan el intestino) y el inmunologico (linfocitos T cebados en la boca que migran al intestino)— vinculan conjuntamente la enfermedad periodontal cronica con la inflamacion intestinal. Esta entrada es la fuente de la afirmacion mecanicista de III.8 de que la cavidad oral actua como reservorio de organismos disbioticos que llegan al intestino por deglucion. **LIMITACION:** un modelo murino mecanicista; no es CDI ni FMT y no prueba un desenlace clinico humano.

[145] Grasa-Ciria D, Couto S, Samatan E, Martinez-Jarreta B, Cenit MDC, Iguacel I. Disrupted Rhythms, Disrupted Microbes: A Systematic Review of Shift Work and Gut Microbiota Alterations. Nutrients. 2025. Link

Revision sistematica sobre si el trabajo por turnos —en especial el turno nocturno— altera la microbiota intestinal. Los autores buscaron en tres bases de datos hasta marzo de 2025; cinco estudios fueron elegibles (cuatro observacionales de muestra pequena y uno de aleatorizacion mendeliana). Los estudios observacionales describieron una **menor diversidad alfa** y un aumento de **generos proinflamatorios** (Escherichia/Shigella, Blautia, Dialister) en trabajadores del turno de noche, es decir, el trabajo por turnos se acompana de disbiosis. Esta entrada es la fuente de la afirmacion de III.8 de que el trabajo por turnos, una forma de disrupcion circadiana del huesped, se acompana de alteracion de la microbiota. **LIMITACION:** pocos estudios de muestra pequena; la diferencia de composicion no prueba causalidad, y la revision no se refiere a una poblacion de CDI ni de FMT.

[156] Ianiro G, Puncochar M, Karcher N, Porcari S, Armanini F, Asnicar F, Segata N. Variability of strain engraftment and predictability of microbiome composition after fecal microbiota transplantation across different diseases. Nat Med. 2022. Link

Meta-analisis metagenomico shotgun integrado de 226 triadas (donante, receptor antes y despues del FMT) en ocho tipos de enfermedad distintos, con perfilado de cepas mejorado. El hallazgo clave: **los receptores con mayor implantacion de cepas del donante tuvieron mas probabilidad de exito clinico** tras el FMT (P=0,017). La implantacion depende del donante, de la via de administracion (varias vias —p. ej., capsula mas colonoscopia a la vez— dan mayor implantacion) y del receptor (mayor en pacientes con enfermedades infecciosas tratados con antibioticos que en pacientes con enfermedades no transmisibles sin antibioticos previos); las especies de Bacteroidetes y Actinobacteria se implantan mejor. Esta entrada es la fuente de la afirmacion de IV.3 de que, por la variabilidad de implantacion dependiente del donante, un lote de donante alternativo (cambio de LOT) puede mejorar el resultado. **LIMITACION:** meta-analisis observacional en ocho tipos de enfermedad (no solo CDI), que mide asociacion; no estudio el cambio de LOT de producto como tal.

[161] Dimidi E, Cox SR, Rossi M, Whelan K. Fermented Foods: Definitions and Characteristics, Impact on the Gut Microbiota and Effects on Gastrointestinal Health and Disease. Nutrients. 2019. Link

Revisión que define los alimentos fermentados como productos del crecimiento microbiano controlado y de la conversión enzimática del sustrato, caracterizando los productos más comunes (kéfir, kombucha, chucrut, tempeh, natto, miso, kimchi, pan de masa madre) y sus mecanismos propuestos, incluidos los efectos sobre la microbiota. La revisión resume la evidencia sobre el impacto de los alimentos fermentados en la salud y la enfermedad gastrointestinal humana, apoyando su incorporación selectiva a patrones dietéticos promotores de salud.

[162] Sinha R, Abu-Ali G, Vogtmann E et al. Assessment of Variation in Microbial Community Amplicon Sequencing by the Microbiome Quality Control (MBQC) Project Consortium. Nature Biotechnology. 2017. Link

El estudio de referencia del Microbiome Quality Control (MBQC) evaluó la variabilidad del perfilado taxonómico en 15 laboratorios y 9 protocolos bioinformáticos utilizando muestras ciegas de heces, de quimiostato y de comunidades artificiales. La variabilidad dependió sobre todo del tipo y del origen de la muestra biológica, seguidos de la extracción de ADN, el entorno de manipulación de las muestras y el pipeline bioinformático. Los análisis de comunidades artificiales revelaron diferencias cuantitativas en la eficiencia de extracción y en la clasificación bioinformática. Los hallazgos subrayan la necesidad de estandarización para posibilitar el metaanálisis de estudios de microbioma a escala poblacional.

[163] Gloor GB, Macklaim JM, Pawlowsky-Glahn V, Egozcue JJ. Microbiome datasets are compositional: and this is not optional. Front Microbiol. 2017. Link

Los conjuntos de datos de microbioma generados por secuenciación de alto rendimiento de amplicones de 16S rRNA, metagenomas o metatranscriptomas son inherentemente composicionales, porque el instrumento impone un total arbitrario. La revisión explica las patologías que surgen cuando los datos composicionales se analizan con métodos no composicionales y ofrece orientación para aplicar el análisis de datos composicionales a lo largo de todo el flujo de trabajo de los estudios de microbioma. El marco composicional se presenta como esencial, no opcional, para una inferencia válida.

[164] Costea PI, Zeller G, Sunagawa S et al. Towards Standards for Human Fecal Sample Processing in Metagenomic Studies. Nature Biotechnology. 2017. Link

Se probaron 21 protocolos representativos de extracción de ADN en muestras fecales idénticas y se compararon con los efectos de la preparación de bibliotecas y del almacenamiento frente a la variación biológica intraindividual. La extracción de ADN tuvo el mayor efecto técnico sobre los resultados metagenómicos. Los protocolos se ordenaron según cantidad y calidad de ADN y sesgos en la diversidad de la comunidad y en la razón grampositivos/gramnegativos. Los autores recomiendan un método de extracción de ADN estandarizado y transferible, validado mediante una comunidad mock de composición conocida, para los estudios metagenómicos de heces humanas.

[165] McLaren MR, Willis AD, Callahan BJ. Consistent and Correctable Bias in Metagenomic Sequencing Experiments. eLife. 2019. Link

Las mediciones de secuenciación de genes marcadores y metagenómica están sistemáticamente sesgadas hacia la detección de ciertos taxones frente a otros, lo que hace que las abundancias taxonómicas obtenidas con distintos protocolos sean cuantitativamente incomparables y propensas a conclusiones biológicas espurias. Los autores proponen un modelo matemático del sesgo experimental basado en propiedades de experimentos reales y lo validan con datos de 16S rRNA y metagenómica shotgun procedentes de comunidades bacterianas definidas. El modelo se ajusta mejor a los datos experimentales que marcos previos más complejos y ofrece una vía para corregir el sesgo.

[166] Sczyrba A, Hofmann P, Belmann P et al. Critical Assessment of Metagenome Interpretation -- A Benchmark of Metagenomics Software. Nature Methods. 2017. Link

El desafío Critical Assessment of Metagenome Interpretation (CAMI) evaluó comparativamente programas de metagenómica utilizando conjuntos de datos realistas muy complejos procedentes de ~700 microorganismos recién secuenciados y ~600 virus y plásmidos nuevos. El ensamblaje y el binning funcionaron bien para especies representadas por genomas individuales, pero se degradaron sustancialmente en presencia de cepas estrechamente relacionadas. El perfilado taxonómico y el binning fueron competentes en rangos taxonómicos altos, con una caída marcada por debajo del nivel de familia. Los ajustes de parámetros afectaron notablemente al rendimiento, lo que subraya la importancia de la reproducibilidad. CAMI proporciona una hoja de ruta para la selección de programas.

[168] Clarke SF, Murphy EF, O'Sullivan O et al. Exercise and associated dietary extremes impact on gut microbial diversity. Gut. 2014. Link

Estudio transversal de amplicones de 16S rRNA que comparó la composición de la microbiota intestinal de jugadores profesionales de rugby con grupos control emparejados por tamaño corporal, edad y sexo. Los deportistas mostraron mayor diversidad microbiana y una estructura comunitaria diferenciada, vinculada tanto al ejercicio extremo como a las diferencias dietéticas acompañantes. Aporta pruebas tempranas de que el ejercicio de élite y la dieta configuran conjuntamente la microbiota intestinal, lo que respalda investigaciones posteriores sobre la tríada ejercicio–dieta–microbioma en la salud metabólica e inmunitaria.

[169] Gibson GR, Hutkins R, Sanders ME et al. The International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics (ISAPP) consensus statement on the definition and scope of prebiotics. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2017. Link

Consenso de expertos de la ISAPP que actualiza la definición de prebiótico como: un sustrato que es utilizado selectivamente por los microorganismos del huésped confiriendo un beneficio para la salud. La nueva definición amplía los prebióticos para incluir potencialmente sustancias no glucídicas, aplicaciones más allá del tracto gastrointestinal y categorías más allá de los alimentos. Se mantienen como requisitos los mecanismos selectivos mediados por la microbiota y un beneficio para la salud documentado. Establece la definición autorizada actual de prebiótico que orienta la investigación, la regulación y el desarrollo de productos.

[170] Hill C, Guarner F, Reid G et al. The International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics consensus statement on the scope and appropriate use of the term probiotic. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2014. Link

Consenso del panel de expertos de ISAPP (2013) que reafirma la definición FAO/OMS de los probióticos como 'microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud del huésped'. El panel concluyó que esta definición sigue siendo pertinente y flexible. La declaración consolida el marco regulador y científico global para la identificación, el etiquetado y los requisitos de evidencia de los probióticos.

[171] Goldenberg JZ, Yap C, Lytvyn L et al. Probiotics for the prevention of Clostridium difficile-associated diarrhea in adults and children. Cochrane Database Syst Rev. 2017. Link

Revisión sistemática de los probióticos para la prevención primaria de la diarrea asociada a Clostridium difficile en adultos que reciben antibióticos. La revisión evalúa la eficacia y la seguridad en el contexto de unas recomendaciones de guías clínicas que no respaldan la profilaxis con probióticos pese a la existencia de evidencia probiótica de alta calidad. La síntesis apoya la profilaxis con probióticos como eficaz y segura en adultos hospitalizados con antibióticos adecuadamente seleccionados.

[172] Barton W, Penney NC, Cronin O et al. The microbiome of professional athletes differs from that of more sedentary subjects in composition and particularly at the functional metabolic level. Gut. 2018. Link

Este estudio de casos y controles comparó los metagenomas y metabolomas funcionales de jugadores profesionales internacionales de rugby union (n=40) con controles sedentarios (n=46). Los deportistas mostraron aumentos relativos en las vías microbianas de biosíntesis de aminoácidos y antibióticos y de metabolismo de carbohidratos, junto con mayores SCFA fecales (acetato, propionato, butirato) vinculados a un mayor recambio muscular y a la salud general. La separación funcional y metabolómica entre los grupos superó a las diferencias composicionales. Los autores concluyen que el ejercicio sumado a la dieta del deportista configura la función de la microbiota con más fuerza que su taxonomía, lo que respalda el paradigma dieta-ejercicio-microbiota intestinal.

[173] Cryan JF, Dinan TG. Mind-altering microorganisms: the impact of the gut microbiota on brain and behaviour. Nat Rev Neurosci. 2012. Link

Esta revisión sintetiza la evidencia de que la microbiota intestinal influye en la función cerebral y en la conducta a través de vías neurales, endocrinas e inmunitarias. Los animales libres de gérmenes y los modelos de infección por patógenos, probióticos o antibióticos implican a las bacterias intestinales en la regulación de la ansiedad, el estado de ánimo, la cognición y el dolor. El eje microbiota-intestino-cerebro emerge como una diana abordable para desarrollar nuevos tratamientos de trastornos complejos del SNC. Los autores reclaman estudios traslacionales que establezcan vínculos causales en humanos.

[174] Forslund K, Hildebrand F, Nielsen T et al. Disentangling type 2 diabetes and metformin treatment signatures in the human gut microbiota. Nature. 2015. Link

A partir de 784 metagenomas intestinales humanos, este estudio separó las firmas microbianas de la diabetes tipo 2 (T2D) de los efectos de los fármacos antidiabéticos y mostró que la medicación antidiabética, en particular la metformina, confunde las asociaciones previas de disbiosis en la T2D. Los autores aportan evidencia de la mediación microbiana de los efectos terapéuticos de la metformina a través de la producción de ácidos grasos de cadena corta, y de mecanismos mediados por la microbiota tras los efectos adversos gastrointestinales conocidos, incluido un aumento relativo de especies de Escherichia. Los hallazgos subrayan que debe controlarse el estado de tratamiento al caracterizar microbiomas asociados a enfermedad.

[175] Maier L, Pruteanu M, Kuhn M et al. Extensive impact of non-antibiotic drugs on human gut bacteria. Nature. 2018. Link

Este cribado in vitro evaluó más de 1000 fármacos comercializados frente a 40 cepas bacterianas intestinales representativas y halló que el 24% de los fármacos dirigidos a dianas humanas, de todas las clases terapéuticas, inhibió al menos una cepa. Los antipsicóticos estuvieron sobrerrepresentados en este grupo. Los efectos de los fármacos sobre las bacterias intestinales se correlacionaron con efectos adversos de tipo antibiótico en humanos y coincidieron con los datos de cohortes existentes. La sensibilidad a antibióticos y a fármacos dirigidos a dianas humanas se correlacionó entre especies, lo que indica mecanismos de resistencia compartidos, verificados para varios fármacos. Los hallazgos suscitan la preocupación de que los no antibióticos puedan favorecer la resistencia antibiótica.

[176] Routy B, Le Chatelier E, Derosa L et al. Gut microbiome influences efficacy of PD-1–based immunotherapy against epithelial tumors. Science. 2018. Link

Este estudio traslacional mostró que la resistencia primaria a los inhibidores del punto de control inmunitario (ICI) anti-PD-1/PD-L1 en cáncer avanzado puede atribuirse a una composición anómala del microbioma intestinal, y que los antibióticos reducen el beneficio clínico de los ICI. El FMT de pacientes respondedores a ICI a ratones germ-free o tratados con antibióticos restauró la eficacia del bloqueo de PD-1; el FMT de no respondedores no lo hizo. La metagenómica de heces correlacionó la respuesta a los ICI con la abundancia de Akkermansia muciniphila. La administración oral de A. muciniphila tras el FMT de no respondedores restauró la eficacia de PD-1 mediante el reclutamiento de linfocitos T CCR9+CXCR3+CD4+ dependiente de IL-12. Los hallazgos establecen la modulación del microbioma como complemento de la inmunoterapia oncológica.

[177] Dominguez-Bello MG, Costello EK, Contreras M et al. Delivery mode shapes the acquisition and structure of the initial microbiota across multiple body habitats in newborns. Proc Natl Acad Sci USA. 2010. Link

Este estudio empleó pirosecuenciación multiplexada del 16S rRNA para caracterizar las comunidades bacterianas de 10 díadas madre-recién nacido (4 partos vaginales, 6 cesáreas), muestreando piel, boca y zona vaginal de las madres antes del parto y piel, boca, aspirado nasofaríngeo y meconio de los neonatos en las primeras 24 horas. El modo de parto condicionó intensamente el establecimiento de la microbiota neonatal en todos los hábitats corporales: los nacidos por vía vaginal albergaban comunidades semejantes a la microbiota vaginal materna, mientras que los nacidos por cesárea se asemejaban a la piel materna. Los hallazgos documentan la influencia fundacional del modo de parto sobre el microbioma humano inicial.

[178] Alderete TL, Jones RB, Chen Z et al. Exposure to traffic-related air pollution and the composition of the gut microbiota in overweight and obese adolescents. Environ Res. 2018. Link

Este estudio examinó las asociaciones entre la exposición a la contaminación atmosférica derivada del tráfico (TRAP) y los taxones bacterianos intestinales en 43 adolescentes con sobrepeso u obesidad (17-19 años) de la cohorte Meta-AIR. Determinados taxones microbianos intestinales se correlacionaron con la exposición a TRAP, y varios de esos mismos taxones se asociaron con factores de riesgo de diabetes tipo 2, incluida la glucemia en ayunas. Los datos exploran si la abundancia microbiana media parcialmente el vínculo entre contaminación atmosférica y disfunción metabólica. Los hallazgos sugieren que la contaminación atmosférica puede contribuir al riesgo de diabetes tipo 2 a través de alteraciones de la microbiota intestinal.

[179] Goodrich JK, Waters JL, Poole AC et al. Human genetics shape the gut microbiome. Cell. 2014. Link

Este estudio comparó las microbiotas de más de 1000 muestras fecales de la población TwinsUK, incluidos 416 pares de gemelos, para analizar los efectos genéticos del huésped sobre el microbioma intestinal. Numerosos taxones microbianos mostraron una abundancia heredable, de forma más destacada la familia Christensenellaceae, que formaba una red de coocurrencia con otras bacterias heredables y arqueas metanogénicas. Christensenellaceae y sus asociadas estaban enriquecidas en individuos con bajo índice de masa corporal. Los hallazgos aportan evidencia a escala poblacional de que la genética del huésped configura el microbioma intestinal e interactúa con él para influir en el fenotipo metabólico.

[180] Mirzayi C, Renson A, Genomic Standards Consortium et al. Reporting Guidelines for Human Microbiome Research: The STORMS Checklist. Nature Medicine. 2021. Link

Este consenso metodológico, elaborado por investigadores multidisciplinares del microbioma, adaptó las directrices de publicación de la epidemiología observacional y genética en la herramienta Strengthening The Organization and Reporting of Microbiome Studies (STORMS). STORMS es una lista de verificación de 17 ítems organizada en seis secciones que se corresponden con la estructura habitual de una publicación, con nuevos elementos para los análisis de laboratorio, bioinformáticos y estadísticos propios de los estudios de microbioma independientes de cultivo. Los hallazgos aportan un marco estandarizado de comunicación que facilita la preparación del manuscrito, la revisión por pares, la comprensión del lector y el análisis comparativo de los estudios de microbioma.

[181] Househam AM, Peterson CT, Mills PJ, Chopra D. The effects of stress and meditation on the immune system, human microbiota, and epigenetics. Adv Mind Body Med. 2017. Link

La revisión de Househam, Peterson, Mills y Chopra de 2017 en Advances in Mind-Body Medicine examina los efectos del estrés y la meditación sobre el sistema inmunitario, la microbiota humana y la epigenética. Los autores sintetizan la evidencia de que el estrés psicológico crónico activa la liberación de cortisol del eje HPA, la desregulación autonómica y la producción de citocinas proinflamatorias, con cambios disbióticos documentados en la microbiota intestinal (descenso de Lactobacillus y Bifidobacterium, aumento de patobiontes). Por el contrario, las prácticas meditativas —mindfulness, yoga, meditación trascendental— muestran efectos sobre la longitud telomérica, la metilación del ADN, la expresión de genes inflamatorios y la composición de la microbiota. La revisión respalda un marco de eje intestino-cerebro-inmunidad-mente e impulsa ensayos de intervenciones cuerpo-mente para la disfunción del microbioma asociada al estrés.

[183] Eisenhofer R, Minich JJ, Marotz C et al. Contamination in Low Microbial Biomass Microbiome Studies: Issues and Recommendations. Trends Microbiol. 2019. Link

Para evaluar el impacto de la disminución de la biomasa microbiana en la secuenciación del gen 16S rRNA, los autores generaron una serie de diluciones de una comunidad simulada y probaron cuatro enfoques computacionales de descontaminación: filtrado por secuencias de controles negativos, por abundancia relativa, por correlación inversa con la concentración de ADN (Decontam) y por modelización de la fuente de contaminantes (SourceTracker). Como era de esperar, la proporción de ADN bacteriano contaminante aumentó a medida que descendía la biomasa inicial, alcanzando el 80,1% en la muestra más diluida. El benchmark ofrece orientación práctica para elegir métodos de descontaminación en estudios de microbioma de baja biomasa y pone de relieve los límites de los enfoques in silico.

[184] Marotz CA, Sanders JG, Zuniga C et al. Improving Saliva Shotgun Metagenomics by Chemical Host DNA Depletion. Microbiome. 2018. Link

Para posibilitar la secuenciación metagenómica shotgun de muestras orales dominadas por ADN del hospedador, se compararon en saliva humana tres kits comerciales de depleción del hospedador, la filtración por tamaño y un nuevo método de lisis osmótica + monoazida de propidio (lyPMA). El lyPMA fue el método más eficiente, reduciendo las lecturas alineadas con el hospedador del 89,29 ± 0,03% en las muestras sin tratar al 8,53 ± 0,10%. Además, las muestras tratadas con lyPMA mostraron el menor sesgo taxonómico en comparación con los controles sin tratar. El método se recomienda para el enriquecimiento de ADN microbiano a partir de muestras orales ricas en material del hospedador en estudios metagenómicos.

[188] Costello SP, Hughes PA, Waters O et al. Effect of fecal microbiota transplantation on 8-week remission in patients with ulcerative colitis: a randomized clinical trial. JAMA. 2019. Link

Un ensayo multicéntrico, aleatorizado y doble ciego realizado en tres centros australianos incluyó a 73 adultos con colitis ulcerosa de actividad leve a moderada. Los pacientes recibieron FMT de donantes agrupados preparado en condiciones anaerobias (n=38) o FMT autólogo (n=35) mediante colonoscopia, seguido de 2 enemas a lo largo de 7 días, con un seguimiento de 12 meses. Se planteó la hipótesis de que el procesamiento anaerobio de las heces aumentaría la viabilidad microbiana y permitiría lograr eficacia con una terapia de FMT más corta y menos intensiva. El ensayo respalda el FMT preparado en anaerobiosis y de corta duración como terapia de inducción eficaz en la colitis ulcerosa activa.

[192] Davar D, Dzutsev AK, McCulloch JA et al. Fecal microbiota transplant overcomes resistance to anti-PD-1 therapy in melanoma patients. Science. 2021. Link

Un ensayo clínico evaluó el FMT procedente de respondedores combinado con anti-PD-1 en pacientes con melanoma refractario a PD-1. La combinación fue bien tolerada, aportó beneficio clínico en 6 de 15 pacientes e indujo una perturbación rápida y duradera de la microbiota. Los respondedores mostraron mayor abundancia de taxones previamente vinculados a la respuesta a anti-PD-1, mayor activación de linfocitos T CD8+ y menor número de células mieloides que expresan IL-8. Firmas proteómicas y metabolómicas diferenciadas, junto con análisis de redes transreino, confirmaron la regulación de estos cambios inmunitarios por el microbioma intestinal. El FMT puede superar la resistencia al bloqueo de PD-1 en el melanoma.

[194] Vrieze A, Van Nood E, Holleman F et al. Transfer of intestinal microbiota from lean donors increases insulin sensitivity in individuals with metabolic syndrome. Gastroenterology. 2012. Link

Receptores varones con síndrome metabólico fueron aleatorizados a infusión en intestino delgado de microbiota intestinal alogénica (de donante delgado) o autóloga. Seis semanas después de la infusión de donante delgado, la sensibilidad a la insulina aumentó (mediana de la tasa de desaparición de glucosa: 26,2 → 45,3 μmol/kg/min; p<0,05), con un aumento paralelo de la microbiota intestinal productora de butirato. El estudio de prueba de concepto respalda el desarrollo de la microbiota intestinal como agente terapéutico para mejorar la sensibilidad a la insulina en humanos.

[206] Walsham NE, Sherwood RA. Fecal calprotectin in inflammatory bowel disease. Clin Exp Gastroenterol. 2016. Link

La IBD y el IBS comparten muchos síntomas clínicos, por lo que un diagnóstico preciso es esencial, ya que el tratamiento de la IBD evoluciona rápidamente mientras que el IBS se maneja en gran medida de forma sintomática. La evaluación clínica combinada con imagen y endoscopia ha sido durante mucho tiempo el pilar diagnóstico. En la última década, los biomarcadores fecales de inflamación gastrointestinal —principalmente la calprotectina, una proteína citosólica de los neutrófilos— se han incorporado al uso rutinario. La calprotectina permite una evaluación objetiva de la actividad de la enfermedad y de la respuesta al tratamiento en los cursos crónicos remitentes-recidivantes de la IBD (enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa).

[209] Kennedy KM, de Goffau MC, Perez-Muñoz ME et al. Questioning the fetal microbiome illustrates pitfalls of low-biomass microbial studies. Nature. 2023. Link

Los autores evalúan estudios recientes que afirman la colonización microbiana de fetos humanos y del entorno intrauterino desde perspectivas de biología reproductiva, ecología microbiana, bioinformática, inmunología, microbiología clínica y gnotobiología. Concluyen que las señales microbianas detectadas son probablemente el resultado de contaminación durante el muestreo, la extracción de ADN o la secuenciación. La existencia de poblaciones microbianas vivas y en replicación en tejido fetal sano es incompatible con principios establecidos de la inmunología, la microbiología clínica y la derivación de mamíferos libres de gérmenes. El microbioma fetal sirve de ejemplo admonitorio de los riesgos de la secuenciación de baja biomasa y de la necesidad de un enfoque transdisciplinar.

[238] Chassaing B, Compher C, Bonhomme B et al. Randomized Controlled-Feeding Study of Dietary Emulsifier Carboxymethylcellulose Reveals Detrimental Impacts on the Gut Microbiota and Metabolome. Gastroenterology. 2022. Link

RCT de alimentación controlada con 16 sujetos en voluntarios humanos. Una dieta que contenía el emulsionante carboximetilcelulosa (CMC, E466) alteró la composición de la microbiota intestinal en 11 días, redujo la diversidad microbiana y los niveles de metabolitos de fermentación, y dos participantes mostraron signos de invasión bacteriana de la capa de moco. Primera evidencia en humanos de que la CMC, a los niveles de exposición diaria autorizados, tiene efectos microbiológicos perjudiciales.

[246] Sun L, Shang B, Lv S, Liu G, Wu Q, Geng Y. Effects of semaglutide on metabolism and gut microbiota in high-fat diet-induced obese mice. Front Pharmacol. 2025. Link

Estudio animal (ratón obeso inducido por dieta rica en grasa) que indica que la semaglutida modifica favorablemente el metabolismo sérico y la composición de la microbiota intestinal, siendo parte de la mejoría metabólica transferible mediante trasplante fecal. IMPORTANTE: se trata de evidencia preclínica, en modelo animal; su relevancia humana aún no está establecida, por lo que la afirmación debe tratarse como hipótesis (🟠).

[273] Ruuskanen MO, Angély M, Metzler-Zebeli BU, et al. Farm-related exposures and gut microbiota in rural children. Frontiers in Pediatrics. 2020. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[286] Ownby DR, Johnson CC, Peterson EL. Exposure to dogs and cats in the first year of life and risk of allergic sensitization. JAMA. 2002. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[295] Shao Y, Forster SC, Tsaliki E, et al. Stunted microbiota and opportunistic pathogen colonization in caesarean-section birth. Nature. 2019. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[298] Azad MB, Konya T, Persaud RR, et al. Impact of maternal intrapartum antibiotics, method of birth and breastfeeding on gut microbiota during the first year of life. BJOG. 2016. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[304] Ege MJ, Mayer M, Normand AC, et al. Exposure to environmental microorganisms and childhood asthma. New England Journal of Medicine. 2011. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[325] Falony G, Joossens M, Vieira-Silva S, et al. Population-level analysis of gut microbiome variation. Science. 2016. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[395] Castellarin M, Warren RL, Freeman JD, et al. Fusobacterium nucleatum infection is prevalent in human colorectal carcinoma. Genome Research. 2012. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[413] Brotman RM. Vaginal microbiome and sexually transmitted infections: an epidemiologic perspective. Journal of Clinical Investigation. 2011. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[441] Lynch SV, Pedersen O. The Human Intestinal Microbiome in Health and Disease. N Engl J Med. 2016. Link

Lynch y Pedersen ofrecen en New England Journal of Medicine una revisión exhaustiva sobre el microbioma intestinal humano en la salud y la enfermedad. Resumen la composición y la estabilidad de la microbiota adulta, los principales filos bacterianos (Firmicutes, Bacteroidetes, Actinobacteria, Proteobacteria) y el impacto de la genética del huésped, la dieta, los antibióticos y el modo de parto sobre la estructura de la comunidad. Las secciones mecanicistas abordan la producción de ácidos grasos de cadena corta, el metabolismo de los ácidos biliares, la educación inmunitaria y el mantenimiento de la barrera. Se revisan las asociaciones con IBD, obesidad, diabetes tipo 2, aterosclerosis, alergia e infección por Clostridioides difficile. El artículo plantea el microbioma como una diana terapéutica abordable mediante dieta, prebióticos, probióticos y trasplante de microbiota fecal.

[442] Sender R, Fuchs S, Milo R. Are We Really Vastly Outnumbered? Revisiting the Ratio of Bacterial to Host Cells in Humans. Cell. 2016. Link

Sender, Fuchs y Milo recalcularon la muy citada proporción 10:1 entre bacterias y células humanas. Con datos actualizados para un hombre de referencia de 70 kg, estimaron unas 3,8×10^13 bacterias frente a unas 3,0×10^13 células humanas, es decir, una proporción próxima a 1:1 y no de 10:1, que una sola defecación puede desplazar a favor de las células humanas. El artículo corrigió un mito de décadas en la ciencia del microbioma.

[443] Qin J, Li R, Raes J et al. A human gut microbial gene catalogue established by metagenomic sequencing. Nature. 2010. Link

La secuenciación metagenómica basada en Illumina de muestras fecales de 124 individuos europeos (576,7 Gb de secuencia) generó un catálogo de 3,3 millones de genes microbianos no redundantes, aproximadamente 150 veces mayor que el complemento génico humano. Los genes eran en gran medida compartidos entre individuos, con más de un 99% de origen bacteriano. La cohorte albergaba unas 1.000–1.150 especies bacterianas prevalentes, portando cada individuo al menos 160 especies. El estudio define un metagenoma intestinal mínimo y un genoma bacteriano intestinal mínimo a partir de las funciones presentes en todos los individuos y en la mayoría de las bacterias. Los hallazgos establecen una referencia fundacional del potencial genético de la microbiota intestinal humana.

[444] Ridlon JM, Kang DJ, Hylemon PB, Bajaj JS. Bile acids and the gut microbiome. Curr Opin Gastroenterol. 2014. Link

Revisión del eje ácidos biliares–microbioma intestinal en salud y enfermedad, centrada en las dos principales vías microbianas de degradación de las sales biliares y en el impacto de la composición de los ácidos biliares sobre la microbiota y la fisiología del huésped. Hoy se reconoce que el tamaño del pool de ácidos biliares es función del metabolismo biliar microbiano. Los ácidos biliares regulan el microbioma en los niveles taxonómicos más altos y actúan como hormonas de señalización, con pruebas emergentes que los implican en la carcinogénesis hepática. La revisión presenta los ácidos biliares como mediadores bidireccionales del diálogo huésped–microbioma.

[445] Cryan JF, O'Riordan KJ, Cowan CSM et al. The Microbiota-Gut-Brain Axis. Physiol Rev. 2019. Link

Revisión exhaustiva (Cryan et al., Physiol Rev 2019) del eje microbiota-intestino-cerebro. Detalla las vías de comunicación que conectan la microbiota intestinal y el cerebro, incluidos el sistema inmunitario, el metabolismo del triptófano, el nervio vago y el sistema nervioso entérico, y los metabolitos microbianos (ácidos grasos de cadena corta, aminoácidos de cadena ramificada, peptidoglicanos). El artículo revisa las pruebas en animales y humanos sobre la relevancia fisiológica y conductual/neurológica del eje.

[446] Turnbaugh PJ, Ley RE, Hamady M, Fraser-Liggett CM, Knight R, Gordon JI. The Human Microbiome Project. Nature. 2007. Link

Marco estratégico que expone el enfoque del Human Microbiome Project para caracterizar los componentes microbianos del paisaje genético y metabólico humano. La iniciativa pretende establecer cómo contribuye la microbiota a la fisiología normal y a la predisposición a la enfermedad. Constituye la declaración programática fundacional de la investigación del microbioma a gran escala poblacional.

[447] Peery AF, Kelly CR, Kao D et al. AGA Clinical Practice Guideline on Fecal Microbiota-Based Therapies for Select Gastrointestinal Diseases. Gastroenterology. 2024. Link

Guía de práctica clínica de la AGA que emplea el marco GRADE para abordar las terapias basadas en microbiota fecal (FMT convencional, fecal microbiota live-jslm, fecal microbiota spores live-brpk) en adultos con infección por Clostridioides difficile recurrente o grave-fulminante, IBD/reservoritis e IBS. El panel emitió 7 recomendaciones. En adultos inmunocompetentes con CDI recurrente, la AGA sugiere el uso selectivo de terapias basadas en microbiota fecal tras los antibióticos estándar para prevenir nuevas recurrencias. Proporciona un marco orientativo que integra los productos aprobados por la FDA con el FMT convencional.

[448] Thaiss CA, Zmora N, Levy M, Elinav E. The microbiome and innate immunity. Nature. 2016. Link

Revisión mecanicista sobre cómo el microbioma intestinal integra las entradas ambientales (dieta) con señales genéticas e inmunitarias para influir en el metabolismo, la inmunidad y la respuesta a la infección del huésped. Las células inmunitarias innatas hematopoyéticas y no hematopoyéticas situadas en la interfaz huésped–microbioma detectan los microorganismos y sus metabolitos, y traducen estas señales en respuestas fisiológicas y en la regulación de la ecología microbiana. La alteración de esta comunicación entre la inmunidad innata y la microbiota está implicada en la patogenia de enfermedades complejas. La revisión presenta el microbioma como un nodo central de señalización que coordina la defensa del huésped y la homeostasis.

[449] Dethlefsen L, Relman DA. Incomplete recovery and individualized responses of the human distal gut microbiota to repeated antibiotic perturbation. Proc Natl Acad Sci USA. 2011. Link

Este estudio longitudinal examinó la microbiota intestinal distal de tres individuos durante 10 meses que abarcaron dos ciclos de ciprofloxacino, analizando 1,7 millones de secuencias de 16S rRNA procedentes de 52-56 muestras por sujeto. Predominó la variación interindividual; las comunidades basales intraindividuales se mantuvieron estables durante meses. El ciprofloxacino redujo profundamente la diversidad y modificó la composición en los 3-4 días siguientes al inicio, con una recuperación incompleta y específica de cada individuo. Los hallazgos caracterizan la resiliencia de la microbiota intestinal y la alteración duradera causada por la exposición repetida a fluoroquinolonas.

[450] Zuo T, Wong SH, Lam K et al. Bacteriophage transfer during faecal microbiota transplantation in Clostridium difficile infection is associated with treatment outcome. Gut. 2018. Link

Investigación de las alteraciones del viroma entérico en 24 sujetos con CDI y 20 controles sanos mediante secuenciación metagenómica ultraprofunda de partículas similares a virus junto con perfilado bacteriano por 16S rRNA. Se evaluaron longitudinalmente los cambios del viroma y del bacterioma en relación con la respuesta al tratamiento en nueve pacientes con CDI tratados con FMT y cinco tratados con vancomicina. Los datos vinculan la transferencia viral durante el FMT —en particular de bacteriófagos— con la resolución clínica de la CDI, lo que sugiere que la transferencia de fagos contribuye al efecto terapéutico más allá del engraftment bacteriano por sí solo.

[451] Wild, C. P. Complementing the Genome with an 'Exposome': The Outstanding Challenge of Environmental Exposure Measurement in Molecular Epidemiology. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev. 2005. Link

El comentario seminal de Wild de 2005 en Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention introduce el concepto de 'exposoma' como complemento de la medición genómica en epidemiología molecular. Argumenta que las exposiciones ambientales a lo largo de la vida, incluidas dieta, estilo de vida, infecciones, contaminantes y procesos endógenos, son tan importantes como el genoma para determinar el riesgo de enfermedad, pero están sistemáticamente inframedidas. El artículo reclama tecnologías y diseños de estudio capaces de capturar las exposiciones a lo largo del curso vital con una sensibilidad comparable a la genómica de alto rendimiento. Wild delimita los dominios del exposoma interno, externo específico y externo general. El concepto ha modelado desde entonces grandes estudios de cohortes y la evaluación de la exposición basada en biomarcadores, incluido el trabajo relacionado con el microbioma.

[452] Rappaport SM, Smith MT. Environment and Disease Risks. Science. 2010. Link

Declaración conceptual que sostiene que se requiere un nuevo paradigma epidemiológico para evaluar cómo la exposición acumulada a factores ambientales a lo largo de la vida afecta al riesgo de enfermedad crónica. Reclama un análisis sistemático a nivel de exposoma, más allá de los diseños centrados en una sola exposición.

[453] Teigen LM, Hoeg A, Zehra H, Vaughn BP. Nutritional optimization of fecal microbiota transplantation in humans: a scoping review. Gut Microbes. 2025. Link

Scoping review en humanos sobre la optimización nutricional del FMT: la ingesta de fibra del receptor y la disponibilidad de sustratos fermentables influyen en el engraftment; incluso periodos breves sin fibra (p. ej., NPO) pueden perjudicar el éxito del FMT en el periodo inmediatamente posterior, porque la comunidad donante entrante necesita sustrato fermentable para colonizar.

[454] Gogokhia L, Tran N, Grier A, Nagayama M, Xiang G, Funez-dePagnier G, Lavergne A, Ericsson C, Ben Maamar S, Zhang M, Battat R, Scherl E, Lukin DJ, Longman RS. Donor composition and fiber promote strain engraftment in a randomized controlled trial of fecal microbiota transplant for ulcerative colitis. Med. 2025. Link

El ensayo MINDFUL, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, asignó a 27 pacientes con colitis ulcerosa leve a moderada a una única FMT o a placebo, con o sin suplementación de fibra de psyllium, durante 8 semanas. La FMT indujo respuesta clínica, remisión y mejoría endoscópica frente a placebo (p < 0,05). La suplementación con fibra no mejoró los resultados clínicos, pero el análisis metagenómico a nivel de cepa mostró que la composición de la comunidad del donante, junto con la ingesta de fibra del receptor, determina el injerto de las cepas del donante. Se trata de una de las primeras evidencias humanas aleatorizadas de que los factores dietéticos del exposoma posteriores al procedimiento influyen directamente en el injerto tras la FMT, mostrando a la vez que un mejor injerto no se traduce automáticamente en mejores resultados clínicos. ClinicalTrials.gov: NCT03998488.

[455] Zmora N, Zilberman-Schapira G, Suez J et al. Personalized Gut Mucosal Colonization Resistance to Empiric Probiotics Is Associated with Unique Host and Microbiome Features. Cell. 2018. Link

El perfilado multiómico invasivo secuencial del microbioma gastrointestinal asociado a la mucosa en ratones y humanos durante el consumo de un probiótico de 11 cepas frente a placebo mostró que los probióticos permanecían viables a lo largo del tránsito gastrointestinal, pero encontraban una marcada resistencia a la colonización mucosa en huéspedes colonizados. Los humanos presentaron patrones de colonización mucosa específicos de persona, de región y de cepa, predecibles a partir de las características basales del huésped y del microbioma, mientras que la presencia del probiótico en heces no resultó informativa. El microbioma fecal solo se correlacionó parcialmente con el microbioma mucoso. Los hallazgos cuestionan el uso empírico de probióticos en individuos sanos.

[456] Salter SJ, Cox MJ, Turek EM et al. Reagent and Laboratory Contamination Can Critically Impact Sequence-Based Microbiome Analyses. BMC Biology. 2014. Link

Se demuestra que el ADN contaminante es ubicuo en los kits de extracción de ADN y los reactivos de laboratorio de uso habitual, con una composición que varía notablemente entre kits y lotes. Esta contaminación distorsiona de forma crítica los resultados de muestras con baja biomasa microbiana, tanto en estudios del gen 16S rRNA como en metagenómica shotgun. Los autores aportan una extensa lista de géneros potencialmente contaminantes y directrices de mitigación, y recomiendan cautela al aplicar técnicas basadas en secuenciación a entornos microbianos de baja biomasa.

[457] Yang B, Wang Y, Qian PY. Sensitivity and Correlation of Hypervariable Regions in 16S rRNA Genes in Phylogenetic Analysis. BMC Bioinformatics. 2016. Link

Este estudio construyó un pipeline bioinformático in silico para evaluar con qué fiabilidad las regiones hipervariables del gen 16S rRNA representan la secuencia de longitud completa en el análisis filogenético, utilizando la distancia geodésica para comparar cuantitativamente la topología de distintos árboles filogenéticos. El hallazgo principal fue que las regiones V4-V6 resultaron las más fiables para el análisis filogenético de la mayoría de los filos bacterianos, mientras que V2 y V8 fueron las menos fiables.

[458] Vandeputte D, Kathagen G, D'hoe K et al. Quantitative Microbiome Profiling Links Gut Community Variation to Microbial Load. Nature. 2017. Link

Los análisis convencionales de la microbiota fecal basados en secuenciación solo aportan abundancias relativas, lo que dificulta vincular las características del microbioma con parámetros cuantitativos del huésped cuando la carga microbiana varía entre muestras. Los autores sostienen que el perfilado relativo puede enmascarar la alteración de la abundancia total de la microbiota como señal clave asociada a la enfermedad y reclaman un perfilado cuantitativo del microbioma que combine la composición relativa con recuentos de densidad celular, para permitir una caracterización genuina de las interacciones huésped-microbiota.

[459] Sonnenburg JL, Bäckhed F. Diet–microbiota interactions as moderators of human metabolism. Nature. 2016. Link

Revisión de los mecanismos que vinculan la microbiota intestinal con la obesidad y la diabetes tipo 2, basada en modelos animales traslacionales y en estudios humanos. La microbiota emerge como mediadora del impacto de la dieta sobre el estado metabólico del huésped, con esfuerzos crecientes por establecer relaciones causales en personas y desarrollar intervenciones terapéuticas, incluida la nutrición personalizada.

[460] Zierer J, Jackson MA, Kastenmüller G et al. The fecal metabolome as a functional readout of the gut microbiome. Nat Genet. 2018. Link

El análisis exhaustivo de 1.116 metabolitos en 786 individuos del estudio poblacional de gemelos TwinsUK mostró que el metaboloma fecal es solo moderadamente heredable (H2 = 17,9%), con un locus replicado en NAT2 asociado a rasgos metabólicos fecales. El metaboloma fecal refleja en gran medida la composición microbiana intestinal, que explica de media el 67,7% (+/-18,8%) de su varianza, y se asocia estrechamente con la masa grasa visceral. Los hallazgos sitúan la metabolómica fecal como una lectura funcional que conecta la composición del microbioma con la obesidad abdominal.

[461] Moayyedi P, Surette MG, Kim PT et al. Fecal Microbiota Transplantation Induces Remission in Patients With Active Ulcerative Colitis in a Randomized Controlled Trial. Gastroenterology. 2015. Link

Ensayo aleatorizado y controlado con placebo en pacientes con colitis ulcerosa activa sin diarrea infecciosa. Los participantes fueron aleatorizados a FMT (enema de 50 mL procedente de donantes sanos anónimos, n=38) o a enema de agua placebo (n=37) una vez por semana durante 6 semanas; pacientes, clínicos e investigadores estaban cegados. El ensayo evaluó la seguridad y la eficacia del FMT para inducir la remisión en la CU y demostró que el FMT puede producir mejoría clínica y endoscópica superior al placebo en un subgrupo de pacientes. Los hallazgos respaldan el FMT como opción moduladora de la microbiota en la CU activa, al tiempo que destacan la variabilidad de la respuesta individual.

[462] Paramsothy S, Nielsen S, Kamm MA et al. Specific Bacteria and Metabolites Associated With Response to Fecal Microbiota Transplantation in Patients With Ulcerative Colitis. Gastroenterology. 2019. Link

RCT doble ciego en 81 pacientes con colitis ulcerosa activa aleatorizados a FMT intensivo de múltiples donantes o a enemas de placebo 5 días por semana durante 8 semanas, tras una infusión colonoscópica inicial. Los pacientes de FMT recibieron heces mezcladas de 3–7 donantes no emparentados; los pacientes de placebo podían recibir después FMT en régimen abierto. Se recogieron 314 muestras fecales durante el cribado, el tratamiento y las 8 semanas posteriores a la terapia para identificar los taxones bacterianos y las funciones metabólicas asociados a la respuesta. El estudio identifica firmas microbianas y de metabolitos que predicen la respuesta al FMT en la CU, lo que respalda la selección de donantes y la estratificación de la respuesta.

[463] Porcari S, Benech N, Valles-Colomer M et al. Key determinants of success in fecal microbiota transplantation: from microbiome to clinic. Cell Host Microbe. 2023. Link

Revisión de los determinantes del éxito del FMT que abarca factores del donante y del receptor (diversidad y composición del microbioma, estado inmunitario, genética del huésped) y factores del procedimiento (cantidad de heces, número de infusiones, vía de administración, tratamientos adyuvantes). El éxito clínico parece estrechamente ligado al grado de engraftment microbiano del donante. Los autores sostienen que integrar tecnologías punteras de microbioma con marcos conceptuales revisados —y acoplar más estrechamente los flujos de trabajo de laboratorio y clínicos— mejorará los protocolos y los resultados del FMT en indicaciones más allá de la CDI.

[464] Paramsothy S, Kamm MA, Kaakoush NO et al. Multidonor intensive faecal microbiota transplantation for active ulcerative colitis: a randomised placebo-controlled trial. Lancet. 2017. Link

Paramsothy y colaboradores publican el ensayo FOCUS, un estudio de referencia aleatorizado y controlado con placebo (Lancet, 2017) sobre el trasplante intensivo de microbiota fecal (FMT) de múltiples donantes en la colitis ulcerosa activa. Ochenta y un adultos con CU activa leve-moderada recibieron FMT de donantes agrupados o enemas de placebo, con una infusión colonoscópica de inducción seguida de enemas cinco días por semana durante ocho semanas. El criterio de valoración principal —remisión clínica sin esteroides con remisión o respuesta endoscópica en la semana 8— se alcanzó en el 27% de los receptores de FMT frente al 8% de los de placebo (p=0,021). La diversidad microbiana aumentó en los respondedores, con descensos concretos de Fusobacterium e incrementos de Eubacterium y Roseburia. El ensayo estableció el FMT intensivo de múltiples donantes como una estrategia terapéutica creíble en la CU.

[465] Terveer EM, van Beurden YH, Goorhuis A et al. How to Establish and Run a Stool Bank. Clin Microbiol Infect. 2017. Link

Descripción operativa del Netherlands Donor Feces Bank (NDFB), fundado en 2015 para proporcionar un producto de FMT estandarizado para la CDI recurrente. El artículo establece procedimientos normalizados de trabajo para la captación, selección y cribado de donantes, y para la producción, el almacenamiento y la distribución de suspensiones fecales congeladas. Los protocolos diferían sustancialmente entre países e instituciones, y en aquel momento no existían marcos legislativos europeos para las suspensiones fecales. Ofrece un modelo de referencia para la gobernanza de los bancos de heces nacionales.

[466] Hong AS, Yu WY, Hong JM, Cross CL, Azab M, Ohning G, Jayaraj M. Proton pump inhibitor in upper gastrointestinal fecal microbiota transplant: A systematic review and analysis. J Gastroenterol Hepatol. 2020.

Revisión sistemática del FMT por vía digestiva alta (cápsula/oral) y los IBP: en 233 pacientes el fracaso del tratamiento fue similar con IBP (20,6%) y sin ellos (22,6%); no hay evidencia que respalde el uso rutinario de IBP antes del FMT, por lo que los IBP prescritos por una indicación documentada no precisan suspenderse.

[467] Wallace, J. L. Prostaglandins, NSAIDs, and Gastric Mucosal Protection: Why Doesn't the Stomach Digest Itself?. Physiological Reviews. 2008. Link

Revisión de los mecanismos de defensa de la mucosa gástrica y de cómo los AINE los alteran, centrada en la vía de las prostaglandinas descubierta en 1971, cuando se demostró que la aspirina y los AINE bloquean la síntesis de prostaglandinas. Las prostaglandinas modulan prácticamente todos los aspectos de la defensa mucosa, y su inhibición aumenta la susceptibilidad a la lesión mucosa, de modo que el uso crónico de AINE conduce a enfermedad ulcerosa clínicamente significativa. La revisión sintetiza dos décadas de investigación que han identificado los fenómenos desencadenados por los AINE que contribuyen a la formación de úlceras y a la alteración de la cicatrización, situando la biología de las prostaglandinas en el centro de la farmacología de seguridad gastrointestinal.

[468] Zipursky JS, Sidorsky TI, Freedman CA, Sidorsky MN, Kirkland KB. Patient attitudes toward the use of fecal microbiota transplantation in the treatment of recurrent Clostridium difficile infection. Clin Infect Dis. 2012. Link

Encuesta estructurada a 192 pacientes (tasa de respuesta del 48%) que evaluó la disposición a considerar el FMT para la CDI recurrente. El 70% de los encuestados eran mujeres y el 59% tenía más de 49 años. Cuando solo se les facilitaron datos de eficacia, 162 encuestados (85%) eligieron el FMT y 29 (15%) los antibióticos en solitario. Tras conocer la naturaleza fecal del FMT, 16 encuestados cambiaron a los antibióticos, pero la preferencia global por el FMT permaneció esencialmente inalterada (154/192, 81%; P=0,15). Los hallazgos refutan la suposición de que las objeciones estéticas expliquen la baja adopción del FMT y respaldan la disposición de los pacientes cuando están adecuadamente informados.

[469] Ianiro G, Bibbo S, Scaldaferri F et al. Fecal Microbiota Transplantation in Inflammatory Bowel Disease: Beyond the Excitement. Medicine (Baltimore). 2014. Link

Revisión sistemática del FMT en la enfermedad inflamatoria intestinal (IBD) que identificó 31 publicaciones, en su mayoría casos clínicos y series de casos, con 8 ensayos abiertos que reclutaron cohortes pequeñas. En el momento de la revisión, un total de 133 pacientes con IBD habían sido tratados con FMT. Los autores valoraron críticamente la efectividad, la seguridad y los parámetros del procedimiento en los distintos trabajos. Los hallazgos reflejan una evidencia inicial heterogénea, con señales prometedoras pero inconsistentes, lo que respalda la necesidad de ensayos controlados con potencia adecuada antes de su uso clínico rutinario en la IBD.

[470] Staley C, Khoruts A, Sadowsky MJ. Contemporary Applications of Fecal Microbiota Transplantation to Treat Intestinal Diseases in Humans. Arch Med Res. 2017. Link

Revisión (Staley, Khoruts, Sadowsky, Arch Med Res 2017) sobre las aplicaciones clínicas contemporáneas del trasplante de microbiota fecal (FMT) en las enfermedades intestinales humanas. El FMT, la transferencia de microbiota intestinal de un donante sano para restaurar la diversidad y la función de la comunidad microbiana, se ha convertido en una terapia alternativa bien establecida para la infección recurrente por Clostridium difficile. Los autores señalan además que los ensayos clínicos y los modelos animales sugieren un potencial prometedor del FMT en las enfermedades inflamatorias intestinales y el síndrome metabólico.

[471] {U.S. Food, Drug Administration. FDA Approves First Fecal Microbiota Product (Rebyota). . 2022. Link

Nota de prensa de la FDA: el 30 de noviembre de 2022 la FDA estadounidense aprobó Rebyota (microbiota fecal, live-jslm; anteriormente RBX2660, Ferring/Rebiotix) —el primer producto de microbiota fecal aprobado— para la prevención de la infección recurrente por Clostridioides difficile (CDI) en adultos (>=18 años) tras completar el tratamiento antibiótico de la CDI recurrente. Se administra por vía rectal en dosis única.

[472] {U.S. Food, Drug Administration. FDA Approves First Orally Administered Fecal Microbiota Product (Vowst). . 2023. Link

Nota de prensa de la FDA: en abril de 2023 la FDA estadounidense aprobó Vowst (esporas de microbiota fecal, live-brpk; anteriormente SER-109, Seres Therapeutics) —el primer producto de microbiota fecal de administración oral— para la prevención de la CDI recurrente en adultos tras el tratamiento antibiótico de la CDI recurrente. A diferencia de Rebyota, de administración rectal, Vowst se toma en cápsulas orales de esporas bacterianas purificadas.

[474] Smith MB, Kelly C, Alm EJ. Policy: How to regulate faecal transplants. Nature. 2014. Link

El artículo de política científica de Smith, Kelly y Alm publicado en Nature en 2014 defiende una regulación proporcionada y basada en la ciencia del trasplante de microbiota fecal (FMT). Escrito tras la enforcement discretion de la FDA para la CDI recurrente, los autores examinan si las heces deben regularse como medicamento, como tejido o como una nueva categoría. Destacan los riesgos de la sobrerregulación (que empuja a los pacientes a procedimientos caseros inseguros) y de la infrarregulación (lagunas en el cribado de donantes, expansión off-label). El artículo propone un marco escalonado: supervisión más ligera para indicaciones establecidas como la CDI, control más estricto basado en ensayos para las indicaciones experimentales y un registro unificado de seguridad. Las recomendaciones han modelado los debates regulatorios posteriores en la UE, en EE. UU. y en torno a los bancos de heces.

[475] Ianiro G, Mullish BH, Kelly CR et al. Screening of faecal microbiota transplant donors during the COVID-19 outbreak: suggestions for urgent updates from an international expert panel. Lancet Gastroenterol Hepatol. 2020. Link

Recomendación de un panel internacional de expertos de 2020: en respuesta a la pandemia de COVID-19, debe añadirse al cribado de donantes de heces un cuestionario sobre SARS-CoV-2 y pruebas moleculares (RT-PCR), de modo que el cribado de SARS-CoV-2 pasa a formar parte de los protocolos estándar de donantes de FMT desde 2020.

[476] DeFilipp Z, Bloom PP, Torres Soto M et al. Drug-Resistant E. coli Bacteremia Transmitted by Fecal Microbiota Transplant. New England Journal of Medicine. 2019. Link

Descripción de dos casos de pacientes incluidos en ensayos clínicos independientes de FMT que desarrollaron bacteriemia por Escherichia coli productora de BLEE tras el procedimiento; ambos casos se vincularon al mismo donante de heces mediante secuenciación genómica y uno de los pacientes falleció. Subraya el riesgo de transmisión de microorganismos multirresistentes a través del FMT y respalda protocolos reforzados de cribado de donantes. El informe sustenta las actualizaciones regulatorias que exigen el cribado de patógenos multirresistentes en todo el material donante para FMT.

[477] Hourigan SK, Oliva-Hemker M. Fecal Microbiota Transplantation in Children: A Brief Review. Pediatr Res. 2016. Link

Revisión del FMT en población pediátrica para CDI e IBD, que destaca que el microbioma en desarrollo de los niños difiere del microbioma adulto, relativamente estable, y puede requerir protocolos adaptados. Los autores resumen la experiencia pediátrica publicada y analizan consideraciones especiales como la dosificación, el cribado de donantes, la vía de administración y los aspectos éticos. Proporciona un marco clínico para las decisiones sobre FMT pediátrico en CDI e IBD, ámbitos en los que los datos siguen siendo limitados.

[478] Sokol H, Landman C, Seksik P et al. Fecal microbiota transplantation to maintain remission in Crohn's disease: a pilot randomized controlled study. Microbiome. 2020. Link

Ensayo piloto aleatorizado, simple ciego y controlado con procedimiento simulado de FMT en adultos con enfermedad de Crohn colónica o ileocolónica en remisión clínica inducida por corticoides. Los pacientes se aleatorizaron en remisión a recibir FMT o trasplante simulado durante la colonoscopia; los corticosteroides se redujeron progresivamente y se realizó una colonoscopia de seguimiento en la semana 6. El ensayo aporta los primeros datos aleatorizados sobre el FMT para mantener la remisión en la CD, con señales modestas que respaldan el engraftment microbiano como posible factor determinante de la respuesta clínica y que orientan estudios confirmatorios de mayor tamaño.

[479] Cook MD, Allen JM, Pence BD et al. Exercise and gut immune function: evidence of alterations in colon immune cell homeostasis and microbiome characteristics with exercise training. Immunol Cell Biol. 2016. Link

Revisión de la actividad física habitual como factor antiinflamatorio con efectos que se extienden al microbioma intestinal. El ejercicio puede atenuar la susceptibilidad a enfermedades inflamatorias en parte mediante cambios favorables en la composición del microbioma y una mejor función inmunitaria intestinal. Los autores integran datos emergentes en animales y humanos que asocian el ejercicio moderado con una mayor diversidad microbiana y con taxones productores de butirato. El trabajo respalda la actividad física como modulador no farmacológico del eje microbiota intestinal–inmunidad.

[480] Costello EK, Lauber CL, Hamady M, Fierer N, Gordon JI, Knight R. Bacterial community variation in human body habitats across space and time. Science. 2009. Link

Estudio espacio-temporal de la microbiota humana con muestreo de hasta 27 localizaciones corporales en 7–9 adultos sanos en cuatro ocasiones. La composición de las comunidades se determinó principalmente por el hábitat corporal; dentro de cada hábitat, la variabilidad interpersonal fue alta, mientras que la variabilidad temporal dentro de cada individuo fue mínima. Las localizaciones cutáneas albergaron comunidades más diversas que el intestino y la boca y difirieron en los patrones de ensamblaje de las comunidades. Los datos establecen la biogeografía basal saludable de la microbiota humana y una referencia para las desviaciones asociadas a enfermedad.

[481] Arpaia N, Campbell C, Fan X et al. Metabolites produced by commensal bacteria promote peripheral regulatory T-cell generation. Nature. 2013. Link

Estudio mecanicista que muestra que los subproductos metabólicos microbianos son detectados por las células del huésped y modulan la generación de linfocitos T reguladores (Treg) intestinales. El trabajo vincula el metabolismo microbiano comensal con la homeostasis inmunitaria intestinal a través de las células Treg Foxp3+, e identifica las señales microbianas como impulsoras de la diferenciación de linfocitos T antiinflamatorios. Los hallazgos establecen un puente molecular entre la dieta, el metabolismo microbiano y la regulación inmunitaria de la mucosa, y respaldan estrategias dirigidas al microbioma en la enfermedad inflamatoria.

[482] Furusawa Y, Obata Y, Fukuda S et al. Commensal microbe-derived butyrate induces the differentiation of colonic regulatory T cells. Nature. 2013. Link

Estudio mecanicista en ratones que muestra que el butirato, un SCFA producido por la fermentación de la fibra dietética por Clostridia, induce la diferenciación de linfocitos T reguladores (Treg) colónicos. La metabolómica basada en RMN mostró que las concentraciones luminales de SCFA se correlacionaban positivamente con el número de Treg colónicos. El butirato actuó mediante la inhibición de la histona desacetilasa sobre la regulación del locus Foxp3. Identifica el butirato como mediador microbiano de la tolerancia inmunitaria de la mucosa y respalda las intervenciones que aumentan el butirato en la enfermedad inflamatoria intestinal.

[483] Baxter NT, Schmidt AW, Venkataraman A, Kim KS, Martens EC, Schloss PD. Dynamics of Human Gut Microbiota and Short-Chain Fatty Acids in Response to Dietary Interventions with Three Fermentable Fibers. mBio. 2019. Link

Intervención dietética de dos semanas en 174 adultos jóvenes sanos con suplementación de almidón resistente de patata (RPS), almidón resistente de maíz (RMS), inulina o un control de almidón de maíz accesible. El RPS produjo el mayor incremento de SCFA totales, incluido el butirato. La mayoría de los microbiomas respondieron al RPS con un aumento de bifidobacterias, pero los respondedores con incremento de Ruminococcus bromii o Clostridium chartatabidum mostraron las concentraciones de butirato más altas. El estudio demuestra vías de enriquecimiento en butirato específicas de sustrato y de taxón, lo que orienta estrategias prebióticas personalizadas.

[484] Aggarwala, V., Mogno, I., Li, Z., et al. Precise quantification of bacterial strains after fecal microbiota transplantation delineates long-term engraftment and explains outcomes. Nature Microbiology. 2021. Link

Los autores desarrollaron un marco de seguimiento a nivel de cepa (Strainer) para metagenómica shotgun y, en 13 intervenciones longitudinales de FMT, detectaron el engraftment estable de aproximadamente el 71% de las cepas del donante hasta 5 años después del FMT. El grado de engraftment de las cepas del donante explicó de forma independiente el desenlace clínico (recaída frente a éxito) con una precisión del 100% y un recall del 95%.

[485] Estaki M, Pither J, Baumeister P et al. Cardiorespiratory fitness as a predictor of intestinal microbial diversity and distinct metagenomic functions. Microbiome. 2016. Link

Estudio de secuenciación de alto rendimiento en 39 participantes sanos con edad, IMC y dietas similares pero distinta capacidad cardiorrespiratoria, con cuantificación de SCFA fecales por cromatografía de gases. El consumo máximo de oxígeno (VO2peak), patrón de referencia de la capacidad cardiorrespiratoria, explicó más del 20% de la variación en la riqueza taxonómica microbiana, con independencia de otros factores, incluida la dieta. El VO2peak no explicó la variación de la beta-diversidad. El estudio vincula la forma física con la alfa-diversidad microbiana intestinal y respalda el ejercicio como intervención moduladora del microbioma.

[486] Valles-Colomer M, Falony G, Darzi Y et al. The neuroactive potential of the human gut microbiota in quality of life and depression. Nat Microbiol. 2019. Link

Estudio metagenómico a gran escala en el Flemish Gut Flora Project (n=1.054) con replicación en conjuntos de datos independientes (n total=1.070) que evaluó las correlaciones entre características del microbioma y la calidad de vida y la depresión del huésped. Faecalibacterium y Coprococcus, productores de butirato, se asociaron de forma consistente con mejores indicadores de calidad de vida, mientras que Coprococcus y Dialister estaban depleccionados en la depresión con independencia del uso de antidepresivos. El estudio aporta pruebas a escala poblacional de una firma de la microbiota intestinal asociada a la salud mental y la depresión.

[487] Khoruts A, Sadowsky MJ. Understanding the mechanisms of faecal microbiota transplantation. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2016. Link

Revisión mecanicista del FMT en la infección recurrente por C. difficile que resume los mecanismos de acción propuestos: competencia directa entre C. difficile y los comensales introducidos por el FMT, restauración del metabolismo de los ácidos biliares secundarios (que inhibe la germinación de C. difficile) y reparación de la barrera intestinal mediante la estimulación inmunitaria de la mucosa. La revisión consolida la base mecanicista del FMT en la CDI y destaca las implicaciones traslacionales para terapias microbianas diseñadas que actúen sobre estas vías.

[488] Li SS, Zhu A, Benes V et al. Durable coexistence of donor and recipient strains after fecal microbiota transplantation. Science. 2016. Link

Estudio de monitorización a nivel de cepa que utilizó variantes de un solo nucleótido en metagenomas de un ensayo de FMT en síndrome metabólico para cuantificar el engraftment microbiano del donante. Se observó una amplia coexistencia de cepas del donante y del receptor, que persistió durante 3 meses tras el FMT. La colonización por cepas conespecíficas tuvo éxito con mayor frecuencia que la introducción de nuevas especies, que se mantuvo dentro de los niveles de fluctuación de individuos sanos. Los receptores de un mismo donante mostraron patrones de colonización correlacionados. Los datos precisan la comprensión de la dinámica de cepas tras el FMT en la enfermedad metabólica.

[489] Burkitt DP, Walker ARP, Painter NS. Effect of dietary fibre on stools and transit-times, and its role in the causation of disease. Lancet. 1972. Link

Artículo de referencia de Burkitt, Walker y Painter publicado en Lancet en 1972: una ingesta baja de fibra aumenta el tiempo de tránsito intestinal y reduce el peso de las heces, lo que vincularon al riesgo de numerosas enfermedades occidentales (cáncer colorrectal, diverticulosis, estreñimiento, enfermedad cardiovascular); es la fuente fundacional de la «hipótesis de la fibra», confirmada posteriormente por cientos de estudios.

[490] Flint HJ, Scott KP, Louis P, Duncan SH. The role of the gut microbiota in nutrition and health. Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology. 2012. Link

Flint, Scott, Louis y Duncan revisan en Nature Reviews Microbiology el papel de la microbiota intestinal en la nutrición y la salud humana. Detallan cómo la fermentación anaerobia de hidratos de carbono no digeribles por Bacteroidetes y Firmicutes genera ácidos grasos de cadena corta (acetato, propionato, butirato) que aportan el 5–10% de la energía del huésped y regulan el apetito, la homeostasis de la glucosa y la función inmunitaria. Se subraya el cross-feeding entre fermentadores primarios y secundarios. La fermentación de proteínas y aminoácidos produce metabolitos menos favorables (SCFA ramificados, amoniaco, fenoles). Revisan los cambios inducidos por la dieta, incluidos los patrones rico en fibra, mediterráneo y occidental, y describen los mecanismos por los que los productos microbianos influyen en el riesgo de obesidad, IBD, enfermedad cardiovascular y CRC.

[491] Reynolds A, Mann J, Cummings J, Winter N, Mete E, Te Morenga L. Carbohydrate quality and human health: a series of systematic reviews and meta-analyses. Lancet. 2019. Link

Reynolds y colaboradores publican en Lancet en 2019 una serie de revisiones sistemáticas y metaanálisis sobre la calidad de los hidratos de carbono y la salud humana, encargada por la OMS. Al agrupar datos observacionales y de intervención de 185 estudios prospectivos y 58 ensayos con más de 4.600 participantes, hallan que una ingesta elevada de fibra dietética (25–29 g/día) se asocia a reducciones del 15–30% en la mortalidad por todas las causas y cardiovascular, y en la incidencia de cardiopatía coronaria, ictus, diabetes tipo 2 y cáncer colorrectal. Los cereales integrales muestran asociaciones protectoras similares. Un índice/carga glucémica bajos contribuyen de forma incremental. Los autores recomiendan aumentar la ingesta de fibra hasta al menos 25–29 g/día y priorizar los cereales integrales como estrategia de prevención poblacional.

[492] Sonnenburg ED, Sonnenburg JL. Starving our microbial self: the deleterious consequences of a diet deficient in microbiota-accessible carbohydrates. Cell Metab. 2014. Link

Revisión conceptual que propone que la microbiota intestinal de una persona occidental sana puede ser en sí misma disbiótica y predisponer a la enfermedad. La plasticidad asimétrica entre el genoma humano, relativamente estable, y el microbioma intestinal, maleable, crea la oportunidad de un desajuste rápido. Las dietas occidentales pobres en hidratos de carbono accesibles a la microbiota (MAC) seleccionan una composición y función microbianas alteradas, y la desregulación inmunitaria vincula estos cambios con enfermedades de base inflamatoria. El artículo presenta el estilo de vida occidental como motor de enfermedad crónica mediada por el microbioma.

[493] Rooks MG, Garrett WS. Gut microbiota, metabolites and host immunity. Nat Rev Immunol. 2016. Link

Revisión de las interacciones microbiota–inmunidad que abarca los enfoques tecnológicos y computacionales del perfilado del microbioma y los avances mecanicistas recientes. Las comunidades microbianas, sus metabolitos y sus componentes son esenciales para la homeostasis inmunitaria e influyen en la susceptibilidad del huésped a enfermedades inmunomediadas. La revisión se centra en metabolitos microbianos y componentes bacterianos específicos que median el mutualismo entre la microbiota y el sistema inmunitario. Ofrece una síntesis para inmunólogos que se incorporan al campo del microbioma.

[494] Estruch R, Ros E, Salas-Salvadó J et al. Primary Prevention of Cardiovascular Disease with a Mediterranean Diet Supplemented with Extra-Virgin Olive Oil or Nuts. N Engl J Med. 2018. Link

PREDIMED, ensayo aleatorizado multicéntrico español en 7.447 participantes de alto riesgo (55–80 años, 57% mujeres, sin enfermedad cardiovascular basal) aleatorizados a dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra, dieta mediterránea suplementada con frutos secos variados o dieta control baja en grasa. El criterio de valoración principal fue un acontecimiento cardiovascular mayor (infarto de miocardio, ictus o muerte cardiovascular). Ambas ramas de dieta mediterránea redujeron significativamente los acontecimientos cardiovasculares mayores frente al control, aportando evidencia de referencia en prevención primaria para el patrón dietético mediterráneo.

[495] De Filippis F, Pellegrini N, Vannini L et al. High-level adherence to a Mediterranean diet beneficially impacts the gut microbiota and associated metabolome. Gut. 2016. Link

Estudio transversal en 153 adultos italianos que evaluó la microbiota intestinal y el metaboloma fecal en relación con la adherencia a la dieta habitual. Una mayor adherencia a la dieta mediterránea se asoció con un aumento de metabolitos derivados del microbioma, incluidos los SCFA, y con una mayor abundancia de taxones degradadores de fibra. Una menor adherencia se vinculó a un desplazamiento del metaboloma hacia metabolitos derivados de proteína animal. El estudio relaciona la dieta mediterránea habitual con un perfil microbiota–metaboloma compatible con la salud intestinal y respalda la interacción dieta–microbioma como mediadora de los beneficios para la salud.

[496] Selma MV, Espín JC, Tomás-Barberán FA. Interaction between phenolics and gut microbiota: role in human health. J Agric Food Chem. 2009. Link

Revisión de la transformación microbiana intestinal de los compuestos fenólicos de la dieta, que a menudo es necesaria antes de su absorción y modula su actividad biológica. Aunque la dieta contiene miles de fenoles, la degradación microbiana converge en un conjunto más reducido de metabolitos bioactivos. Los autores resumen el conocimiento actual sobre las vías de degradación microbiana de las distintas clases de polifenoles y los organismos responsables, respaldando enfoques integrados de dieta–microbioma–farmacología.

[497] Koeth RA, Wang Z, Levison BS et al. Intestinal microbiota metabolism of l-carnitine, a nutrient in red meat, promotes atherosclerosis. Nat Med. 2013. Link

Estudio mecanicista que demuestra que el metabolismo microbiano intestinal de la L-carnitina de la dieta (abundante en la carne roja) produce trimetilamina y N-óxido de trimetilamina (TMAO) y acelera la aterosclerosis en ratones. Las personas omnívoras produjeron significativamente más TMAO que los veganos o vegetarianos tras la ingesta de L-carnitina, mediante un mecanismo dependiente de la microbiota. Determinados taxones bacterianos en heces se correlacionaron con la producción de TMAO. El trabajo establece el eje traslacional de riesgo cardiovascular carne roja → microbiota → TMAO → aterosclerosis.

[498] Gutiérrez-Díaz I, Fernández-Navarro T, Sánchez B, Margolles A, González S. Mediterranean diet and faecal microbiota: a transversal study. Food Funct. 2016. Link

Estudio transversal en 31 adultos sin diagnóstico previo de cáncer ni enfermedad autoinmune o digestiva, que evaluó las asociaciones entre la adherencia a la dieta mediterránea (FFQ anual) y la composición de la microbiota fecal. Una mayor adherencia se vinculó a perfiles microbianos favorables, mientras que los componentes individuales de la DM se correlacionaron con taxones específicos. El estudio amplía la evidencia más allá del aceite de oliva y el vino tinto para respaldar el patrón mediterráneo global como una dieta que modela la microbiota.

[499] Meslier V, Laiola M, Roager HM et al. Mediterranean diet intervention in overweight and obese subjects lowers plasma cholesterol and causes changes in the gut microbiome and metabolome independently of energy intake. Gut. 2020. Link

Meslier y colaboradores comunican en Gut (2020) un ensayo de intervención con dieta mediterránea en 82 adultos con sobrepeso y obesidad no diabéticos aleatorizados a dieta mediterránea durante 8 semanas o a su dieta habitual, sin restricción energética. La rama mediterránea redujo el colesterol plasmático, mejoró la sensibilidad a la insulina, disminuyó los marcadores inflamatorios y desplazó tanto la composición del microbioma como el metaboloma con independencia de la ingesta energética. Entre los principales respondedores microbianos figuraron Faecalibacterium prausnitzii y especies de Roseburia, mientras que los perfiles de ácidos biliares y SCFA se modificaron favorablemente. Los autores concluyen que el patrón alimentario mediterráneo ejerce beneficios cardiometabólicos mediante mecanismos mediados por la microbiota más allá del balance calórico.

[500] Fernandez MA, Marette A. Potential Health Benefits of Combining Yogurt and Fruits Based on Their Probiotic and Prebiotic Properties. Adv Nutr. 2017. Link

Fernandez y Marette revisan en Advances in Nutrition los posibles beneficios para la salud de combinar yogur con fruta, planteando esta combinación como una sinergia «probiótico-prebiótico». El yogur aporta bacterias lácticas vivas (Lactobacillus, Streptococcus thermophilus, en ocasiones Bifidobacterium) y proteína de alta calidad; la fruta aporta fibras fermentables y polifenoles. Los autores revisan la evidencia que vincula el consumo habitual de yogur con un menor riesgo cardiometabólico, una mejor sensibilidad a la insulina y un mejor control del peso. Los polifenoles pueden favorecer además la supervivencia y la bioactividad de los probióticos. Reclaman ensayos aleatorizados de combinaciones de fruta y yogur y consideran las implicaciones para las recomendaciones dietéticas, en las que el yogur con fruta puede sustituir a snacks menos saludables.

[501] Bode, L. Human milk oligosaccharides: every baby needs a sugar mama. Glycobiology. 2012. Link

Revisión de los oligosacáridos de la leche humana (HMO), una familia de glicanos estructuralmente diversa, abundante y exclusiva de la leche humana. Identificados inicialmente como factor bífidus prebiótico para la microbiota del lactante, hoy se sabe que los HMO actúan como antimicrobianos antiadhesivos (receptores señuelo solubles que impiden la adhesión de patógenos), además de como inmunomoduladores y sustratos para el desarrollo cerebral. La revisión consolida la biología de los HMO y respalda intervenciones basadas en HMO para la prevención de infecciones y el desarrollo de la microbiota en el lactante.

[502] Holscher, H. D. Dietary fiber and prebiotics and the gastrointestinal microbiota. Gut Microbes. 2017. Link

Revisión de las estrategias dietéticas —consumo de fibra y prebióticos— para modular la microbiota gastrointestinal y su función metabólica en beneficio de la salud. La mayoría de los hidratos de carbono complejos y polisacáridos vegetales no son digeridos por las enzimas humanas, sino fermentados por los microbios intestinales a SCFA y otros metabolitos bioactivos. La revisión resume los mecanismos y las aplicaciones clínicas y plantea la ingesta de prebióticos como palanca principal para la prevención y el tratamiento de enfermedades dirigidos al microbioma.

[503] Deleu S, Machiels K, Raes J, Verbeke K, Vermeire S. Short chain fatty acids and its producing organisms: An overlooked therapy for IBD?. EBioMedicine. 2021. Link

Revisión de los SCFA (acetato, propionato, butirato) como factores de señalización comunes entre el microbioma intestinal y el sistema inmunitario intestinal en la enfermedad inflamatoria intestinal (IBD). Los SCFA influyen en el metabolismo energético del huésped, la integridad de la barrera intestinal, la función de las células inmunitarias y la actividad de la enfermedad en la IBD. La revisión concluye que se necesita más investigación sobre los mecanismos de cross-feeding y presenta los SCFA como un eje terapéutico abordable en la IBD.

[504] Sonnenburg JL, Sonnenburg ED. Vulnerability of the industrialised microbiota. Science. 2019. Link

Revisión conceptual que presenta el cuerpo humano como un ecosistema que alberga un microbioma complejo, en el que los cambios recientes del estilo de vida (antibióticos, saneamiento, alimentos procesados) provocan cambios importantes en la microbiota intestinal que pueden ser difíciles de revertir. La revisión destaca que las alteraciones de la microbiota se vinculan hoy con un amplio espectro de enfermedades inmunitarias, metabólicas y neuropsiquiátricas, y defiende la preservación del microbioma como prioridad de salud pública.

[505] Metchnikoff, E. The Prolongation of Life: Optimistic Studies. London: Heinemann. 1907. Link

La monografía de Metchnikoff de 1907, 'The Prolongation of Life: Optimistic Studies', es el texto fundacional del pensamiento probiótico moderno. El premio Nobel propone que la putrefacción intestinal causada por bacterias nocivas contribuye al envejecimiento ('autointoxicación') y que el consumo regular de productos lácteos fermentados ricos en bacterias lácticas —ejemplificados por el yogur búlgaro— puede desplazar la flora putrefactiva y prolongar la vida sana. Documenta observaciones de longevidad en poblaciones campesinas búlgaras consumidoras de yogur. La obra introduce el concepto de que las bacterias vivas ingeridas pueden colonizar el intestino y aportar un beneficio al huésped, anticipando directamente el campo probiótico actual y la investigación sobre microbioma y envejecimiento.

[506] FAO/WHO. Health and Nutritional Properties of Probiotics in Food including Powder Milk with Live Lactic Acid Bacteria. Joint FAO/WHO Expert Consultation Report. 2001. (IV-4). 2001. Link

El Informe de la Consulta de Expertos FAO/OMS de 2001, 'Health and Nutritional Properties of Probiotics in Food including Powder Milk with Live Lactic Acid Bacteria', es el documento de consenso fundacional que define los probióticos como 'microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud del huésped'. El informe establece requisitos mínimos para la identificación del probiótico (género, especie, cepa), la evaluación de la seguridad, la viabilidad durante la vida útil y la fundamentación de las alegaciones de salud mediante ensayos controlados aleatorizados. Recomienda la nomenclatura género/especie/cepa en el etiquetado, fija un marco de trabajo para las autoridades reguladoras y ha configurado las orientaciones posteriores de ISAPP y del Codex Alimentarius. La definición sigue en uso internacional.

[507] Suez J, Zmora N, Segal E, Elinav E. The pros, cons, and many unknowns of probiotics. Nat Med. 2019. Link

Revisión sobre la evaluación de los probióticos informada por el microbioma, que aborda la colonización intestinal por probióticos, la actividad a nivel de cepa, las interacciones con el microbioma autóctono, la seguridad y el impacto sobre el huésped. Los resultados clínicos contradictorios de muchas cepas y formulaciones reflejan la heterogeneidad de la colonización, la respuesta del huésped y la indicación. La revisión propone un paradigma de probióticos de precisión que vincula las cepas con efectos fisiológicos e indicaciones médicas validadas.

[508] Shen NT, Maw A, Tmanova LL et al. Timely Use of Probiotics in Hospitalized Adults Prevents Clostridium difficile Infection: A Systematic Review With Meta-Regression Analysis. Gastroenterology. 2017. Link

Revisión sistemática y metaanálisis actualizados de ensayos controlados aleatorizados que evaluaron los probióticos para la prevención de la CDI en adultos hospitalizados que toman antibióticos, con búsqueda en MEDLINE, EMBASE, IJPP y Cochrane Library. La síntesis demuestra una reducción significativa de la incidencia de CDI con la profilaxis probiótica. Los hallazgos respaldan el uso rutinario de probióticos como prevención complementaria de la CDI en adultos hospitalizados de alto riesgo seleccionados e informan la revisión de las guías.

[509] Shortt, C. The probiotic century: historical and current perspectives. Trends Food Sci Technol. 1999. Link

La revisión de Shortt de 1999 en Trends in Food Science and Technology recorre el 'siglo probiótico', trazando el campo desde la hipótesis del yogur de Metchnikoff de 1907, pasando por el auge de Lactobacillus y Bifidobacterium en los productos lácteos comerciales, hasta el panorama de alimentos funcionales de finales de los años noventa. El autor resume la evidencia sobre salud intestinal, modulación inmunitaria, tolerancia a la lactosa y efectos antimicrobianos de cepas seleccionadas, señalando a la vez la heterogeneidad de los ensayos y las alegaciones comerciales no fundamentadas. Entre las prioridades futuras de investigación figuran el trabajo mecanístico cepa-específico, los estudios dosis-respuesta y la fundamentación rigurosa de las alegaciones de salud. El artículo refleja el panorama regulador previo a ISAPP y contextualiza la maduración de la industria probiótica.

[510] Swanson KS, Gibson GR, Hutkins R et al. The International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics (ISAPP) consensus statement on the definition and scope of synbiotics. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2020. Link

Panel de expertos de ISAPP (2019) que actualiza la definición de simbiótico como 'una mezcla compuesta por microorganismos vivos y sustrato(s) utilizados selectivamente por los microorganismos del huésped que confiere un beneficio para la salud del huésped'. El panel rechazó definir los simbióticos simplemente como probiótico + prebiótico, exigiendo en su lugar que la combinación funcione de manera cooperativa. La declaración estructura el campo simbiótico para la innovación, la regulación y la generación de evidencia.

[511] Schrezenmeir J, de Vrese M. Probiotics, prebiotics, and synbiotics – approaching a definition. Am J Clin Nutr. 2001. Link

El artículo de Schrezenmeir y de Vrese de 2001 en American Journal of Clinical Nutrition propone definiciones operativas de probióticos, prebióticos y simbióticos que llegaron a ser ampliamente citadas. Los probióticos se definen como preparaciones o productos que contienen microorganismos viables y definidos en cantidad suficiente para alterar la microflora del huésped y ejercer efectos beneficiosos sobre la salud. Los prebióticos son ingredientes alimentarios no digeribles que estimulan selectivamente el crecimiento o la actividad de una o un número limitado de bacterias beneficiosas. Los simbióticos combinan ambos. Los autores discuten los criterios de medición, los requisitos de evidencia y las implicaciones reguladoras. Las definiciones precedieron e informaron a las declaraciones de consenso de FAO/OMS e ISAPP.

[512] Markowiak P, Śliżewska K. Effects of Probiotics, Prebiotics, and Synbiotics on Human Health. Nutrients. 2017. Link

Revisión que presenta el tracto gastrointestinal como un ecosistema microbiano complejo en coevolución simbiótica con el huésped. Las bacterias beneficiosas producen nutrientes, previenen la infección por patógenos entéricos y modulan las respuestas inmunitarias normales. La revisión resume las estrategias para modificar la microbiota intestinal con el fin de alcanzar, restaurar y mantener un equilibrio ecológico favorable, incluidas la dieta, los prebióticos, los probióticos y el FMT.

[513] Kukkonen K, Savilahti E, Haahtela T et al. Probiotics and prebiotic galacto-oligosaccharides in the prevention of allergic diseases: a randomized, double-blind, placebo-controlled trial. J Allergy Clin Immunol. 2007. Link

Ensayo aleatorizado en 1.223 mujeres embarazadas de niños de alto riesgo, que comparó una mezcla probiótica de 4 cepas más galacto-oligosacáridos con placebo. Las madres recibieron la preparación 2–4 semanas antes del parto; los lactantes recibieron los mismos probióticos más prebióticos. La intervención evaluó la prevención de la enfermedad alérgica en la descendencia. El ensayo aporta evidencia de alta calidad sobre la suplementación perinatal con probióticos + prebióticos para la prevención de la alergia en lactantes genéticamente susceptibles.

[514] Bermudez-Brito M, Plaza-Díaz J, Muñoz-Quezada S, Gómez-Llorente C, Gil A. Probiotic mechanisms of action. Ann Nutr Metab. 2012. Link

Revisión de los mecanismos de acción de los probióticos, centrada en las bacterias lácticas y las bifidobacterias. Los mecanismos incluyen la modificación de la microbiota intestinal, la adherencia competitiva a la mucosa y al epitelio, la producción de sustancias antimicrobianas, el refuerzo de la función barrera y la inmunomodulación. La revisión consolida la base mecanística del potencial terapéutico de los probióticos en distintas enfermedades, señalando que se requiere evidencia específica de cepa e indicación.

[515] Asemi Z, Zare Z, Shakeri H, Sabihi SS, Esmaillzadeh A. Effect of multispecies probiotic supplements on metabolic profiles, hs-CRP, and oxidative stress in patients with type 2 diabetes. Ann Nutr Metab. 2013. Link

Ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en 54 pacientes diabéticos de 35–70 años asignados a suplementación con probióticos multiespecie o a placebo. El estudio evaluó el perfil metabólico, la proteína C reactiva de alta sensibilidad (hs-CRP) y marcadores de estrés oxidativo. La suplementación con probióticos multiespecie produjo mejoras significativas en los marcadores metabólicos e inflamatorios frente a placebo, lo que respalda los probióticos multiespecie como intervención complementaria en el manejo de la diabetes tipo 2.

[516] Farnworth, E. R. Kefir – a complex probiotic. Food Sci Technol Bull Funct Foods. 2005. Link

La revisión de Farnworth de 2005 en Food Science and Technology Bulletin: Functional Foods describe el kéfir como un producto lácteo fermentado probiótico complejo. Resume la composición microbiana de los gránulos de kéfir, que contienen un consorcio simbiótico y estable de bacterias lácticas (Lactobacillus, Lactococcus, Leuconostoc), bacterias acéticas y levaduras (Kluyveromyces, Saccharomyces) embebidas en una matriz polisacarídica de kefirán. Entre los efectos sobre la salud documentados en estudios animales y humanos figuran la actividad antimicrobiana, la modulación inmunitaria, la tolerancia a la lactosa, la reducción del colesterol y posibles propiedades antitumorales y antialérgicas. Se identifican como lagunas de investigación la estandarización, la evaluación de la seguridad a nivel de cepa y los ensayos clínicos rigurosos. La revisión sigue siendo una referencia clave sobre la microbiología y la bioactividad del kéfir.

[517] Bourrie BCT, Willing BP, Cotter PD. The Microbiota and Health Promoting Characteristics of the Fermented Beverage Kefir. Front Microbiol. 2016. Link

Revisión sobre el kéfir, un producto lácteo fermentado complejo obtenido por fermentación simbiótica de la leche por bacterias lácticas y levaduras embebidas en un gránulo de kéfir. El kéfir se ha asociado con reducción del colesterol e inhibición de la ECA, actividad antimicrobiana, supresión tumoral, cicatrización acelerada de heridas e inmunomodulación (incluido el alivio de la alergia y el asma). La revisión sintetiza la evidencia sobre los componentes bioactivos del kéfir y lo propone como candidato a alimento funcional para la salud cardiometabólica e inmunitaria.

[518] O'Sullivan O, Coakley M, Lakshminarayanan B et al. Alterations in intestinal microbiota of elderly Irish subjects post-antibiotic therapy. J Antimicrob Chemother. 2013. Link

Estudio transversal de 185 sujetos irlandeses de edad avanzada (≥65 años), de los cuales 42 habían recibido antibióticos en el mes previo al perfilado de la microbiota fecal. Los sujetos procedían de residencias de larga estancia, plantas de rehabilitación, centros de día y del ámbito comunitario. La exposición a antibióticos se asoció con cambios composicionales significativos más allá de los cambios relacionados con la edad, y el tipo de residencia modificó la magnitud de la perturbación. Los datos cuantifican la disbiosis inducida por antibióticos en cohortes de edad avanzada y el papel del entorno asistencial en la resiliencia de la microbiota.

[519] Pasteur, L. Mémoire sur la fermentation appelée lactique. Mémoires de la Société des Sciences, de l'Agriculture et des Arts de Lille. 1857. Link

El 'Mémoire sur la fermentation appelée lactique' de Pasteur, de 1857, es el trabajo fundacional de la ciencia de la fermentación microbiana. Al aislar un microorganismo específico responsable de la fermentación láctica en la leche agria, Pasteur refutó la teoría de la descomposición química de la fermentación defendida por Liebig y Berzelius y estableció que la fermentación es un proceso biológico impulsado por microbios vivos. La metodología —transferencia estéril, medios nutritivos definidos, identificación microscópica— se convirtió en el modelo de la microbiología médica. La obra fundamenta directamente la ciencia moderna de los probióticos y de la fermentación alimentaria al demostrar que microorganismos definidos causan transformaciones químicas definidas.

[520] Geison, G. L. The Private Science of Louis Pasteur. Princeton: Princeton University Press. 1995. Link

'The Private Science of Louis Pasteur' de Geison (1995) es una monografía académica de Princeton University Press que reexamina la carrera científica de Pasteur a partir de sus cuadernos personales de laboratorio. Geison documenta tensiones entre las afirmaciones publicadas de Pasteur y su práctica experimental real, en particular en el trabajo sobre el gusano de seda, la vacunación contra el ántrax y los ensayos de la rabia. El libro reencuadra la narrativa heroica de Pasteur como una historia de ciencia pública cuidadosamente construida y aporta contexto histórico a la fundación de la microbiología, la ciencia de la fermentación, la vacunación y la teoría microbiana de la enfermedad. Sigue siendo una referencia clave para la historia de la medicina y la epistemología social de la ciencia de laboratorio.

[521] Marsh AJ, O'Sullivan O, Hill C, Ross RP, Cotter PD. Sequence-based analysis of the bacterial and fungal compositions of multiple kombucha (tea fungus) samples. Food Microbiol. 2014. Link

Revisión sobre la kombucha, un té azucarado fermentado por una simbiosis de bacterias y levaduras embebidas en una película celulósica, que produce etanol, CO2, ácidos orgánicos (glucónico, acético, láctico) y metabolitos bioactivos. La composición microbiana ha sido durante mucho tiempo el foco de investigación. La revisión resume la evidencia actual sobre la ecología microbiana de la kombucha y sus efectos propuestos sobre la salud, presentándola como una bebida fermentada con propiedades funcionales plausibles pero incompletamente caracterizadas.

[522] Renaud S, de Lorgeril M. Wine, alcohol, platelets, and the French paradox for coronary heart disease. Lancet. 1992. Link

El artículo de Renaud y de Lorgeril de 1992 en Lancet introdujo la 'paradoja francesa': la observación de que Francia presenta una mortalidad por cardiopatía coronaria relativamente baja pese a una elevada ingesta de grasa saturada. Los autores proponen que el consumo moderado de vino tinto —y sus polifenoles asociados (resveratrol), la inhibición de la agregación plaquetaria por el etanol y los efectos sobre el colesterol HDL— explica la discrepancia. Revisan la evidencia epidemiológica y mecanística que respalda el papel del vino en la protección cardiovascular. El artículo tuvo una gran influencia en la epidemiología nutricional posterior, la investigación sobre antioxidantes y los mensajes de salud pública, aunque trabajos posteriores han cuestionado la interpretación causal y han subrayado la confusión por el patrón dietético mediterráneo.

[523] Novelle MG, Wahl D, Diéguez C, Bernier M, de Cabo R. Resveratrol supplementation: Where are we now and where should we go? Ageing Res Rev. 2015. 2015. Link

Revisión (Novelle et al., Ageing Res Rev 2015) sobre la situación de la suplementación con resveratrol. Los hallazgos preclínicos aportan evidencia creciente de que el resveratrol, un polifenol dietético, puede conferir beneficios para la salud y proteger frente a diversas afecciones y complicaciones asociadas al envejecimiento. No obstante, los autores subrayan que no existe evidencia consistente de una mayor protección frente a trastornos metabólicos y de otro tipo al comparar los estudios en animales con los estudios en humanos, y discuten las dificultades de trasladar los beneficios del resveratrol de los modelos animales al ser humano.

[524] Espín JC, González-Sarrías A, Tomás-Barberán FA. The gut microbiota: A key factor in the therapeutic effects of (poly)phenols. Biochem Pharmacol. 2017. Link

Revisión sobre los (poli)fenoles (PP), una familia fitoquímica químicamente diversa que aporta los componentes activos de los nutracéuticos de origen vegetal y de los medicamentos herbales. Los PP muestran típicamente una baja biodisponibilidad y llegan al colon en gran medida inalterados, donde establecen una relación bidireccional con la microbiota intestinal: los PP modulan la composición microbiana y los microbios intestinales catabolizan los PP hasta metabolitos bioactivos. La revisión consolida las interacciones PP-microbiota como elemento central de su actividad farmacológica y de la gran variabilidad interindividual observada.

[525] Dueñas M, Muñoz-González I, Cueva C et al. A survey of modulation of gut microbiota by dietary polyphenols. Biomed Res Int. 2015. Link

Revisión de la modulación de la microbiota intestinal por los polifenoles según el tipo de diseño experimental: cultivos en batch, simuladores gastrointestinales, modelos animales y estudios de intervención en humanos. La evidencia converge en desplazamientos consistentes impulsados por los polifenoles hacia taxones beneficiosos (Bifidobacterium, Lactobacillus) y en la generación, dependiente de la microbiota, de metabolitos polifenólicos bioactivos. La revisión ofrece una síntesis estructurada del campo polifenoles-microbiota para apoyar la investigación traslacional y las recomendaciones dietéticas.

[526] Singh RK, Chang HW, Yan D et al. Influence of diet on the gut microbiota and implications for human health. J Transl Med. 2017. Link

Revisión sistemática sobre cómo los componentes dietéticos habituales configuran la microbiota intestinal, con implicaciones para la enfermedad inflamatoria intestinal, la obesidad, la diabetes tipo 2, la enfermedad cardiovascular y el cáncer. Las modificaciones dietéticas pueden inducir grandes desplazamientos microbianos en 24 horas. El consumo de determinados tipos de alimentos produce desplazamientos predecibles en los géneros bacterianos del huésped, y la identidad de estas bacterias afecta a los parámetros inmunitarios y metabólicos del huésped. Los autores destacan el potencial terapéutico de la modulación de la microbiota mediante la dieta.

[527] Bang HO, Dyerberg J, Sinclair HM. The composition of the Eskimo food in north western Greenland. Am J Clin Nutr. 1980. Link

Se analizaron muestras dietéticas duplicadas de 50 adultos (distribución equilibrada por sexo) del noroeste de Groenlandia (1976) en cuanto a agua, cenizas, proteínas, grasa, ácidos grasos, colesterol e hidratos de carbono, y se compararon con dietas danesas típicas. La foca y el pescado fueron los alimentos predominantes. Las dietas esquimales eran notablemente más ricas en ácidos grasos poliinsaturados, con una razón de ácidos grasos poliinsaturados/saturados de 0,84 frente a 0,24 en los daneses. Los hallazgos documentan el perfil nutricional distintivo, dominado por la grasa marina, que subyace a las bajas tasas de enfermedad cardiovascular observadas históricamente en esta población.

[528] Dyerberg J, Bang HO, Stoffersen E, Moncada S, Vane JR. Eicosapentaenoic acid and prevention of thrombosis and atherosclerosis?. Lancet. 1978. Link

El artículo de Dyerberg, Bang, Stoffersen, Moncada y Vane de 1978 en Lancet propone que el ácido eicosapentaenoico (EPA) procedente de dietas marinas previene la trombosis y la aterosclerosis. Partiendo de observaciones epidemiológicas de baja cardiopatía isquémica en los inuit de Groenlandia pese a una elevada ingesta de grasa, muestran que el EPA compite con el ácido araquidónico en las vías eicosanoides plaquetarias, generando menos tromboxano proagregante y más compuestos vasodilatadores de tipo prostaciclina. El trabajo aportó la base mecanística de la hipótesis cardiovascular de los omega-3 y motivó décadas de ensayos clínicos de suplementación con aceite de pescado y de consumo dietético de pescado. Sigue siendo un clásico de citación en cardiología nutricional.

[529] Simopoulos, A. P. An Increase in the Omega-6/Omega-3 Fatty Acid Ratio Increases the Risk for Obesity. Nutrients. 2016. Link

Las dietas occidentales han pasado de una razón omega-6/omega-3 de 1:1 durante la evolución humana a 20:1 o superior en la actualidad, en paralelo al aumento de la prevalencia de obesidad. Los estudios experimentales muestran efectos divergentes de los omega-6 y los omega-3 sobre la adipogénesis, el pardeamiento del tejido adiposo, la homeostasis lipídica, el eje cerebro-intestino-tejido adiposo y la inflamación sistémica. Los estudios prospectivos confirman que un mayor contenido de omega-6 y una razón omega-6/omega-3 más alta en los fosfolípidos de la membrana eritrocitaria aumentan el riesgo de obesidad, mientras que un contenido elevado de omega-3 lo reduce. Mantener una razón equilibrada es importante para la prevención y el manejo de la obesidad.

[530] Noriega BS, Sanchez-Gonzalez MA, Salyakina D, Coffman J. Understanding the impact of omega-3 rich diet on the gut microbiota. Case Rep Med. 2016. Link

Investigación de los cambios de la microbiota intestinal en respuesta a una dieta rica en omega-3, enmarcada en el reconocimiento más amplio de que los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 mejoran los trastornos cardiometabólicos, inflamatorios y oncológicos. Los beneficios podrían estar mediados en gran medida por los cambios inducidos por la dieta en la composición de la microbiota intestinal. Entre los factores exógenos que configuran el microbioma intestinal, la dieta parece tener el mayor efecto.

[531] Cani PD, Amar J, Iglesias MA et al. Metabolic endotoxemia initiates obesity and insulin resistance. Diabetes. 2007. Link

El lipopolisacárido bacteriano (LPS) se identifica como factor desencadenante de la resistencia a la insulina, la obesidad y la diabetes. El LPS plasmático fluctúa con la alimentación y el ayuno, y una dieta rica en grasa de 4 semanas lo aumentó crónicamente de 2 a 3 veces ('endotoxemia metabólica'), al tiempo que incrementó la proporción de microbiota intestinal portadora de LPS. La inducción de una endotoxemia metabólica comparable en ratones mediante infusión subcutánea continua de LPS durante 4 semanas reprodujo el fenotipo de la dieta rica en grasa: aumento de la glucemia y la insulinemia en ayunas, ganancia de peso, inflamación adiposa F4/80+ y acumulación hepática de triglicéridos.

[532] O'Keefe SJD, Li JV, Lahti L et al. Fat, fibre and cancer risk in African Americans and rural Africans. Nat Commun. 2015. Link

La incidencia de cáncer de colon es aproximadamente 13 veces mayor en afroamericanos (65/100.000) que en sudafricanos rurales (<5/100.000), y la diferencia se relaciona con la proteína y la grasa animales, la baja ingesta de fibra, unos ácidos biliares secundarios colónicos más elevados y unos ácidos grasos de cadena corta más bajos. Un intercambio dietético controlado de 2 semanas en voluntarios de mediana edad de ambas poblaciones produjo cambios recíprocos en los biomarcadores mucosos de riesgo de cáncer, la microbiota y el metaboloma: aumento de la fermentación sacarolítica y de la butirogénesis con supresión de la síntesis de ácidos biliares secundarios en los afroamericanos con la dieta africana rica en fibra.

[533] Topping DL, Clifton PM. Short-chain fatty acids and human colonic function: roles of resistant starch and nonstarch polysaccharides. Physiol Rev. 2001. Link

El almidón resistente (RS) y los polisacáridos no amiláceos (NSP), los principales componentes de la fibra dietética, son fermentados por las bacterias colónicas humanas hasta ácidos grasos de cadena corta, principalmente acetato, propionato y butirato. Los SCFA estimulan el flujo sanguíneo colónico y la absorción de líquidos y electrolitos; el butirato es el sustrato preferido del colonocito y sostiene un fenotipo colonocitario normal. La fermentación de determinados tipos de RS favorece preferentemente la producción de butirato, lo que aporta una base mecanística a los beneficios de las dietas ricas en fibra para la salud del colon.

[534] Flint HJ, Scott KP, Duncan SH, Louis P, Forano E. Microbial degradation of complex carbohydrates in the gut. Gut Microbes. 2012. Link

Las bacterias intestinales poseen un repertorio de enzimas degradativas mucho mayor que el huésped humano, en particular enzimas activas sobre hidratos de carbono. Bacteroidetes dominantes como B. thetaiotaomicron portan cientos de glicósido hidrolasas y cambian de fuente energética con flexibilidad. Sin embargo, los degradadores primarios especializados de Firmicutes, Actinobacteria y Verrucomicrobia parecen críticos para iniciar la degradación de las paredes celulares vegetales, las partículas de almidón y la mucina. La revisión destaca cómo los prebióticos y otros hidratos de carbono dietéticos ejercen efectos sobre la salud a través de la intrincada relación dieta-microbiota-metabolitos.

[535] Ze X, Duncan SH, Louis P, Flint HJ. Ruminococcus bromii is a keystone species for the degradation of resistant starch in the human colon. ISME J. 2012. Link

Entre cuatro bacterias colónicas amilolíticas dominantes, Ruminococcus bromii resultó ser un degradador primario clave (keystone) del almidón resistente (RS2 y RS3). E. rectale y B. thetaiotaomicron mostraron una utilización limitada del RS, mientras que B. adolescentis y R. bromii fueron más capaces. En cocultivo, R. bromii estimuló de forma singular la utilización de RS por las demás especies, incluso en medios que no permitían su propio crecimiento. La suplementación con R. bromii en cultivos fecales de individuos que carecían de él potenció notablemente la fermentación de RS3 in vitro, lo que respalda un papel fundamental de R. bromii en la fermentación colónica del RS.

[536] Snow, J. On the Mode of Communication of Cholera. 2nd ed. London: John Churchill. 1855. Link

'On the Mode of Communication of Cholera' de Snow (segunda edición, John Churchill, Londres, 1855; reimpresión de 1965) es el texto fundacional de la epidemiología moderna y de la teoría de las enfermedades transmitidas por el agua. Al cartografiar las muertes por cólera en el Soho londinense y rastrearlas hasta una bomba pública de agua contaminada en Broad Street, Snow demostró que el cólera se transmite por la ingestión de agua contaminada con heces y no por el 'miasma'. La retirada de la palanca de la bomba es el caso canónico de la epidemiología ambiental. La obra fundamenta directamente la comprensión moderna de la transmisión fecal-oral de enfermedades, las intervenciones de saneamiento y el papel de la seguridad del agua y de los alimentos en la salud pública microbiana.

[537] Johansson ME, Sjövall H, Hansson GC. The gastrointestinal mucus system in health and disease. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2013. Link

Las mucinas son proteínas grandes y muy glicosiladas que protegen la luz gastrointestinal. Los enterocitos portan mucinas transmembrana apicales, mientras que las células caliciformes secretan mucinas formadoras de gel. El intestino delgado presenta una única capa de moco no adherida, que en la fibrosis quística se vuelve patológicamente adherida. El estómago y el colon poseen sistemas de moco de dos capas; en el colon, la capa externa alberga bacterias comensales, mientras que la capa interna adherida es impermeable a las bacterias y se renueva cada hora por las células caliciformes superficiales, estableciendo una barrera crítica entre la microbiota y el epitelio.

[538] Wang DC, Peng XF, Chen WX, Yu M. The association of moisture intake and constipation among US adults: evidence from NHANES 2005-2010. BMC Public Health. 2025. Link

Análisis transversal de NHANES 2005-2010 (adultos de 20 años o más): una mayor ingesta de humedad/líquidos se asoció significativamente con un menor riesgo de estreñimiento (OR 0,81; IC 95% 0,74-0,89). Con líquidos insuficientes, el colon reabsorbe más agua de las heces, produciendo heces más secas y duras: el estreñimiento como manifestación clínica de un equilibrio hídrico alterado.

[539] Turnbaugh PJ, Hamady M, Yatsunenko T et al. A core gut microbiota in obese and lean twins. Nature. 2009. Link

El análisis de la comunidad microbiana fecal de parejas de gemelas monocigóticas y dicigóticas adultas concordantes para delgadez u obesidad (y de sus madres) generó 9.920 secuencias 16S rRNA de longitud casi completa más 2,14 Gb de datos metagenómicos de 154 individuos. Los miembros de una familia comparten un microbioma intestinal, pero la composición concreta de los linajes bacterianos varía en cada persona; la covariación fue comparable entre parejas monocigóticas y dicigóticas, lo que indica que el ambiente compartido desempeña un papel importante junto al genotipo del huésped en la configuración del microbioma intestinal.

[540] and others. Health Effects and Therapeutic Potential of the Gut Microbe Akkermansia muciniphila. Nutrients. 2025. Link

Akkermansia muciniphila habita en la capa de moco, se alimenta de glicanos de mucina y es clave para el mantenimiento de la barrera; su depleción se asocia con adelgazamiento del moco, disfunción de la barrera e inflamación. La O-glicosilación de la mucina determina la hidratación del moco y las propiedades de barrera.

[541] Fraser, G. E. Associations between diet and cancer, ischemic heart disease, and all-cause mortality in non-Hispanic white California Seventh-day Adventists. Am J Clin Nutr. 1999. Link

Estudio de cohortes de 34.192 adventistas del séptimo día de California que examinó las asociaciones entre dieta y enfermedad crónica. Alrededor del 50 % comía carne <1 vez/semana; los vegetarianos consumían más tomate, legumbres, frutos secos y fruta. El consumo de ternera >=3 veces/semana aumentó el riesgo de cardiopatía isquémica mortal en varones (RR = 2,31 frente a vegetarianos); el consumo de frutos secos >=5 veces/semana redujo a la mitad el riesgo de IHD (RR ~0,5). El riesgo de IHD a lo largo de la vida se redujo un ~31 % con consumo frecuente de frutos secos y un ~37 % en varones vegetarianos. El riesgo de cáncer de colon y de próstata fue mayor en no vegetarianos (RR 1,88 y 1,54), y los consumidores frecuentes de ternera presentaron mayor riesgo de cáncer de vejiga.

[542] Orlich MJ, Singh PN, Sabaté J et al. Vegetarian dietary patterns and mortality in Adventist Health Study 2. JAMA Intern Med. 2013. Link

La cohorte prospectiva Adventist Health Study 2, con 96.469 adventistas del séptimo día (muestra analítica de 73.308), evaluó la mortalidad según cinco patrones dietéticos: no vegetariano, semivegetariano, pescovegetariano, ovolactovegetariano y vegano. La regresión de riesgos proporcionales de Cox controló factores de confusión demográficos y de estilo de vida. Los hallazgos respaldan una asociación entre los patrones dietéticos vegetarianos y una menor mortalidad global, con las señales más intensas en los grupos pescovegetariano y vegano, y constituyen uno de los mayores conjuntos de datos norteamericanos sobre los resultados de las dietas basadas en plantas.

[543] Conlon MA, Bird AR. The impact of diet and lifestyle on gut microbiota and human health. Nutrients. 2015. Link

Revisión narrativa del papel de la dieta y de otros factores ambientales en la modulación de la composición y la actividad metabólica de la microbiota intestinal, con repercusiones posteriores sobre la salud. Las tecnologías moleculares han revelado la complejidad y la variación individual de las comunidades microbianas intestinales. Los macronutrientes —en particular los hidratos de carbono— configuran de forma marcada la composición de la microbiota, pero siguen abiertas muchas preguntas sobre los efectos de hidratos de carbono concretos, y los efectos de las grasas y las proteínas de la dieta están peor definidos.

[544] Russell WR, Gratz SW, Duncan SH et al. High-protein, reduced-carbohydrate weight-loss diets promote metabolite profiles likely to be detrimental to colonic health. Am J Clin Nutr. 2011. Link

Ensayo cruzado en 17 varones con obesidad que comparó una dieta alta en proteínas y moderada en hidratos de carbono (HPMC) y otra alta en proteínas y baja en hidratos de carbono (HPLC) (4 semanas cada una) frente a una dieta de mantenimiento (7 días). Ambas dietas altas en proteínas aumentaron la proporción de ácidos grasos de cadena ramificada y las concentraciones fecales de ácido fenilacético y de compuestos N-nitrosos, metabolitos microbianos considerados perjudiciales para la salud colónica a largo plazo. Los hallazgos indican que las dietas de pérdida de peso altas en proteínas y reducidas en hidratos de carbono desplazan el perfil metabolítico colónico hacia marcadores asociados al riesgo de enfermedad colorrectal.

[545] Flint HJ, Duncan SH, Scott KP, Louis P. Links between diet, gut microbiota composition and gut metabolism. Proc Nutr Soc. 2015. Link

Revisión de los cambios en la composición de la microbiota intestinal impulsados por la dieta y de sus productos metabólicos. La composición de especies responde al cambio dietético mediante la competencia por sustratos y la tolerancia a las condiciones intestinales, y los productos metabólicos, como los SCFA, dependen tanto del aporte de sustrato dietético como de los desplazamientos composicionales mediados por la dieta. La distribución filogenética de las rutas de los principales metabolitos ha avanzado: el butirato y el propionato pueden atribuirse a grupos bacterianos distintos, y el propionato se forma también por rutas alternativas a partir de desoxiazúcares y lactato. El cross-feeding del lactato por ciertos Firmicutes favorece la estabilidad de la comunidad.

[546] Burr ML, Fehily AM, Gilbert JF et al. Effects of changes in fat, fish, and fibre intakes on death and myocardial reinfarction: diet and reinfarction trial (DART). Lancet. 1989. Link

El estudio DART (Diet and Reinfarction Trial, Lancet 1989) de Burr y colaboradores es un ensayo aleatorizado de referencia sobre intervenciones dietéticas tras un infarto de miocardio en 2033 varones británicos. Los participantes recibieron consejo para modificar la ingesta de grasa, de pescado azul o de fibra de cereales en un diseño factorial 2×2×2. A los dos años, el grupo con consejo de pescado mostró una reducción del 29 % de la mortalidad por todas las causas frente al grupo sin ese consejo, mientras que los cambios en grasa o fibra por sí solos no afectaron significativamente a la mortalidad. El ensayo aportó evidencia temprana de prevención secundaria para la ingesta de pescado azul (omega-3) tras el infarto y configuró las recomendaciones dietéticas cardiológicas posteriores. El posterior DART-2, en pacientes con angina, halló resultados más equívocos.

[547] Tremaroli V, Bäckhed F. Functional interactions between the gut microbiota and host metabolism. Nature. 2012. Link

Revisión de los mecanismos por los que la microbiota intestinal influye en el metabolismo del huésped, con implicaciones para la obesidad, la enfermedad cardiovascular y los síndromes metabólicos, incluida la diabetes tipo 2. La microbiota modula las rutas metabólicas del huésped al mejorar el rendimiento energético de los alimentos y al alterar la bioactividad de compuestos dietéticos y derivados del huésped. Una mejor comprensión mecanicista respaldará el desarrollo de tratamientos de las enfermedades metabólicas dirigidos a la microbiota.

[548] Key TJ, Appleby PN, Rosell MS. Health effects of vegetarian and vegan diets. Proc Nutr Soc. 2006. Link

Revisión de las dietas vegetarianas (sin carne, aves ni pescado) y veganas (además sin lácteos ni huevos) en poblaciones occidentales con alto nivel educativo. Estas dietas suelen ser ricas en cereales, legumbres, frutos secos, frutas, verduras, fibra, carotenoides, folato, vitaminas C y E y Mg, y más bajas en proteínas, grasa saturada, ácidos grasos n-3 de cadena larga, retinol, B12 y Zn (con niveles especialmente bajos de B12 y Ca en veganos). Los datos transversales muestran menor IMC y colesterol plasmático, pero mayor homocisteína; los estudios de cohortes muestran una reducción moderada de la mortalidad por IHD, pero escasa diferencia en otras causas principales frente a no vegetarianos preocupados por su salud.

[549] Tong TYN, Appleby PN, Bradbury KE et al. Risks of ischaemic heart disease and stroke in meat eaters, fish eaters, and vegetarians over 18 years of follow-up: results from the prospective EPIC-Oxford study. BMJ. 2019. Link

La cohorte prospectiva EPIC-Oxford, formada por 48.188 adultos británicos sin enfermedad cardiovascular al inicio (24.428 consumidores de carne, 7.506 consumidores de pescado, 16.254 vegetarianos/veganos), fue seguida durante 18,1 años. Se registraron 2.820 casos de cardiopatía isquémica y 1.072 de ictus (519 isquémicos, 300 hemorrágicos). Los resultados comparan el riesgo de IHD e ictus entre los grupos dietéticos; el estudio se cuenta entre las mayores evaluaciones prospectivas de los patrones dietéticos vegetarianos y sus resultados cardiovasculares en una población occidental.

[550] Tomova A, Bukovsky I, Rembert E et al. The Effects of Vegetarian and Vegan Diets on Gut Microbiota. Front Nutr. 2019. Link

Revisión de las diferencias en la composición de la microbiota intestinal entre individuos veganos/vegetarianos y omnívoros. Las dietas basadas en plantas se asocian a comunidades microbianas más diversas y estables y a recuentos más altos de ciertas unidades taxonómicas operativas (OTU) de Bacteroidetes. La fibra aumenta de forma consistente las bacterias lácticas (Ruminococcus, E. rectale, Roseburia) y reduce Clostridium y Enterococcus. Los polifenoles incrementan Bifidobacterium y Lactobacillus, con beneficios antipatógenos, antiinflamatorios y cardiovasculares, mientras que un alto contenido en fibra impulsa la producción de ácidos grasos de cadena corta (acetato, propionato, butirato).

[551] Tap J, Furet JP, Bensaada M et al. Gut microbiota richness promotes its stability upon increased dietary fibre intake in healthy adults. Environ Microbiol. 2015. Link

Ensayo nutricional de 6 semanas en 19 adultos sanos que suplementaron la dieta diaria con 10 o 40 g de fibra dietética durante 5 días, seguidos de periodos de lavado de 15 días. Las muestras fecales se caracterizaron mediante pirosecuenciación 16S, genotoxicidad intestinal, metatranscriptómica y análisis de SCFA. Los cambios de fibra a corto plazo no afectaron por igual a todos los individuos, pero produjeron desplazamientos intraindividuales significativos a nivel de género. Una mayor riqueza basal de la microbiota se asoció a una mayor estabilidad de la microbiota ante el aumento de la ingesta de fibra, lo que respalda la riqueza como determinante de la respuesta dietética.

[552] Ridaura VK, Faith JJ, Rey FE et al. Gut microbiota from twins discordant for obesity modulate metabolism in mice. Science. 2013. Link

La microbiota fecal de parejas de gemelas adultas discordantes para la obesidad se trasplantó a ratones germ-free alimentados con pienso murino y con dietas de estilo estadounidense. El aumento de masa corporal y grasa y los fenotipos metabólicos asociados a la obesidad resultaron transmisibles tanto por comunidades fecales no cultivadas como cultivadas. La convivencia de ratones con microbiota de obeso junto a compañeros de jaula con microbiota de delgado impidió el desarrollo de obesidad, con un rescate impulsado por la invasión de Bacteroidetes específicos desde la microbiota de delgado hacia la de obeso. El efecto dependió de la dieta, revelando interacciones dieta-microbiota rápidas, transmisibles y modificables en la composición corporal.

[553] Zinöcker MK, Lindseth IA. The Western Diet–Microbiome-Host Interaction and Its Role in Metabolic Disease. Nutrients. 2018. Link

Revisión que sostiene que el patrón dietético occidental promueve la inflamación a través de cambios estructurales y de comportamiento en el microbioma intestinal. El entorno creado por los alimentos ultraprocesados ofrece un terreno de selección singular para microorganismos capaces de impulsar enfermedad inflamatoria. Las dietas basadas en alimentos íntegros emergen como denominador común de las poblaciones con baja carga de enfermedad. Reconocer el papel del microbioma en la enfermedad relacionada con la dieta tiene implicaciones para la investigación, las recomendaciones dietéticas y las prácticas de producción alimentaria, y los efectos del ultraprocesado sobre el microbioma constituyen un objetivo clave de investigación futura.

[554] Hehemann JH, Correc G, Barbeyron T et al. Transfer of carbohydrate-active enzymes from marine bacteria to Japanese gut microbiota. Nature. 2010. Link

Bacteroides thetaiotaomicron posee 261 glicósido hidrolasas y polisacárido liasas, además de 208 homólogos SusC/SusD, lo que ilustra la diversidad de enzimas activas sobre hidratos de carbono (CAZymes) de las bacterias intestinales, enzimas ausentes del genoma humano. El estudio caracteriza las primeras porfiranasas de la bacteria marina Zobellia galactanivorans, activas sobre el porfirano del alga roja Porphyra, y demuestra que los genes que codifican estas enzimas se han transferido horizontalmente a la bacteria intestinal Bacteroides plebeius en individuos japoneses, ampliando el repertorio de CAZymes mediante la adquisición de genes de origen marino.

[555] O'Sullivan L, Murphy B, McLoughlin P et al. Prebiotics from marine macroalgae for human and animal health applications. Mar Drugs. 2010. Link

Revisión de los polisacáridos de las macroalgas marinas como posibles ingredientes funcionales prebióticos para la salud humana y animal. Los prebióticos son compuestos no digeribles y fermentados selectivamente que estimulan la microbiota intestinal beneficiosa y aportan beneficios para la salud del huésped. La revisión describe la química de los polisacáridos de las algas y recopila los datos in vitro e in vivo que respaldan su aplicación prebiótica, presentando las macroalgas marinas como una fuente infrautilizada de compuestos bioactivos.

[556] Devkota S, Wang Y, Musch MW et al. Dietary-fat-induced taurocholic acid promotes pathobiont expansion and colitis in Il10-/- mice. Nature. 2012. Link

Los ratones alimentados con una dieta rica en grasa saturada (procedente de la leche) —pero no con una dieta rica en grasa poliinsaturada (aceite de cártamo)— mostraron una expansión del patobionte sulfito-reductor Bilophila wadsworthia, acompañada de una respuesta inmunitaria Th1 y de un aumento de la colitis en ratones Il10-/- genéticamente susceptibles. El mecanismo implica la conjugación con taurina de los ácidos biliares hepáticos impulsada por la grasa láctea, lo que aumenta la disponibilidad de azufre orgánico. La suplementación con ácido taurocólico —pero no con ácido glicocólico— reprodujo la proliferación de B. wadsworthia y la colitis. La grasa dietética altera así la composición de los ácidos biliares y el entorno microbiano, perturbando la homeostasis inmunitaria.

[557] Turnbaugh PJ, Ley RE, Mahowald MA, Magrini V, Mardis ER, Gordon JI. An obesity-associated gut microbiome with increased capacity for energy harvest. Nature. 2006. Link

La comparación de la microbiota del intestino distal en ratones genéticamente obesos y en sus compañeros de camada delgados, así como en voluntarios humanos obesos frente a delgados, reveló que la obesidad se asocia a desplazamientos en las proporciones Bacteroidetes/Firmicutes. Los análisis metagenómicos y bioquímicos muestran que el microbioma del obeso tiene una capacidad aumentada de extraer energía de la dieta. El rasgo es transmisible: la colonización de ratones germ-free con microbiota de obeso produjo aumentos de grasa corporal significativamente mayores que la colonización con microbiota de delgado, lo que identifica la microbiota intestinal como factor contribuyente en la fisiopatología de la obesidad.

[558] Tang WH, Hazen SL. The contributory role of gut microbiota in cardiovascular disease. J Clin Invest. 2014. Link

Los nutrientes dietéticos que contienen trimetilamina (TMA) —colina/fosfatidilcolina y L-carnitina— participan en la cardiopatía aterosclerótica a través de una vía metaorganísmica que implica la formación de TMA dependiente de la microbiota intestinal y su conversión a TMAO dependiente de la flavín monooxigenasa 3 (FMO3) hepática. Los niveles de TMAO están vinculados mecanísticamente a la aterosclerosis y se correlacionan intensamente con el riesgo de enfermedad cardiovascular. Los precursores nutricionales, la microbiota intestinal y las enzimas del huésped a lo largo de esta vía representan nuevas dianas para la prevención y el tratamiento de la CVD.

[559] Bastide NM, Pierre FH, Corpet DE et al. Red Meat-Derived Nitroso Compounds, Lipid Peroxidation Products and Colorectal Cancer. Crit Rev Food Sci Nutr. 2016. Link

El hierro hemo de la carne roja y procesada favorece la formación de compuestos N-nitrosos y de productos de peroxidación lipídica en el intestino; estos son genotóxicos, alteran el entorno intestinal, reducen la diversidad alfa microbiana y causan disbiosis (aumento de Proteobacteria gramnegativas), uno de los mecanismos de la carcinogénesis colorrectal.

[560] Chassaing B, Koren O, Goodrich JK et al. Dietary emulsifiers impact the mouse gut microbiota promoting colitis and metabolic syndrome. Nature. 2015. Link

En ratones de tipo salvaje, concentraciones relativamente bajas de dos emulsionantes omnipresentes —carboximetilcelulosa (CMC) y polisorbato 80 (P80)— indujeron inflamación de bajo grado y obesidad/síndrome metabólico, y promovieron una colitis marcada en ratones predispuestos a ella. Se alteraron la barrera protectora de moco y la composición de la microbiota. Los hallazgos implican a los emulsionantes alimentarios, componentes omnipresentes de los alimentos procesados, en el aumento de la enfermedad inflamatoria intestinal y de los trastornos metabólicos registrado a partir de mediados del siglo XX.

[561] Chassaing B, Van de Wiele T, De Bodt J, Marzorati M, Gewirtz AT. Dietary emulsifiers directly alter human microbiota composition and gene expression ex vivo potentiating intestinal inflammation. Gut. 2017. Link

Utilizando el modelo ex vivo de microbiota humana M-SHIME, que excluye la inflamación del huésped como factor de confusión, tanto la carboximetilcelulosa (CMC) como el polisorbato 80 (P80) actuaron directamente sobre la microbiota humana aumentando su potencial proinflamatorio, evidenciado por la elevación de flagelina bioactiva. El aumento de flagelina inducido por CMC fue rápido (1 día) y estuvo impulsado por una expresión génica microbiana alterada. Los hallazgos establecen que estos emulsionantes alimentarios ejercen efectos proinflamatorios directos e independientes del huésped sobre la microbiota intestinal humana.

[563] Ruiz-Ojeda FJ, Plaza-Díaz J, Sáez-Lara MJ, Gil A. Effects of Sweeteners on the Gut Microbiota: A Review of Experimental Studies and Clinical Trials. Adv Nutr. 2019. Link

Revisión de la evidencia experimental y clínica sobre cómo los edulcorantes no nutritivos (NNS) —sintéticos (acesulfamo-K, aspartamo, ciclamato, sacarina, neotamo, advantamo, sucralosa) y naturales (taumatina, glucósidos de esteviol, monelina, neohesperidina DC, glicirricina)— y los edulcorantes polioles nutritivos afectan a la microbiota intestinal humana. Solo la sacarina, la sucralosa (NNS sintéticos) y la estevia (NS natural) alteraron claramente la microbiota intestinal. Algunos polioles (isomaltosa, maltitol, lactitol, xilitol) alcanzan el colon y aumentan las bifidobacterias, lo que sugiere un efecto prebiótico parcial.

[564] McCann D, Barrett A, Cooper A et al. Food additives and hyperactive behaviour in 3-year-old and 8/9-year-old children in the community: a randomised, double-blinded, placebo-controlled trial. Lancet. 2007. Link

El ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de McCann y colaboradores publicado en Lancet en 2007 —el estudio de Southampton— evaluó el efecto de los colorantes alimentarios artificiales y del conservante benzoato sódico sobre la conducta hiperactiva en 153 niños de tres años y 144 de ocho y nueve años de la comunidad. Los niños recibieron a diario bebidas que contenían una de dos mezclas de prueba de colorantes azoicos autorizados más benzoato sódico, o placebo, en un diseño cruzado. Las evaluaciones conductuales mostraron aumentos significativos de las puntuaciones de hiperactividad durante la mezcla activa en comparación con el placebo, en ambos grupos de edad. El ensayo influyó directamente en la reevaluación de los colorantes alimentarios por la EFSA y condujo a un etiquetado de advertencia obligatorio en la UE para los productos que contienen los aditivos implicados.

[565] European Food Safety Authority (EFSA). Scientific Opinion on the re-evaluation of six food colours. EFSA Journal. 2009. Link

La opinión científica de la EFSA de 2009 «Re-evaluation of six food colours» reexaminó la seguridad y la ingesta diaria admisible (ADI) de seis colorantes azoicos implicados en el estudio de hiperactividad de Southampton (McCann 2007): amarillo de quinoleína, amarillo anaranjado (Sunset Yellow), tartrazina, azorrubina, Ponceau 4R y rojo Allura. El panel de aditivos alimentarios de la EFSA redujo la ADI de varios colorantes, reflejando la evidencia limitada de efectos conductuales en niños. La opinión aportó la base científica de la normativa de la UE que exige etiquetas de advertencia obligatorias («puede tener efectos negativos sobre la actividad y la atención de los niños») en los alimentos que contienen estos colorantes. El trabajo es una referencia para la regulación de aditivos alimentarios basada en la evidencia.

[566] Duan Y, Llorente C, Lang S et al. Bacteriophage targeting of gut bacterium attenuates alcoholic liver disease. Nature. 2019. Link

La citolisina, una exotoxina de dos subunidades secretada por Enterococcus faecalis, se identificó como causa de muerte de hepatocitos y de daño hepático en la hepatitis alcohólica. Los pacientes con hepatitis alcohólica presentaban un número fecal de E. faecalis mayor que los individuos no consumidores de alcohol o que los pacientes con trastorno por consumo de alcohol sin hepatitis; la presencia de E. faecalis citolisina-positivo (citolítico) se correlacionó con la gravedad de la enfermedad hepática y con la mortalidad. Los hallazgos identifican un factor de virulencia de origen microbiano como impulsor de la gravedad de la hepatitis alcohólica y como diana terapéutica candidata.

[567] Szabo, G. Gut-liver axis in alcoholic liver disease. Gastroenterology. 2015. Link

Revisión del eje intestino-hígado en la enfermedad hepática alcohólica (ALD). El aumento de los niveles portales de endotoxina, la alteración de la barrera intestinal y la permeabilidad intestinal son centrales en la ALD. El lipopolisacárido (LPS) impulsa la inflamación a través del receptor de tipo Toll 4. La disbiosis inducida por el alcohol —un desequilibrio entre patobiontes y organismos comensales— contribuye a la alteración del eje intestino-hígado. La descontaminación bacteriana mejora la ALD tanto en modelos humanos como animales, lo que respalda la microbiota como diana terapéutica.

[568] Yan AW, Fouts DE, Brandl J et al. Enteric dysbiosis associated with a mouse model of alcoholic liver disease. Hepatology. 2011. Link

En un modelo murino de administración intragástrica continua de alcohol o de alimentación isocalórica, la translocación bacteriana precedió a los cambios del microbioma intestinal. Los análisis cuantitativos basados en cultivo de la microflora del intestino delgado y grueso documentaron una disbiosis asociada a la enfermedad hepática alcohólica. Los hallazgos muestran que la translocación bacteriana a través de la barrera intestinal es un fenómeno precoz en la ALD, que ocurre antes de que se produzcan desplazamientos medibles en la composición de la microbiota, y que las proteínas antimicrobianas de la mucosa regulan este proceso.

[569] Leclercq S, Matamoros S, Cani PD et al. Intestinal permeability, gut-bacterial dysbiosis, and behavioral markers of alcohol-dependence severity. Proc Natl Acad Sci USA. 2014. Link

Estudio en sujetos con dependencia del alcohol que examinó si los cambios de permeabilidad intestinal se relacionan con la composición y la actividad de la microbiota intestinal, y si la disfunción intestinal se asocia a síntomas psicológicos y al riesgo de recaída. Algunos, pero no todos, los sujetos alcohol-dependientes desarrollaron permeabilidad intestinal aumentada, que se correlacionó con mayores puntuaciones de depresión, ansiedad y craving tras 3 semanas de abstinencia. Los hallazgos sugieren la disfunción intestinal como factor psicobiológico en la gravedad de la dependencia del alcohol y en la posible recaída.

[570] Staudacher HM, Whelan K, Irving PM, Lomer MC. Comparison of symptom response following advice for a diet low in fermentable carbohydrates (FODMAPs) versus standard dietary advice in patients with irritable bowel syndrome. J Hum Nutr Diet. 2011. Link

Comparación del consejo dietético bajo en FODMAP (n=43) frente al consejo dietético estándar del NICE británico (n=39) en pacientes con IBS atendidos en una visita dietética ambulatoria de seguimiento. Más pacientes del grupo bajo en FODMAP refirieron satisfacción con su respuesta sintomática (76%) que en el grupo de consejo estándar (54%, p=0,038). Los hallazgos respaldan la superioridad del consejo dietético bajo en FODMAP sobre la orientación estándar basada en el NICE en el manejo sintomático del IBS.

[571] Halmos EP, Christophersen CT, Bird AR, Shepherd SJ, Gibson PR, Muir JG. Diets that differ in their FODMAP content alter the colonic luminal microenvironment. Gut. 2015. Link

Ensayo aleatorizado cruzado y simple ciego en 27 sujetos con IBS y 6 sanos que comparó una dieta baja en FODMAP (3,05 g/día) con una dieta australiana típica (23,7 g/día) durante 21 días cada una. La dieta baja en FODMAP produjo un pH fecal más alto (7,37 frente a 7,16, p=0,001), concentraciones similares de SCFA, mayor diversidad microbiana pero una abundancia bacteriana total reducida (9,63 frente a 9,83 log10 copias/g, p<0,001). Los hallazgos indican que la dieta baja en FODMAP, aunque alivia los síntomas, modifica el microambiente luminal del colon de formas con posibles implicaciones a largo plazo.

[572] Gibson PR, Shepherd SJ. Evidence-based dietary management of functional gastrointestinal symptoms: The FODMAP approach. J Gastroenterol Hepatol. 2010. Link

Revisión de la base de evidencia sobre la restricción de FODMAP en los síntomas gastrointestinales funcionales. Los FODMAP (oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos fermentables y polioles) incluyen fructosa, lactosa, fructanos, galactanos y polioles. Están ampliamente presentes en la dieta, aportan sustrato fácilmente fermentable y agua al intestino delgado distal y al colon proximal, e inducen distensión luminal y síntomas intestinales funcionales. La revisión describe la naturaleza de los FODMAP, su modo de inducción de síntomas, los resultados de los ensayos clínicos y la aplicación práctica de la dieta.

[573] Staudacher HM, Lomer MCE, Anderson JL et al. Fermentable carbohydrate restriction reduces luminal bifidobacteria and gastrointestinal symptoms in patients with irritable bowel syndrome. J Nutr. 2012. Link

Ensayo controlado aleatorizado (Staudacher et al., J Nutr 2012) en pacientes con síndrome del intestino irritable (IBS): la restricción de carbohidratos fermentables (FODMAP) redujo los síntomas gastrointestinales pero también disminuyó las bifidobacterias luminales. En el análisis por intención de tratar, más pacientes del grupo de intervención refirieron un control sintomático adecuado (13/19, 68%) que los controles (5/22, 23%). El estudio subraya el compromiso entre el beneficio sintomático de la dieta baja en FODMAP y la reducción de bifidobacterias beneficiosas.

[574] De Palma G, Nadal I, Collado MC, Sanz Y. Effects of a gluten-free diet on gut microbiota and immune function in healthy adult volunteers. Br J Nutr. 2009. Link

Una intervención de un mes con dieta sin gluten (GFD) en diez adultos sanos (edad media 30,3 años) mostró que la GFD redujo la ingesta de polisacáridos (p=0,001) sin otras diferencias dietéticas significativas. La microbiota fecal, perfilada mediante FISH y qPCR, y las respuestas de citocinas de PBMC medidas por ELISA mostraron cambios en la composición microbiana y en la función inmunitaria atribuibles a la GFD. Los hallazgos indican que la exclusión del gluten modifica la microbiota intestinal y los parámetros inmunitarios incluso en sujetos sanos no celíacos.

[575] Sanz Y, De Palma G. Gut microbiota, diet and chronic metabolic diseases. In: Proceedings of the Nutrition Society. 2009. Link

El artículo de Sanz y De Palma de 2009 en Proceedings of the Nutrition Society revisa cómo interactúan la microbiota intestinal, la dieta y las enfermedades metabólicas crónicas. Resumen la evidencia de que la obesidad, la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico se acompañan de cambios disbióticos (alteración del cociente Firmicutes/Bacteroidetes, descenso de Akkermansia muciniphila, menor diversidad microbiana) y de que los patrones dietéticos —occidental, mediterráneo, basado en vegetales— impulsan estos cambios. Los mecanismos incluyen un mayor aprovechamiento energético, inflamación de bajo grado mediada por LPS, alteración de la señalización por SCFA y ácidos biliares, y modulación de hormonas de origen intestinal (GLP-1, PYY). Los probióticos, prebióticos y la fibra dietética se sitúan como intervenciones dirigidas a la microbiota. La revisión precede pero anticipa buena parte de la investigación traslacional de la década siguiente.

[576] Nistal E, Caminero A, Herrán AR et al. Differences of small intestinal bacteria populations in adults and children with/without celiac disease: influence of age, gluten diet, and disease. Inflammatory Bowel Diseases. 2012. Link

Comparación de las comunidades bacterianas del intestino delgado superior en adultos (sanos, con enfermedad celíaca no tratada y tratados con dieta sin gluten) y niños (sanos, con CD no tratada) mediante secuenciación del gen 16S rRNA de biopsias duodenales. Las comunidades bacterianas estaban dominadas por Firmicutes, Proteobacteria y Bacteroidetes, con 89 géneros identificados en adultos y 46 en niños. La riqueza bacteriana fue significativamente menor en niños que en adultos, lo que demuestra diferencias asociadas a la edad y al estado de enfermedad en la composición microbiana del intestino delgado, relevantes para la patogénesis de la enfermedad celíaca.

[577] Setchell KDR, Brown NM, Lydeking-Olsen E. The clinical importance of the metabolite equol – a clue to the effectiveness of soy and its isoflavones. J Nutr. 2002. Link

El equol, un estrógeno no esteroideo formado exclusivamente por el metabolismo bacteriano intestinal de la isoflavona de soja daidzeína, tiene afinidad por ambos receptores estrogénicos y una actividad antioxidante superior. No se produce en todos los adultos sanos pese a la ingesta de soja o daidzeína. Los estudios de intervención dietética muestran que las respuestas clínicas máximas a las dietas con proteína de soja se dan en los "productores de equol", lo que sugiere que la tipificación bacteriana según la producción de equol podría predecir la eficacia de las intervenciones basadas en soja en trastornos hormonodependientes.

[578] Decroos K, Vanhemmens S, Cattoir S, Boon N, Verstraete W. Isolation and characterisation of an equol-producing mixed microbial culture from a human faecal sample. Arch Microbiol. 2005. Link

Investigación del metabolismo in vitro de la daidzeína por muestras fecales de cuatro individuos. Un cultivo produjo dihidrodaidzeína y O-desmetilangolensina, y otro produjo dihidrodaidzeína y equol. A partir de la muestra productora de equol se obtuvo un cultivo mixto estable y transferible que transformaba la daidzeína en equol. El fingerprinting molecular por DGGE reveló cuatro especies bacterianas, de las cuales tres se llevaron a cultivo puro, avanzando en la caracterización del consorcio microbiano responsable de la producción de equol en humanos.

[579] Frankenfeld CL, Atkinson C, Wahala K, Lampe JW. Obesity prevalence in relation to gut microbial environments capable of producing equol or O-desmethylangolensin from the isoflavone daidzein. Eur J Clin Nutr. 2014. Link

Estudio transversal (Frankenfeld et al., Eur J Clin Nutr) sobre la prevalencia de obesidad en relación con los fenotipos microbianos intestinales capaces de producir equol u O-desmetilangolensina (ODMA) a partir de la isoflavona daidzeína. El equol y la ODMA son metabolitos bacterianos intestinales de la daidzeína, un compuesto abundante en los alimentos de soja. Los autores examinaron si los fenotipos metabolizadores de daidzeína se asocian con la obesidad comparando la prevalencia de los fenotipos productor de ODMA y productor de equol entre individuos obesos, con sobrepeso y con peso normal. (Nota: el artículo se publicó en realidad en 2014.)

[580] Wrangham, R. Catching Fire: How Cooking Made Us Human. New York: Basic Books. 2009. Link

'Catching Fire: How Cooking Made Us Human' de Wrangham (2009) es una monografía antropológica (Basic Books) que sostiene que el control del fuego y la cocción de los alimentos fue el acontecimiento evolutivo decisivo que distinguió a Homo erectus de los homininos anteriores. Wrangham propone que cocinar aumentó drásticamente la energía biodisponible de los alimentos vegetales y animales, redujo el tiempo de masticación y digestión, disminuyó el tamaño del intestino y de la mandíbula, y permitió la expansión de un cerebro energéticamente costoso. El libro plantea la cocción como un rasgo coevolutivo junto al bipedismo y el uso de herramientas. Ha resultado muy influyente en la evolución humana, la ciencia de la nutrición y las visiones informadas por el microbioma del nicho digestivo del 'alimento cocinado'.

[581] Carmody RN, Weintraub GS, Wrangham RW. Energetic consequences of thermal and nonthermal food processing. Proc Natl Acad Sci U S A. 2011. Link

Estudio experimental en ratones (Mus musculus) que cuantificó directamente las consecuencias energéticas del procesamiento térmico (cocción) frente al no térmico (machacado) de los alimentos. Los animales se alimentaron de forma seriada en cuatro condiciones dietéticas – carne cruda y cocinada, y tubérculo rico en almidón crudo y cocinado (boniato) –, con control de la ingesta y de la actividad. La cocción aumentó significativamente la ganancia neta de energía tanto de la carne como del tubérculo: los ratones con dietas cocinadas ganaron más masa corporal con la misma ingesta medida que los alimentados con dietas crudas, y el beneficio energético de la cocción superó al del machacado en ambos tipos de alimento. Los hallazgos aportaron el primer respaldo experimental a la hipótesis de la cocción de Wrangham, según la cual el control del fuego fue un punto de inflexión energético en la evolución humana. El estudio no incluyó análisis de microbiota.

[582] Carmody RN, Gerber GK, Luevano JM et al. Diet dominates host genotype in shaping the murine gut microbiota. Cell Host Microbe. 2015. Link

Se examinó el efecto de perturbaciones dietéticas sobre la microbiota intestinal en cinco cepas de ratón consanguíneas, ratones deficientes en MyD88, NOD2, ob/ob, Rag1 y >200 ratones no consanguíneos. Una dieta rica en grasa y azúcar alteró de forma reproducible la microbiota intestinal en los distintos genotipos del hospedador; la microbiota mostró una respuesta lineal a la dosis con un tiempo medio hasta el nuevo estado estacionario de 3,5 días por grupo bacteriano sensible a la dieta. La mayoría de los cambios fueron reversibles al cambiar la dieta, aunque algunas bacterias dependían del consumo previo. La dieta predomina sobre el genotipo del hospedador en la configuración de la variación interindividual de la microbiota.

[583] Hanski I, von Hertzen L, Fyhrquist N et al. Environmental biodiversity, human microbiota, and allergy are interrelated. Proc Natl Acad Sci U S A. 2012. Link

La pérdida de biodiversidad ambiental (y de microbios ambientales) se relaciona con un empobrecimiento de la microbiota humana y un mayor riesgo de alergia. Mecanismo propuesto: los microbios ambientales mantienen las respuestas inmunitarias reguladoras (Treg) mediante una estimulación regular de bajo nivel, previniendo una reactividad excesiva (Th2/alérgica).

[584] Leone V, Gibbons SM, Martinez K et al. Effects of diurnal variation of gut microbes and high-fat feeding on host circadian clock function and metabolism. Cell Host Microbe. 2015. Link

Ratones libres de gérmenes alimentados con dietas bajas o altas en grasa mostraron una expresión de genes reloj circadianos central y hepática marcadamente alterada y no ganaron peso en comparación con sus homólogos criados convencionalmente, pese a mantener intactas las señales de luz-oscuridad. Los ratones convencionales mostraron una variación diurna dependiente de la dieta en la estructura y función de la microbiota intestinal. Los ácidos grasos de cadena corta de origen microbiano —pero no el sulfuro de hidrógeno— modularon directamente la expresión de los genes reloj circadianos en los hepatocitos. Los hallazgos establecen el microbioma intestinal y sus metabolitos como reguladores clave del ritmo circadiano del hospedador y de los efectos metabólicos de la dieta occidentalizada.

[585] Özkul C, Yalınay M, Karakan T. Islamic fasting leads to an increased abundance of Akkermansia muciniphila and Bacteroides fragilis group: A preliminary study on intermittent fasting. Turkish Journal of Gastroenterology. 2019. Link

Nueve voluntarios adultos musulmanes sanos fueron muestreados antes y al final del ayuno de Ramadán de 29 días (aproximadamente 17 horas de ayuno diario), mediante PCR cuantitativa dirigida en heces. Tras el ayuno, todos los participantes mostraron un aumento significativo de la abundancia relativa de Akkermansia muciniphila y del grupo Bacteroides fragilis respecto al valor basal, junto con reducciones significativas de la glucemia en ayunas y del colesterol total. Los autores concluyeron que el ayuno islámico, como forma de ayuno intermitente, enriquece taxones intestinales considerados en general beneficiosos. Dado el tamaño muestral muy pequeño (n = 9), la ausencia de grupo control y el control incompleto de la composición de la dieta, el hallazgo es generador de hipótesis y no confirmatorio.

[586] Su, J.; Wang, Y.; Zhang, X.; Ma, M.; Xie, Z.; Pan, Q.; Ma, Z.; Peppelenbosch, M. P. Remodeling of the gut microbiome during Ramadan-associated intermittent fasting. The American Journal of Clinical Nutrition 113(5):1332–1342. 2021. Link

Estudio humano en dos cohortes (27 voluntarios en ayuno y 10 sin ayuno) con muestreo de heces y sangre al inicio del Ramadán, al final del Ramadán y un mes después. El ayuno intermitente asociado al Ramadán aumentó la diversidad del microbioma intestinal y se asoció específicamente con el aumento de las familias derivadas de Clostridiales Lachnospiraceae (sin ayuno 24,6 ± 13,7 % frente a ayuno 39,7 ± 15,9 % de abundancia relativa) y Ruminococcaceae. La composición del microbioma volvió al estado basal al cesar la alimentación intermitente, lo que indica que el efecto es reversible y depende del mantenimiento de la ventana de ayuno.

[587] Li L, Su Y, Li F et al. The effects of daily fasting hours on shaping gut microbiota in mice. BMC Microbiol. 2020. Link

Ratones macho C57BL/6J fueron sometidos a un ayuno diario de 12, 16 o 20 horas durante 1 mes, seguido de 1 mes ad libitum. La ingesta acumulada de alimento no varió con 12 horas de ayuno, pero disminuyó significativamente con 16 y 20 horas de ayuno. La composición de la microbiota intestinal se alteró con todos los protocolos de ayuno intermitente, y la magnitud del ayuno determinó la reducción de la ingesta calórica y la modulación de la microbiota. Los hallazgos muestran que la duración del ayuno diario configura de forma relevante tanto la ingesta energética como la composición de la microbiota intestinal.

[589] McCay CM, Crowell MF, Maynard LA. The effect of retarded growth upon the length of life span and upon the ultimate body size. J Nutr. 1935. Link

El artículo de McCay, Crowell y Maynard de 1935 en Journal of Nutrition es el estudio experimental fundacional sobre la restricción calórica (CR) y la longevidad. Los autores muestran que las ratas alimentadas desde el destete con una dieta restringida en calorías pero adecuada en micronutrientes tuvieron una vida significativamente más larga, menor tamaño corporal adulto, maduración reproductiva retrasada y menor enfermedad asociada a la edad en comparación con controles ad libitum. El trabajo estableció la CR como la intervención más sólida para prolongar la vida entre especies, motivando décadas de investigación posterior en ratones, primates y humanos (incluido el ensayo CALERIE). Sigue siendo la cita clásica en gerontología nutricional y ciencia de la longevidad, y sustenta el interés actual por los patrones dietéticos, el ayuno y la biología del envejecimiento.

[590] Colman RJ, Anderson RM, Johnson SC, Kastman EK, Kosmatka KJ, Beasley TM, Allison DB, Cruzen C, Simmons HA, Kemnitz JW, Weindruch R. Caloric restriction delays disease onset and mortality in rhesus monkeys. Science. 2009. Link

Este estudio de 20 años realizado en el Wisconsin National Primate Research Center halló que una restricción calórica del 30 % retrasó la aparición de enfermedades relacionadas con la edad en monos rhesus (Macaca mulatta). La mortalidad asociada a la edad en los animales restringidos fue aproximadamente un tercio de la de los controles, con una incidencia significativamente menor de diabetes, cáncer, enfermedad cardiovascular y atrofia cerebral. Aportó la primera evidencia en primates de que la relación entre restricción calórica y longevidad descrita en roedores se extiende a un mamífero superior. Una limitación importante es que el ensayo paralelo del NIA no encontró un beneficio significativo en la supervivencia; un reanálisis conjunto de ambas cohortes (Mattison et al., Nature Communications, 2017) respaldó finalmente un beneficio moderado en salud y supervivencia. No existen datos en humanos con la longevidad como criterio de valoración.

[591] Wang S, Huang M, You X, Zhao J, Chen L, Wang L, Luo Y, Chen Y. Gut microbiota mediates the anti-obesity effect of calorie restriction in mice. Scientific Reports. 2018. Link

Estudio en ratones que demuestra que el efecto antiobesidad de la restricción calórica está mediado en gran medida por la microbiota intestinal. La restricción calórica remodeló la composición bacteriana intestinal, aumentando Lactobacillus y Bifidobacterium y disminuyendo la abundancia relativa de Helicobacter. El efecto fue transferible: la depleción con antibióticos y el trasplante de microbiota fecal (FMT) procedente de donantes sometidos a restricción calórica a ratones receptores reprodujeron el fenotipo metabólico y ponderal favorable, lo que respalda un papel mediador causal de la microbiota.

[592] Fontana L, Partridge L. Promoting health and longevity through diet: from model organisms to humans. Cell. 2015. Link

Revisión de la modulación dietética de la duración de la vida saludable y la longevidad en organismos modelo y en humanos. La reducción de la ingesta de alimentos sin malnutrición atenúa el envejecimiento y la enfermedad asociada a la edad. La distribución horaria de las comidas —ayuno intermitente y ajuste de los ritmos diurnos de ingesta— mejora la salud con independencia de la ingesta total. La reducción de la ingesta de nutrientes específicos (en particular proteínas y ciertos aminoácidos) es clave, y la modulación del microbioma también resulta relevante. La dieta tiene efectos a largo plazo, incluso intergeneracionales, y las intervenciones emergentes buscan capturar los beneficios de la restricción dietética que los humanos tienen dificultad para mantener de forma voluntaria.

[593] Thaiss CA, Levy M, Korem T et al. Microbiota diurnal rhythmicity programs host transcriptome oscillations. Cell. 2016. Link

El uso integrado de multiómica e imagen en ratones demostró que la microbiota intestinal presenta una localización biogeográfica y patrones de metaboloma oscilantes, exponiendo rítmicamente el epitelio intestinal a distintas especies bacterianas y metabolitos a lo largo del día. Este comportamiento microbiano diurno programa las oscilaciones circadianas transcripcionales, epigenéticas y de metabolitos del hospedador. La alteración de la ritmicidad del microbioma abolió las oscilaciones normales de cromatina y transcripcionales del hospedador y desencadenó oscilaciones de novo a escala genómica en intestino e hígado, con implicaciones para la fisiología diurna y la susceptibilidad a enfermedades.

[595] Scheiman J, Luber JM, Chavkin TA et al. Meta-omics analysis of elite athletes identifies a performance-enhancing microbe that functions via lactate metabolism. Nat Med. 2019. Link

Este estudio identificó un enriquecimiento de Veillonella atypica en las heces de corredores de maratón tras la competición y aisló la cepa para pruebas funcionales. La inoculación de V. atypica en ratones aumentó significativamente el tiempo de carrera en cinta hasta el agotamiento. Veillonella utiliza el lactato como única fuente de carbono; el análisis metagenómico shotgun en deportistas de élite mostró que todos los genes de la vía de lactato a propionato presentaban mayor abundancia relativa tras el ejercicio. Los hallazgos vinculan una vía microbiana intestinal concreta con el rendimiento deportivo e identifican a Veillonella como comensal candidato ergogénico.

[596] Patra AK, Kar I. Heat stress on microbiota composition, barrier integrity, and nutrient transport in gut, production performance, and its amelioration in farm animals. J Anim Sci Technol. 2021. Link

Revisión que muestra que el estrés térmico altera la composición de la microbiota intestinal y deteriora la integridad de la barrera y el transporte de nutrientes; respalda que la respuesta al estrés térmico alcanza el intestino. La evidencia procede en gran medida de modelos de animales de granja.

[597] Laukkanen T, Khan H, Zaccardi F, Laukkanen JA. Association between sauna bathing and fatal cardiovascular and all-cause mortality events. JAMA Intern Med. 2015. Link

Este estudio de cohorte prospectivo finlandés Kuopio Ischemic Heart Disease Risk Factor (n=2315 varones de mediana edad, 42-60 años) examinó las asociaciones entre la frecuencia y la duración de la sauna y la muerte súbita cardiaca (SCD), la CHD mortal, la CVD mortal y la mortalidad por todas las causas. Durante una mediana de seguimiento de 20,7 años se registraron 190 SCD, 281 CHD mortales, 407 CVD mortales y 929 muertes por todas las causas. Una mayor frecuencia y duración de la sauna se asociaron de forma inversa y dependiente de la dosis con los cuatro criterios de valoración. Los hallazgos respaldan un efecto cardioprotector de la sauna regular en varones de mediana edad.

[598] Dokladny K, Moseley PL, Ma TY. Physiologically relevant increase in temperature causes an increase in intestinal epithelial tight junction permeability. American Journal of Physiology-Gastrointestinal and Liver Physiology. 2006. Link

Dokladny, Moseley y Ma (Am J Physiol Gastrointest Liver Physiol, 2006) emplearon un modelo de epitelio intestinal Caco-2 para examinar cómo un aumento de temperatura fisiológicamente relevante (37-41 C) afecta a la función barrera de las uniones estrechas (tight junctions). El aumento de temperatura elevó la permeabilidad paracelular y, simultáneamente, indujo la proteína de choque térmico 70 (HSP70); la sobreexpresión de HSP70 protegió la barrera uniéndose a las proteínas de unión estrecha ocludina y ZO-1, limitando el incremento de permeabilidad. El estudio aporta la base mecanicista de que la HSP70 inducida térmicamente estabiliza las proteínas de las uniones estrechas y reduce la vulnerabilidad de la barrera.

[599] Bailey MT, Dowd SE, Galley JD, Hufnagle AR, Allen RG, Lyte M. Exposure to a social stressor alters the structure of the intestinal microbiota: implications for stressor-induced immunomodulation. Brain Behav Immun. 2011. Link

Este estudio examinó si el microbioma intestinal contribuye a la potenciación inmunitaria inducida por el estrés utilizando el estrés de disrupción social (SDR) en ratones. La exposición a SDR aumentó las citocinas circulantes y preparó al sistema inmunitario innato para una reactividad incrementada. Las comunidades microbianas cecales se caracterizaron mediante pirosecuenciación de amplicones FLX y mostraron cambios composicionales inducidos por el estresor. Los hallazgos aportan evidencia a nivel del microbioma que vincula el estrés social con el priming inmunitario innato, apoyando un papel de las bacterias intestinales en la modulación inmunitaria inducida por el estrés.

[600] Knowles SR, Nelson EA, Palombo EA. Investigating the role of perceived stress on bacterial flora activity and salivary cortisol secretion: a possible mechanism underlying susceptibility to illness. Biol Psychol. 2008. Link

Estudio humano observacional en estudiantes universitarios que utilizó el periodo de exámenes como modelo naturalista de estrés psicológico. Se tomaron muestras durante una fase basal de bajo estrés (inicio del semestre) y de nuevo durante la semana de exámenes, de alto estrés, con medición simultánea del estrés percibido, el cortisol salival y las bacterias lácticas fecales (Lactobacillus y taxones relacionados). El estrés percibido y el cortisol salival aumentaron durante la semana de exámenes, mientras que las bacterias lácticas fecales disminuyeron. Por su diseño observacional no puede inferirse causalidad ni excluirse por completo la confusión por dieta, sueño o medicación; aun así, sigue siendo una de las primeras observaciones humanas directas de que el estrés psicológico cotidiano covaría con la composición de la flora intestinal.

[601] Dinan TG, Cryan JF. The microbiome-gut-brain axis in health and disease. Gastroenterol Clin North Am. 2017. Link

Esta revisión resume la evidencia de que los microbios intestinales producen la mayoría de los neurotransmisores humanos e influyen en la neuroquímica central y en la conducta. El síndrome del intestino irritable se presenta como el trastorno prototípico del eje cerebro-intestino-microbiota que responde a los probióticos. Los datos traslacionales sugieren que bacterias específicas modulan las respuestas al estrés y la cognición. Los autores proponen los psicobióticos, los prebióticos y los antibióticos dirigidos como nuevas estrategias terapéuticas para los trastornos del eje intestino-cerebro, incluidas la depresión y el autismo.

[602] Bhasin MK, Dusek JA, Chang BH et al. Relaxation response induces temporal transcriptome changes in energy metabolism, insulin secretion and inflammatory pathways. PLoS ONE. 2013. Link

Este estudio midió los cambios transcriptómicos en sangre periférica evocados por una única sesión de práctica de la respuesta de relajación (RR) en meditadores de larga trayectoria frente a novatos, antes y después de 8 semanas de entrenamiento en RR. Ambos grupos mostraron cambios temporales significativos de la expresión génica, mayores en los practicantes experimentados. La práctica de RR aumentó la expresión de genes implicados en el metabolismo energético, la función mitocondrial, la secreción de insulina y el mantenimiento de los telómeros, y redujo la expresión de vías inflamatorias y relacionadas con el estrés. Los hallazgos identifican firmas moleculares que sustentan los beneficios clínicos de la RR en hipertensión, ansiedad, insomnio y envejecimiento.

[603] Gaylord SA, Palsson OS, Garland EL et al. Mindfulness Training Reduces the Severity of Irritable Bowel Syndrome in Women: Results of a Randomized Controlled Trial. American Journal of Gastroenterology. 2011. Link

Ensayo controlado aleatorizado prospectivo en 75 mujeres con síndrome del intestino irritable, asignadas a ocho sesiones grupales semanales de entrenamiento en mindfulness más una jornada intensiva de medio día, o a un grupo de apoyo. La gravedad de los síntomas se redujo un 26,4 % en el grupo de mindfulness frente al 6,2 % en el grupo de apoyo inmediatamente después del entrenamiento (p = 0,006), y un 38,2 % frente al 11,8 % a los 3 meses de seguimiento (p = 0,001). La calidad de vida relacionada con la salud mejoró y el malestar disminuyó. No se recogieron datos de microbiota, por lo que cualquier vía mediada por el microbioma queda sin comprobar.

[604] Lackner JM, Jaccard J, Keefer L et al. Improvement in gastrointestinal symptoms after cognitive behavior therapy for refractory irritable bowel syndrome. Gastroenterology. 2018. Link

Este ensayo controlado aleatorizado asignó a 436 pacientes con IBS (Roma III, 80% mujeres) a CBT estándar de 10 sesiones (S-CBT, n=146), CBT domiciliaria de contacto mínimo de 4 sesiones (MC-CBT, n=145) o educación sobre IBS de 4 sesiones (EDU, n=145). El criterio de valoración principal fue la mejoría global de los síntomas de IBS en la Clinical Global Impressions-Improvement Scale. La MC-CBT alcanzó tasas de respuesta comparables a las de la S-CBT y superiores a las de EDU, con beneficio sostenido. Los hallazgos demuestran que la CBT domiciliaria de contacto mínimo es un tratamiento eficaz y escalable para los síntomas refractarios del IBS.

[605] Sudo N, Chida Y, Aiba Y, Sonoda J, Oyama N, Yu XN, Kubo C, Koga Y. Postnatal microbial colonization programs the hypothalamic-pituitary-adrenal system for stress response in mice. J Physiol. 2004. Link

Comparación de ratones libres de gérmenes (GF), libres de patógenos específicos (SPF) y gnotobióticos en la Universidad de Kyushu. La elevación de ACTH y corticosterona plasmáticas en respuesta al estrés por inmovilización fue sustancialmente mayor en los ratones GF que en los SPF (pero no en respuesta a la estimulación con éter). Los ratones GF mostraron una expresión reducida del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) en corteza e hipocampo. La respuesta exagerada del eje HPA al estrés se revirtió mediante reconstitución con Bifidobacterium infantis, mientras que la monoasociación con Escherichia coli enteropatógena la intensificó (no así su mutante carente del gen del receptor de intimina translocado). La reconstitución con heces SPF corrigió el fenotipo solo en una etapa temprana del desarrollo, lo que indica una ventana crítica en la vida temprana para la programación microbiana del eje HPA. J Physiol. 2004;558(Pt 1):263–275. Modelo murino; no existe equivalente humano directo.

[606] Kelly JR, Borre Y, O'Brien C et al. Transferring the blues: depression-associated gut microbiota induces neurobehavioural changes in the rat. J Psychiatr Res. 2016. Link

Este estudio de casos y controles comparó a 34 pacientes con depresión mayor con 33 controles sanos emparejados en cuanto a marcadores neuroinmunitarios y neuroendocrinos relacionados con la microbiota intestinal. Se midieron citocinas plasmáticas, CRP, cortisol salival y proteína de unión a lipopolisacárido mediante ELISA para evaluar si la composición de la microbiota intestinal media la desregulación neuroinmunitaria-neuroendocrina subyacente a la depresión. La depresión se asoció con alteraciones significativas de los marcadores inflamatorios y del eje HPA, congruentes con una desregulación inmunitaria impulsada por la microbiota. Los hallazgos respaldan el eje cerebro-intestino-microbiota como contribuyente a la fisiopatología de la depresión mayor.

[607] Song SJ, Lauber C, Costello EK et al. Cohabiting family members share microbiota with one another and with their dogs. eLife. 2013. Link

Este estudio transversal analizó las microbiotas fecal, oral y cutánea de 60 familias (parejas con o sin hijos, con perros, con ambos o con ninguno) para cuantificar el intercambio microbiano entre convivientes. Los miembros de un mismo hogar, especialmente las parejas, compartían significativamente más microbiota que individuos de hogares distintos, con efectos más marcados de la convivencia sobre la piel que sobre las comunidades orales o fecales. La tenencia de perro incrementó significativamente la microbiota cutánea compartida entre adultos convivientes; los adultos compartían más microbiota cutánea con sus propios perros que con otros perros. Los hallazgos demuestran que el contacto directo frecuente configura sustancialmente la composición de las comunidades microbianas.

[608] Tung J, Barreiro LB, Burns MB et al. Social networks predict gut microbiome composition in wild baboons. eLife. 2015. Link

Este estudio empleó metagenómica shotgun en babuinos salvajes para comprobar si la pertenencia al grupo social y las relaciones de red predicen la composición y la estructura génica del microbioma intestinal. Las tasas de interacción explicaron la variación de la composición del microbioma intestinal incluso tras controlar la dieta, el parentesco y el entorno compartido, lo que implica al contacto físico directo en la transmisión de especies microbianas. Se identificaron 51 taxones estructurados socialmente, enriquecidos en estilos de vida anaerobios y no formadores de esporas. Los hallazgos establecen las interacciones sociales como un determinante principal de la composición del microbioma intestinal en poblaciones animales naturales.

[609] Blaser, M. J. Missing Microbes: How the Overuse of Antibiotics Is Fueling Our Modern Plagues. New York: Henry Holt. 2014. Link

El libro de Blaser de 2014 'Missing Microbes: How the Overuse of Antibiotics Is Fueling Our Modern Plagues' (Henry Holt) es una síntesis de divulgación científica que sostiene que el uso excesivo de antibióticos, el parto por cesárea, la alimentación con fórmula y el estilo de vida occidental han empobrecido progresivamente la diversidad microbiana humana a lo largo de generaciones, contribuyendo al aumento de las tasas de obesidad, asma, alergias, IBD, autismo y diabetes tipo 1. Blaser se apoya en su trabajo sobre Helicobacter pylori, en la evidencia de modelos murinos sobre la exposición temprana a antibióticos y en tendencias epidemiológicas. La obra popularizó la 'hipótesis de la microbiota desaparecida' y el concepto de la herencia microbiana como activo ecológico. Ha tenido amplia influencia en el discurso público, clínico y político sobre el uso prudente de antibióticos.

[611] Korpela K, Salonen A, Virta LJ, Kekkonen RA, Forslund K, Bork P, de Vos WM. Intestinal microbiome is related to lifetime antibiotic use in Finnish pre-school children. Nat Commun. 2016. Link

Estudio de la microbiota intestinal de 142 niños finlandeses en edad preescolar, de 2–7 años, en relación con el uso de antibióticos a lo largo de la vida verificado mediante registros, con dos momentos de muestreo. El uso de macrólidos se asoció a un desplazamiento composicional y funcional duradero, que persistió hasta 1–2 años: reducción de Actinobacteria (incluido Bifidobacterium), aumento de Bacteroidetes y Proteobacteria, menor actividad de hidrolasa de sales biliares y enriquecimiento de genes de resistencia a macrólidos. Las penicilinas dejaron una huella marcadamente más débil y de menor duración. El uso temprano de macrólidos se asoció además a un mayor riesgo de asma y a predisposición al aumento de peso asociado a antibióticos. El diseño es observacional, por lo que no puede inferirse causalidad.

[612] Yassour M, Vatanen T, Siljander H et al. Natural history of the infant gut microbiome and impact of antibiotic treatment on bacterial strain diversity and stability. Sci Transl Med. 2016. Link

Este estudio longitudinal analizó mediante secuenciación de ADN muestras mensuales de heces de 39 niños durante los primeros 3 años de vida; aproximadamente la mitad recibió múltiples ciclos de antibióticos. La microbiota intestinal de los niños nacidos por vía vaginal estuvo dominada por especies de Bacteroides; los nacidos por cesárea y alrededor del 20% de los nacidos por vía vaginal carecieron de Bacteroides durante 6-18 meses. Los niños tratados con antibióticos presentaron una microbiota menos diversa tanto a nivel de especie como de cepa, con algunas especies dominadas a menudo por una sola cepa, junto con genes de resistencia a antibióticos elevados. Los hallazgos caracterizan los efectos de los antibióticos y del modo de parto en las etapas tempranas de la vida sobre el desarrollo de la microbiota.

[613] Huang EY, Inoue T, Leone VA, Dalal S, Touw K, Wang Y, Musch MW, Theriault B, Higuchi K, Donovan S, Gilbert J, Chang EB. Using corticosteroids to reshape the gut microbiome: implications for inflammatory bowel diseases. Inflammatory Bowel Diseases. 2015. Link

Estudio experimental en ratones que examinó cómo los glucocorticoides alteran la microbiota intestinal y cómo esos cambios afectan a la regulación de la mucina del huésped y a la inflamación colónica. A ratones macho adultos C57BL/6 – libres de gérmenes, heterocigotos para Muc2 o deficientes en Muc2 – se les administró dexametasona, un glucocorticoide sintético, durante cuatro semanas. La dexametasona modificó la composición de la microbiota intestinal y, de forma dependiente de la microbiota, alteró la producción de mucina y el estado inflamatorio del colon. Los autores concluyeron que las bacterias intestinales comensales son un mediador clave de los efectos antiinflamatorios de los glucocorticoides en el intestino grueso, y que los microbios intestinales constituyen un órgano microbiano que puede ser diana terapéutica para restaurar la homeostasis intestinal. IMPORTANTE: se trata de un experimento preclínico en ratones, no de una revisión sistemática de cohortes de pacientes humanos.

[614] Wu H, Esteve E, Tremaroli V et al. Metformin alters the gut microbiome of individuals with treatment-naive type 2 diabetes, contributing to the therapeutic effects of the drug. Nat Med. 2017. Link

Este ensayo aleatorizado doble ciego asignó a pacientes con diabetes tipo 2 sin tratamiento previo a placebo o metformina durante 4 meses y mostró que la metformina ejercía efectos intensos sobre el microbioma intestinal, replicados en un subgrupo con cruce a placebo. El FMT de donantes tratados con metformina a ratones germ-free mejoró la tolerancia a la glucosa. Experimentos in vitro en simulador intestinal mostraron que la metformina afectaba a rutas que codifican metaloproteínas y transportadores de metales en especies de dos filos. Los hallazgos aportan evidencia causal de que la microbiota intestinal media parte del efecto antidiabético de la metformina.

[615] Kunasol C, Chattipakorn N, Chattipakorn SC. Impact of calcineurin inhibitors on gut microbiota: Focus on tacrolimus with evidence from in vivo and clinical studies. . 2024. Link

Revisión sobre cómo los inhibidores de la calcineurina (tacrolimus, ciclosporina A) afectan a la microbiota intestinal, a partir de estudios in vivo y clínicos. Los ICN inducen disbiosis: el tacrolimus reduce las bacterias productoras de butirato, mientras que la ciclosporina A desplaza las abundancias de Bacteroides/Blautia y Clostridium. La disbiosis resultante contribuye a la hiperglucemia, la nefrotoxicidad y la diarrea. El efecto es en parte independiente de la inmunosupresión, pero el mecanismo es en gran medida mediado por el hospedador (alteración de la regulación inmunitaria y metabólica) y no una inhibición directa de fosfatasas bacterianas similares a la calcineurina.

[616] Lee JR, Muthukumar T, Dadhania D et al. Gut microbiota and tacrolimus dosing in kidney transplantation. PLoS ONE. 2015. Link

Este estudio piloto en 19 receptores adultos de trasplante renal relacionó la composición de la microbiota intestinal durante el primer mes postrasplante con los requerimientos de dosis de tacrolimus. Los pacientes que precisaron un incremento de dosis >=50% (n=5) frente a los de dosis estable (n=14) tuvieron dosis iniciales similares (4,2+/-1,1 vs 3,8+/-0,8 mg/día), pero divergieron al final del mes (9,6+/-2,4 vs 3,3+/-1,5 mg/día, p<0,001). La abundancia fecal de Faecalibacterium prausnitzii en la semana 1 fue del 11,8% en los pacientes con escalada de dosis frente al 0,8% en los estables (p=0,002, corregido por BH). Los hallazgos identifican a F. prausnitzii como marcador predictivo candidato para la dosificación de tacrolimus.

[619] Syer SD, Blackler RW, Wallace JL. NSAID enteropathy and bacteria: a complicated relationship. . 2015. Link

Syer, Blackler y Wallace (J Gastroenterol, 2015; 50:387-393) revisan el papel de la microbiota intestinal en la patogenia de la lesión del intestino delgado inducida por AINE (enteropatía por AINE). Destacan que los animales libres de gérmenes son resistentes al daño del intestino delgado inducido por AINE, mientras que la colonización bacteriana (en particular por microorganismos gramnegativos) los vuelve susceptibles, lo que demuestra que la microbiota es necesaria para la enteropatía. El mecanismo implica la circulación enterohepática de los AINE, la desconjugación bacteriana (beta-glucuronidasa) y la liberación de endotoxinas.

[620] Wallace JL. NSAID gastropathy and enteropathy: distinct pathogenesis likely necessitates distinct prevention strategies. . 2012. Link

La revisión de Wallace de 2012 en British Journal of Pharmacology distingue la patogenia divergente de la lesión gástrica (gastropatía) frente a la del intestino delgado (enteropatía) inducidas por AINE. La enteropatía no está impulsada principalmente por la inhibición de la síntesis de prostaglandinas, sino por la circulación enterohepática de los AINE: los AINE con grupo ácido carboxílico se conjugan en el hígado a acil-glucurónidos, se excretan con la bilis al intestino delgado, donde la beta-glucuronidasa bacteriana los desconjuga de nuevo a la aglicona activa, que daña la mucosa a concentración localmente alta y se reabsorbe. En animales libres de gérmenes o tratados con antibióticos este ciclo — y la lesión — no se produce, lo que demuestra el papel causal de la microbiota. El autor subraya que la gastropatía y la enteropatía requieren estrategias de prevención distintas.

[621] Cussotto, S., Strain, C. R., Fouhy, F., et al. Differential effects of psychotropic drugs on microbiome composition and gastrointestinal function. Psychopharmacology. 2019. Link

Los autores examinaron el tratamiento psicotrópico crónico (fluoxetina, escitalopram, venlafaxina, litio, valproato, aripiprazol) en ratas y demostraron que varios fármacos —en particular los ISRS y el litio— alteran la composición de la microbiota intestinal y la función gastrointestinal, y presentan actividad antimicrobiana frente a taxones específicos.

[622] Baker JM, Al-Nakkash L, Herbst-Kralovetz MM. Estrogen-gut microbiome axis: physiological and clinical implications. Maturitas. 2017. Link

Esta revisión examina la regulación de los estrógenos circulantes por la microbiota intestinal mediante la desconjugación mediada por beta-glucuronidasa y su papel en las enfermedades moduladas por estrógenos. La disbiosis con diversidad microbiana reducida disminuye la desconjugación y baja los estrógenos circulantes. Las alteraciones estrogénicas resultantes se relacionan con obesidad, síndrome metabólico, cáncer, hiperplasia endometrial, endometriosis, síndrome de ovario poliquístico, fertilidad, enfermedad cardiovascular y deterioro cognitivo. Los hallazgos respaldan la actuación sobre el estroboloma intestinal como estrategia terapéutica en la posmenopausia y en trastornos de la salud reproductiva.

[623] Flores R, Shi J, Fuhrman B et al. Fecal microbial determinants of fecal and serum estrogens and estrogen metabolites. Journal of Translational Medicine. 2012. Link

Estudio transversal (Flores et al., 2012) sobre la relación entre la microbiota intestinal y los estrógenos y metabolitos estrogénicos fecales y séricos. Los autores buscaron identificar los miembros y las funciones de la comunidad microbiana intestinal asociados a los niveles de estrógenos a través de la recirculación enterohepática; la muestra estuvo compuesta por 51 individuos (25 hombres, 7 mujeres posmenopáusicas y 19 premenopáusicas). Los hallazgos respaldan un vínculo entre el microbioma intestinal y el metabolismo estrogénico sistémico. (Nota: el artículo se publicó en Journal of Translational Medicine.)

[624] Zuo T, Ng SC. The gut microbiota in the pathogenesis and therapeutics of inflammatory bowel disease. Front Microbiol. 2018. Link

Esta revisión describe la disbiosis microbiana intestinal subyacente a la enfermedad inflamatoria intestinal (IBD), incluida la expansión de Enterobacteriaceae, y amplía la caracterización más allá de las bacterias a la micobiota, la virobiota y los helmintos. Los virus Caudovirales y Basidiomycota, Ascomycota y Candida albicans están aumentados en la IBD. Los autores analizan las interacciones dieta-microbiota en la IBD y el potencial terapéutico de la manipulación de la microbiota. La revisión aporta un marco para integrar las firmas microbianas multirreino en el diagnóstico y el tratamiento de la IBD.

[625] Hoarau, G.; Mukherjee, P. K.; Gower-Rousseau, C.; Hager, C.; Chandra, J.; Retuerto, M. A.; Neut, C.; Vermeire, S.; Clemente, J.; Colombel, J. F.; Fujioka, H.; Poulain, D.; Sendid, B.; Ghannoum, M. A. Bacteriome and Mycobiome Interactions Underscore Microbial Dysbiosis in Familial Crohn's Disease. mBio 7(5):e01250-16. 2016. Link

Se utilizó secuenciación Ion Torrent para caracterizar la microbiota bacteriana intestinal (bacterioma) y la comunidad fúngica (micobioma) en pacientes con enfermedad de Crohn y sus familiares de primer grado no enfermos, en 9 familias multiplex del norte de Francia y Bélgica, además de individuos sanos de 4 familias. Serratia marcescens y Escherichia coli estaban aumentadas en la enfermedad de Crohn, mientras que las bacterias beneficiosas — incluida Faecalibacterium prausnitzii — estaban disminuidas. La abundancia del hongo Candida tropicalis fue significativamente mayor en la enfermedad de Crohn que en los familiares no enfermos (P = 0,003) y correlacionó positivamente con los niveles de anticuerpos anti-Saccharomyces cerevisiae (ASCA) y con S. marcescens y E. coli. Los tres organismos formaron in vitro biopelículas mixtas más gruesas y ricas en hifas que las biopelículas de una o dos especies, lo que indica que las interacciones microbianas entre reinos podrían ser determinantes clave de la disbiosis en la enfermedad de Crohn.

[626] Liu W, Tang H, Yang H, et al. Influence of Fluconazole Administration on Gut Microbiome, Intestinal Barrier, and Immune Response in Mice. . 2021. Link

En un modelo murino, la administración de fluconazol redujo significativamente la diversidad de la comunidad bacteriana intestinal (mientras que la abundancia relativa global apenas cambió), desplazó el equilibrio Firmicutes/Proteobacteria, deterioró la función de la barrera intestinal y alteró las respuestas inmunitarias. El estudio aporta evidencia experimental directa de que el tratamiento antifúngico afecta de forma colateral a la microbiota bacteriana, y no solo al componente fúngico, lo que respalda que los antifúngicos actúan sobre todo el ecosistema intestinal.

[627] Sokol H, Leducq V, Aschard H et al. Fungal microbiota dysbiosis in IBD. Gut. 2017. Link

Este estudio caracterizó la microbiota bacteriana y fúngica fecal de 235 pacientes con IBD y 38 sujetos sanos mediante secuenciación de 16S e ITS2, analizando la diversidad y las asociaciones clínicas con modelos lineales multivariantes. La IBD se asoció a una microbiota bacteriana y fúngica diferenciada respecto a los controles sanos. Determinados taxones bacterianos y fúngicos se correlacionaron con parámetros clínicos, lo que respalda la relevancia de la micobiota intestinal en la patogenia de la IBD. Los hallazgos amplían el concepto de disbiosis en la IBD más allá de las bacterias.

[628] Oh B, Boyle F, Pavlakis N, et al. Emerging Evidence of the Gut Microbiome in Chemotherapy: A Clinical Review. . 2021. Link

Revisión clínica de la relación bidireccional entre la quimioterapia y el microbioma intestinal: los agentes citotóxicos inducen disbiosis, daño de la barrera mucosa e inflamación, lo que contribuye a la toxicidad gastrointestinal y a los efectos adversos.

[629] Gopalakrishnan V, Spencer CN, Nezi L et al. Gut microbiome modulates response to anti–PD-1 immunotherapy in melanoma patients. Science. 2018. Link

Este estudio analizó los microbiomas oral e intestinal de 112 pacientes con melanoma tratados con terapia anti-PD-1. El análisis del microbioma fecal (n=43; 30 respondedores, 13 no respondedores) mostró una diversidad alfa significativamente mayor (P<0,01) y mayor abundancia de Ruminococcaceae (P<0,01) en los respondedores. La metagenómica reveló rutas anabólicas enriquecidas en la microbiota de los respondedores. El perfil inmunitario indicó una inmunidad sistémica y antitumoral aumentada en los respondedores, replicada en ratones germ-free que recibieron trasplantes fecales de respondedores. Los hallazgos identifican una firma favorable del microbioma intestinal predictiva de respuesta a anti-PD-1 en el melanoma.

[630] Tropini C, Moss EL, Merrill BD et al. Transient osmotic perturbation causes long-term alteration to the gut microbiota. Cell. 2018. Link

Este estudio en ratones evaluó la resiliencia del ecosistema intestinal frente a una perturbación osmótica a distintas escalas espaciales y temporales. El estrés osmótico extinguió de forma reproducible taxones muy abundantes y expandió miembros menos prevalentes en microbiotas humanas y murinas. La imagen cuantitativa mostró la destrucción de la barrera de moco durante la perturbación, seguida de recuperación. El sistema inmunitario presentó cambios transitorios de citocinas y una respuesta IgG duradera frente a comensales. El aumento de la osmolalidad impidió el crecimiento de comensales in vitro, revelando uno de los mecanismos de extinción. Los hallazgos caracterizan cómo el estrés osmótico de tipo laxante remodela la microbiota intestinal y la inmunidad del huésped.

[631] Smaill FM, Grivell RM. Antibiotic prophylaxis versus no prophylaxis for preventing infection after cesarean section. Cochrane Database Syst Rev. 2014. Link

Esta revisión Cochrane actualizada evaluó la profilaxis antibiótica frente a la ausencia de profilaxis en la cesárea, principal factor de riesgo de infección materna posparto. Se buscaron ensayos aleatorizados y cuasialeatorizados en el Cochrane Pregnancy and Childbirth Group's Trials Register (hasta el 31 de julio de 2014). Los antibióticos profilácticos redujeron significativamente la morbilidad infecciosa, incluidas la endometritis, la infección de la herida y la infección urinaria. Los hallazgos respaldan la profilaxis antibiótica sistemática como práctica estándar en las mujeres sometidas a cesárea.

[632] Dierikx T, Berkhout D, Eck A, et al. Timing of antimicrobial prophylaxis for cesarean section is critical for gut microbiome development in term born infants. . 2022. Link

Estudio prospectivo del desarrollo del microbioma intestinal en recién nacidos a término por cesárea en función del momento de la profilaxis antibiótica materna (antes de la incisión cutánea frente a después del pinzamiento del cordón umbilical). Los autores mostraron que la administración previa a la incisión —que mejora la prevención de la infección de la herida quirúrgica materna, pero expone al feto a mayores niveles transplacentarios de antibiótico— produjo una colonización de la microbiota intestinal neonatal medidamente alterada, a menudo retrasada o de menor diversidad, en los primeros días de vida en comparación con la administración posterior al pinzamiento del cordón. Los hallazgos respaldan el momento de la administración antibiótica como una variable clínicamente relevante que configura la microbiota del lactante.

[633] Stokholm J, Blaser MJ, Thorsen J et al. Maturation of the gut microbiome and risk of asthma in childhood. Nat Commun. 2018. Link

Este estudio de cohortes con 690 niños relacionó la composición de la microbiota intestinal del primer año de vida, determinada por secuenciación del 16S rRNA, con el riesgo posterior de asma a los 5 años. Los niños de un año con una composición microbiana inmadura presentaron mayor riesgo de asma, pero la asociación se limitó a los hijos de madres asmáticas, lo que sugiere que una estimulación microbiana insuficiente durante el primer año desencadena la susceptibilidad heredada al asma. Una maduración adecuada del microbioma intestinal parece proteger a los niños predispuestos. Los hallazgos identifican la maduración de la microbiota en la vida temprana como un factor modificable en la prevención del asma.

[634] Vieira-Silva S, Falony G, Belda E et al. Statin therapy is associated with lower prevalence of gut microbiota dysbiosis. Nature. 2020. Link

Este estudio utilizó metagenomas fecales cuantitativos de la cohorte MetaCardis Body Mass Index Spectrum (n=888) para examinar el enterotipo Bacteroides2 (Bact2) asociado a la obesidad, caracterizado por alta abundancia de Bacteroides, baja de Faecalibacterium y baja densidad celular microbiana. El tratamiento con estatinas emergió como covariable clave de la diversificación del microbioma. En la subcohorte sin estatinas, la prevalencia de Bact2 aumentó del 3,90% en individuos delgados/con sobrepeso al 17,73% en individuos obesos. Los portadores de Bact2 presentaron una inflamación sistémica mayor de la prevista por la obesidad sola, lo que señala a Bact2 como una constelación disbiótica ligada a la obesidad y la inflamación, con las estatinas modulando potencialmente esta asociación.

[635] Dias AM, Cordeiro G, Estevinho MM, et al. Gut bacterial microbiome composition and statin intake—A systematic review. . 2020. Link

Revisión sistemática de las interacciones entre estatinas y microbioma intestinal que agrupa estudios animales y humanos. Las estatinas ejercen actividad antimicrobiana directa (principalmente frente a bacterias grampositivas, mediante la alteración de las estructuras de superficie bacterianas), y su uso se asocia a cambios en la composición del microbioma intestinal; varios estudios describen un enriquecimiento de taxones comensales (p. ej. Lactobacillaceae) y una reducción de Enterobacteriaceae proinflamatorias en pacientes hipercolesterolémicos. La revisión contextualiza los efectos pleiotrópicos y moduladores de la microbiota de las estatinas.

[637] Mancin L, Wu GD, Paoli A. Gut microbiota-bile acid-skeletal muscle axis. . 2023. Link

La revisión de Mancin, Wu y Paoli en Trends in Microbiology (online en 2022, impresa en 2023) sistematiza el eje microbiota intestinal-ácidos biliares-músculo esquelético. La microbiota intestinal convierte los ácidos biliares primarios en ácidos biliares secundarios metabólicamente activos que, como ligandos del receptor farnesoide X (FXR) y de TGR5, influyen en el metabolismo, la masa y la función del músculo esquelético. La disbiosis (baja diversidad, composición inestable) altera la homeostasis muscular a través de un reservorio de ácidos biliares modificado. El marco proporciona la base conceptual para la hipótesis de que los cambios en los ácidos biliares y la microbiota inducidos por las estatinas podrían afectar al músculo — si bien sigue faltando evidencia causal directa en humanos para la miopatía asociada a estatinas.

[638] Nemet I, Saha PP, Gupta N, et al. A Cardiovascular Disease-Linked Gut Microbial Metabolite Acts via Adrenergic Receptors. . 2020. Link

Mediante metabolómica no dirigida (n=1162 y, posteriormente, una cohorte independiente de n=4000), los autores identificaron la fenilacetilglutamina (PAGln), un metabolito derivado de la microbiota intestinal asociado a la enfermedad cardiovascular y a los eventos cardiovasculares adversos mayores (infarto de miocardio, ictus, muerte). La PAGln actúa a través de receptores adrenérgicos acoplados a proteínas G (alfa-2A, alfa-2B y beta-2) potenciando la activación plaquetaria y el potencial trombótico; el betabloqueante carvedilol bloquea este efecto y revierte los objetivos impulsados por la PAGln en modelos animales. Ello establece un puente mecanicista directo entre la señalización beta-adrenérgica, la microbiota intestinal y la acción de los betabloqueantes.

[639] Freestone PPE, Sandrini SM, Haigh RD, Lyte M. Microbial endocrinology: how stress influences susceptibility to infection. Trends Microbiol. 2008. Link

Esta revisión presenta la endocrinología microbiana, la intersección de la microbiología con la endocrinología y la neurofisiología de los mamíferos, y demuestra que los microorganismos han evolucionado para utilizar neurohormonas ampliamente distribuidas como señales ambientales de crecimiento y patogenicidad. La revisión documenta que la capacidad de respuesta a las hormonas humanas del estrés está extendida en todo el mundo microbiano, lo que aporta un marco mecanicista para los cambios inducidos por el estrés en la susceptibilidad a las enfermedades infecciosas. Los hallazgos consolidan la endocrinología microbiana como una perspectiva útil para comprender las interacciones entre estrés e infección.

[640] Sandek A, Bauditz J, Swidsinski A et al. Altered intestinal function in patients with chronic heart failure. J Am Coll Cardiol. 2007. Link

Este estudio de casos y controles evaluó la morfología y la función intestinal en 22 pacientes con insuficiencia cardíaca crónica (CHF) (FEVI 31+/-1%, NYHA 2,3+/-0,1, VO2 pico 15,0+/-1,0 ml/kg/min) frente a 22 controles. Los pacientes con CHF presentaron paredes intestinales significativamente engrosadas (íleon terminal 1,48+/-0,16 vs 1,04+/-0,08 mm; colon descendente 2,59+/-0,18 vs 1,43+/-0,13 mm; sigma 2,97+/-0,27 vs 1,64+/-0,14 mm; todos p<0,01), con aumento de la permeabilidad del intestino delgado y grueso y alteración del biofilm bacteriano mucoso. Los hallazgos respaldan la disfunción de la barrera intestinal y la traslocación bacteriana como impulsores de la inflamación asociada a la CHF.

[641] Pimentel M, Saad RJ, Long MD, Rao SSC. ACG Clinical Guideline: Small Intestinal Bacterial Overgrowth. Am J Gastroenterol. 2020. Link

Esta guía clínica evalúa el diagnóstico y el tratamiento del sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO), definido como un exceso de bacterias en el intestino delgado que causa síntomas gastrointestinales. Las recomendaciones basadas en la evidencia se desarrollaron con el proceso GRADE, con consenso de expertos allí donde la graduación formal no era factible. La guía define los métodos diagnósticos óptimos, incluidos el test del aliento y el cultivo del aspirado de intestino delgado, y revisa las opciones de tratamiento antibiótico y coadyuvante. El documento aporta un marco práctico para la toma de decisiones clínicas ante la sospecha de SIBO.

[642] Arimatsu K, Yamada H, Miyazawa H, Minagawa T, Nakajima M, Ryder MI, Gotoh K, Motooka D, Nakamura S, Iida T, Yamazaki K. Oral pathobiont induces systemic inflammation and metabolic changes associated with alteration of gut microbiota. Scientific Reports. 2014. Link

Porphyromonas gingivalis, patógeno clave de la periodontitis, se administró por vía oral a ratones C57BL/6N dos veces por semana durante cinco semanas y alteró la composición de la microbiota intestinal, principalmente desplazando la relación Bacteroidetes/Firmicutes en el íleon. Junto al cambio microbiano, la función de barrera intestinal se deterioró (menor expresión de proteínas de unión estrecha), la endotoxina circulante aumentó y se desarrollaron inflamación sistémica de bajo grado, resistencia a la insulina y cambios metabólicos de tipo hígado graso. El estudio aportó la primera evidencia directa de que un patobionte oral deglutido inicia consecuencias metabólicas sistémicas al alcanzar el intestino, y no únicamente a través de la inflamación periodontal. Limitación principal: solo datos en ratón, sin equivalente humano.

[643] Hajishengallis G, Lamont RJ. Dancing with the stars: how choreographed bacterial interactions dictate nososymbiocity and give rise to keystone pathogens, accessory pathogens, and pathobionts. Trends Microbiol. 2016. Link

Esta revisión introduce el concepto de nososimbiocidad: la enfermedad que surge de comunidades polimicrobianas de organismos autóctonos que alteran la homeostasis en las superficies mucosas. Los autores describen designaciones funcionales a lo largo del espectro comensal-patógeno, incluidos los patógenos accesorios, que favorecen la colonización por patógenos; los patógenos clave o alpha-bugs, que ejercen una influencia desproporcionada a baja abundancia; y los patobiontes, que aprovechan la homeostasis alterada. Los hallazgos aportan un marco para comprender la sinergia polimicrobiana en las enfermedades mucosas inflamatorias crónicas.

[644] Lemos JA, et al. (J Bacteriol retrospective). A Streptococcus mutans retrospective: from oral pathogen to bacterial paradigm. . 2026. Link

Retrospectiva histórica sobre la investigación de Streptococcus mutans. Relata que J. Kilian Clarke aisló en 1924, a partir de lesiones cariosas, una bacteria fuertemente productora de ácido a la que denominó 'mutans' por las formas celulares irregulares y ovaladas observadas al microscopio (que él creyó formas mutantes de estreptococos), y que con ella logró producir caries dental in vitro — una evidencia temprana de que S. mutans es una causa principal de la caries dental. La fuente respalda así de forma fiable la atribución del descubrimiento a 1924 que afirma el capítulo.

[645] Uzel NG, Teles FR, Teles RP, et al. Microbial shifts during dental biofilm re-development in the absence of oral hygiene in periodontal health and disease. . 2011. Link

Estudio clínico prospectivo: tras una limpieza profesional y en ausencia de higiene bucal, el biofilm de placa supra- y subgingival se vuelve a formar mediante una sucesión microbiana ordenada (de comensales tempranos a anaerobios tardíos a lo largo de 1-7 días), lo que documenta la sucesión ecológica de la maduración del biofilm.

[646] Marsh PD. Dental plaque as a biofilm and a microbial community – implications for health and disease. . 2006. Link

La revisión de Marsh caracteriza la placa dental como un biofilm organizado estructural y funcionalmente, que se forma mediante una sucesión ordenada y que, en salud, mantiene una composición estable dominada por comensales (homeostasis microbiana). Los cambios ambientales (caída del pH por la fermentación de hidratos de carbono, mediadores inflamatorios del huésped) alteran este equilibrio y desplazan la comunidad hacia un estado disbiótico enriquecido en patobiontes: la hipótesis ecológica de la placa que subyace a la caries, la gingivitis y la periodontitis.

[647] Lundberg JO, Weitzberg E, Gladwin MT. The nitrate–nitrite–nitric oxide pathway in physiology and therapeutics. Nat Rev Drug Discov. 2008. Link

Esta revisión destaca la vía nitrato-nitrito-óxido nítrico (NO) como una importante fuente alternativa de NO, complementaria a la ruta L-arginina-NO sintasa, especialmente en hipoxia. El nitrato y el nitrito inorgánicos, considerados previamente productos finales inertes, se reciclan in vivo a NO, con funciones biológicas en la vasodilatación, la señalización mitocondrial y la citoprotección. Se analiza el potencial terapéutico del nitrato y el nitrito en el infarto de miocardio, el ictus, la hipertensión sistémica y pulmonar y la ulceración gástrica. Los hallazgos reinterpretan el nitrato dietético como regulador cardioprotector y metabólico.

[648] Dewhirst FE, Chen T, Izard J et al. The human oral microbiome. J Bacteriol. 2010. Link

Este trabajo estableció la Human Oral Microbiome Database (HOMD, www.homd.org), una base de datos curada del 16S rRNA de la microbiota oral basada en la filogenia. La HOMD cataloga 619 taxones orales de 13 filos, entre ellos Actinobacteria, Bacteroidetes, Firmicutes, Fusobacteria, Proteobacteria, Spirochaetes, SR1, Synergistetes, Tenericutes y TM7. El recurso permite el anclaje taxonómico sistemático de taxones previamente innominados y referidos solo por números de clon o de GenBank, lo que respalda una investigación reproducible del microbioma oral.

[649] Tonetti MS, Van Dyke TE, and working group 1 of the joint EFP/AAP workshop. Periodontitis and atherosclerotic cardiovascular disease: consensus report of the Joint EFP/AAP Workshop. J Clin Periodontol. 2013. Link

Este informe de consenso evalúa la asociación entre la periodontitis y la enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ACVD), valorando la plausibilidad biológica, la epidemiología y los datos de ensayos de intervención. La periodontitis permite la entrada de bacterias en el torrente sanguíneo, activando una inflamación sistémica que favorece la formación, la maduración y la exacerbación del ateroma. Los hallazgos respaldan la periodontitis como un contribuyente modificable al riesgo de ACVD y recomiendan integrar el cribado periodontal en las estrategias de prevención cardiovascular.

[650] Pavlic V, Peric D, Stosovic Kalezic I, Madi M, Bhat SG, Brkic Z, Staletovic D. Identification of Periopathogens in Atheromatous Plaques Obtained from Carotid and Coronary Arteries. . 2021. Link

Estudio clínico que empleó PCR para detectar patógenos periodontales —Porphyromonas gingivalis, Tannerella forsythia, Treponema denticola, Aggregatibacter actinomycetemcomitans, Prevotella intermedia— en placas ateroscleróticas (ateromas) de arterias carótidas y coronarias de pacientes sometidos a endarterectomía carotídea o a cirugía de derivación coronaria. Los hallazgos documentan directamente la translocación de patógenos orales desde la cavidad bucal hasta tejido de la pared vascular a distancia, lo que respalda el vínculo microbiano entre periodontitis e inflamación sistémica/aterosclerosis.

[651] Stein MM, Hrusch CL, Gozdz J et al. Innate immunity and asthma risk in Amish and Hutterite farm children. N Engl J Med. 2016. Link

Este estudio comparativo entre amish y huteritas examinó a 60 niños de dos poblaciones estadounidenses culturalmente similares pero con prácticas agrícolas divergentes: los amish siguen una agricultura tradicional y los huteritas una agricultura industrial. La prevalencia de asma y de sensibilización alérgica fue 4 y 6 veces menor, respectivamente, en los niños amish. Los niveles medianos de endotoxina en el polvo doméstico amish fueron 6,8 veces superiores a los del polvo huterita. En modelos murinos, los extractos de polvo amish inhibieron la inflamación alérgica de las vías respiratorias. Los hallazgos vinculan causalmente las exposiciones microbianas derivadas de la agricultura tradicional con una programación inmunitaria protectora frente al asma.

[652] Strachan, D. P. Hay fever, hygiene, and household size. BMJ. 1989. Link

El artículo de Strachan de 1989 en BMJ introdujo la hipótesis de la higiene. Analizando datos de más de 17.000 niños británicos del National Child Development Study, Strachan observó que la prevalencia de fiebre del heno y eccema disminuía al aumentar el número de hermanos mayores y el tamaño del hogar. Propuso que la exposición en la primera infancia a infecciones, transmitidas por el contacto poco higiénico con hermanos mayores, protege frente al desarrollo posterior de enfermedad alérgica. El trabajo sentó las bases de las hipótesis inmunológicas de los 'viejos amigos' y de la diversidad microbiana en alergia y autoinmunidad. Sigue siendo uno de los artículos más influyentes de la epidemiología ambiental e inmunológica moderna.

[653] Rook, G. A. Regulation of the immune system by biodiversity from the natural environment. Proc Natl Acad Sci USA. 2013. Link

Esta revisión resume la evidencia de que la proximidad a entornos naturales se asocia a una menor mortalidad, enfermedad cardiovascular y morbilidad psiquiátrica. Los autores subrayan que el aumento de la enfermedad crónica en los países de renta alta se asocia a un fallo de la inmunorregulación y a una inflamación persistente de bajo grado, atribuible en parte a la pérdida de exposición a los microorganismos Old Friends coadaptados evolutivamente. La hipótesis vincula los entornos ricos en biodiversidad con un entrenamiento inmunorregulador que protege frente a la enfermedad inflamatoria crónica. Los hallazgos reformulan la exposición a los espacios verdes como una intervención inmunológica y no puramente psicológica.

[654] Lynch SV, Wood RA, Boushey H et al. Effects of early-life exposure to allergens and bacteria on recurrent wheeze and atopy in urban children. J Allergy Clin Immunol. 2014. Link

Esta cohorte de nacimiento Urban Environment and Childhood Asthma (n=560) examinó los factores ambientales del medio urbano asociados a sibilancias recurrentes en lactantes de alto riesgo en Baltimore, Boston, Nueva York y St Louis, con un estudio anidado de casos y controles (n=104) del contenido bacteriano del polvo doméstico durante el primer año. La exposición acumulada a alérgenos a lo largo de 3 años se asoció con sensibilización alérgica, que predijo sibilancias recurrentes a los 3 años. Los hallazgos señalan el momento de la exposición a alérgenos y la composición microbiana del polvo como contribuyentes modificables al desarrollo del asma infantil.

[655] Nakatsuji T, Chen TH, Narala S et al. Antimicrobials from human skin commensal bacteria protect against Staphylococcus aureus and are deficient in atopic dermatitis. Sci Transl Med. 2017. Link

Este estudio de cribado analizó si las bacterias comensales de la piel humana contribuyen a la defensa frente a Staphylococcus aureus en la dermatitis atópica (AD). Las cepas de Staphylococcus coagulasa negativo (CoNS) con actividad anti-S. aureus eran frecuentes en donantes sanos, pero raras en sujetos con AD, correlacionando de forma inversa con la colonización por S. aureus. La actividad se debía a péptidos antimicrobianos previamente desconocidos de Staphylococcus epidermidis y S. hominis, cepa-específicos y sinérgicos con la LL-37 humana. Aplicadas a ratones, estas cepas de CoNS confirieron protección in vivo. Los hallazgos identifican una estrategia terapéutica basada en la microbiota para la AD.

[656] Grice EA, Segre JA. The skin microbiome. Nat Rev Microbiol. 2011. Link

Esta revisión describe la diversidad y la variabilidad del microbioma cutáneo humano según la topografía corporal, los factores del huésped y las exposiciones ambientales. Las respuestas inmunitarias innatas y adaptativas de la piel modulan la microbiota cutánea, que a su vez educa al sistema inmunitario. La caracterización molecular revela comunidades bacterianas cutáneas muy diversas y dinámicas. Comprender el microbioma cutáneo es esencial para avanzar en estrategias terapéuticas pro- y antimicrobianas en los trastornos dermatológicos. Los hallazgos sitúan el microbioma cutáneo como diana y a la vez efector en el manejo de la enfermedad cutánea.

[657] Two AM, Nakatsuji T, Kotol PF, Arvanitidou E, Du-Thumm L, Hata TR, Gallo RL. The Cutaneous Microbiome and Aspects of Skin Antimicrobial Defense System Resist Acute Treatment with Topical Skin Cleansers. . 2016. Link

El estudio lavó los antebrazos de voluntarios sanos con limpiadores cutáneos habituales y midió el efecto a corto plazo sobre el péptido antimicrobiano LL-37 y sobre la abundancia y la diversidad de la comunidad bacteriana. Pese a una disminución transitoria de LL-37, la composición del microbioma cutáneo no se alteró significativamente: la comunidad cutánea demostró ser resiliente al tratamiento agudo con limpiadores y se recuperó rápidamente. Esto respalda la afirmación de que la recolonización desde reservorios cutáneos protegidos (folículos, pliegues) restaura la microbiota en un intervalo breve.

[658] Dominguez-Bello MG, De Jesus-Laboy KM, Shen N et al. Partial restoration of the microbiota of cesarean-born infants via vaginal microbial transfer. Nat Med. 2016. Link

Este estudio piloto expuso a neonatos nacidos por cesárea a fluidos vaginales maternos en el momento del nacimiento para restaurar parcialmente la microbiota transmitida por vía vaginal. Durante los primeros 30 días de vida, las comunidades bacterianas intestinales, orales y cutáneas de los neonatos por cesárea expuestos estaban enriquecidas en bacterias vaginales normalmente infrarrepresentadas en los neonatos por cesárea no expuestos, con mayor similitud con los nacidos por vía vaginal en las muestras orales y cutáneas que en las anales. Se desconocen las consecuencias sanitarias a largo plazo, pero los hallazgos demuestran la viabilidad del vaginal seeding en el parto.

[659] von Mutius E, Vercelli D. Farm living: effects on childhood asthma and allergy. Nat Rev Immunol. 2010. Link

Esta revisión resume la evidencia epidemiológica consistente de que la crianza en un entorno agrícola tradicional protege a los niños frente al asma, la fiebre del heno y la sensibilización alérgica. El contacto en la primera infancia con el ganado y el forraje, y el consumo de leche de vaca no procesada, se identifican como las exposiciones protectoras más eficaces. Los estudios mecanísticos apuntan a la activación y modulación de las respuestas inmunitarias innatas y adaptativas mediante una exposición microbiana intensa, incluidas señales xenogénicas recibidas en el periodo prenatal o poco después del nacimiento. Los hallazgos respaldan las exposiciones microbianas de origen agrícola como base de estrategias de prevención de la alergia.

[660] Fujimura KE, Demoor T, Rauch M, Faruqi AA, Jang S, Johnson CC, Boushey HA, Zoratti E, Ownby D, Lukacs NW, Lynch SV. House dust exposure mediates gut microbiome Lactobacillus enrichment and airway immune defense against allergens and virus infection. Proc Natl Acad Sci U S A. 2014. Link

En un modelo murino, la exposición al polvo doméstico asociado a perros protegió frente a la patología de las vías respiratorias mediada por ovoalbúmina o por alérgeno de cucaracha: los animales protegidos mostraron una reducción significativa del número total de linfocitos T de las vías respiratorias, una regulación a la baja de las respuestas respiratorias de tipo Th2 y una menor secreción de mucina. Tras la exposición al polvo asociado a perros, el microbioma cecal de los animales protegidos se reestructuró ampliamente, con un enriquecimiento significativo de Lactobacillus johnsonii. La suplementación de animales de tipo silvestre solo con L. johnsonii los protegió frente a la provocación alergénica de las vías respiratorias y frente a la infección por el virus respiratorio sincitial (VRS). Proc Natl Acad Sci U S A. 2014;111(2):805–810. Experimento en ratón; su contrapartida humana es la asociación epidemiológica entre la tenencia de perros y la alergia infantil.

[661] Azad MB, Konya T, Maughan H et al. Infant gut microbiota and the hygiene hypothesis of allergic disease: impact of household pets and siblings. Allergy, Asthma & Clinical Immunology. 2013. Link

El artículo de Azad y colaboradores de 2013 en CMAJ investiga la microbiota intestinal del lactante y la hipótesis de la higiene de la enfermedad alérgica, centrándose en los animales domésticos y los hermanos. Analizando muestras de heces de 24 lactantes sanos de 4 meses de la cohorte canadiense CHILD mediante secuenciación del gen 16S rRNA, los autores encuentran que la exposición doméstica a mascotas — en particular perros — y a hermanos mayores se asocia con mayor riqueza y diversidad bacteriana. Se observaron aumentos específicos de Peptostreptococcaceae y descensos de Bifidobacteriaceae. Los hallazgos aportan una plausibilidad mecanística mediada por la microbiota a la hipótesis de la higiene de Strachan y orientan estudios posteriores sobre protección alérgica por 'granja y mascotas'.

[662] Grönroos M, Parajuli A, Laitinen OH et al. Short-term direct contact with soil and plant materials leads to an immediate increase in diversity of skin microbiota. MicrobiologyOpen. 2019. Link

Estudio experimental de exposición en humanos que evaluó si el contacto directo de corta duración con materiales de origen natural microbiológicamente diversos altera de inmediato la comunidad bacteriana de la piel. Las manos de los participantes se expusieron durante un periodo definido a tierra hortícola, turba o material vegetal, y las muestras cutáneas se analizaron mediante secuenciación de nueva generación. La exposición aumentó, al menos de forma transitoria, la diversidad total de la microbiota cutánea así como la diversidad de varios grupos bacterianos (Acidobacteria, Actinobacteria, Bacteroidetes, Proteobacteria). El estudio se limitó a la piel: no se midió la microbiota intestinal ni se evaluaron criterios de valoración inmunológicos, por lo que no aporta evidencia directa de un tono inmunitario antiinflamatorio; tampoco se siguió a largo plazo la durabilidad del efecto.

[663] Roslund MI, Puhakka R, Gronroos M, et al. Biodiversity intervention enhances immune regulation and health-associated commensal microbiota among daycare children. . 2020. Link

Intervención aleatorizada en guarderías: enriquecer el patio de juego con suelo y elementos vegetales biodiversos durante 28 días diversificó la microbiota cutánea de los niños, elevó el TGF-beta1 plasmático y la proporción de linfocitos T reguladores, y mejoró la proporción IL-10:IL-17A — evidencia humana directa de que la exposición microbiana ambiental/del suelo refuerza las vías inmunorreguladoras (Treg).

[664] Pittet D, Hugonnet S, Harbarth S et al. Effectiveness of a hospital-wide programme to improve compliance with hand hygiene. Lancet. 2000. Link

El estudio de Pittet y colaboradores de 2000 en Lancet es el ensayo de intervención antes-después de referencia sobre un programa de higiene de manos a escala hospitalaria en los Hospitales Universitarios de Ginebra. A lo largo de cinco años, el programa — basado en solución hidroalcohólica en el punto de atención, formación y retroalimentación — mejoró el cumplimiento del 48% al 66%, redujo a la mitad la transmisión de Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA) y disminuyó las infecciones nosocomiales globales en un 40%. El ensayo estableció la solución hidroalcohólica como piedra angular de la prevención de infecciones asociadas a la asistencia sanitaria y configuró la campaña Clean Care is Safer Care de la OMS. Sigue siendo la referencia más citada sobre la evidencia de implantación de la higiene de manos.

[665] Yang H, Wang W, Romano KA, et al. A common antimicrobial additive increases colonic inflammation and colitis-associated colon tumorigenesis in mice. . 2018. Link

Estudio experimental en ratones que muestra que una exposición a triclosán de corta duración y dosis relativamente baja provoca inflamación colónica de bajo grado, agrava la colitis y promueve la tumorigénesis de colon asociada a colitis en ratones. El triclosán alteró la microbiota intestinal (incluida la reducción de especies de Bifidobacterium) y el efecto proinflamatorio se atenuó en ratones libres de gérmenes y actuó a través de la señalización TLR4, lo que indica un efecto dependiente de la microbiota. Es un modelo animal, no una exposición humana habitual en la vida real.

[666] FDA. Safety and Effectiveness of Consumer Antiseptics; Topical Antimicrobial Drug Products for Over-the-Counter Human Use. Final Rule. 2016. (IXI-7). 2016. Link

La Final Rule de la FDA de 2016 'Safety and Effectiveness of Consumer Antiseptics; Topical Antimicrobial Drug Products for Over-the-Counter Human Use' prohibió 19 principios activos en los productos antisépticos de lavado de consumo sin receta, en particular el triclosán y el triclocarbán, sobre la base de que los fabricantes no demostraron que fueran a la vez seguros para el uso diario a largo plazo y más eficaces que el agua y el jabón corriente para prevenir enfermedades. La norma citó preocupaciones sobre disrupción endocrina, resistencia antimicrobiana y ecotoxicidad. Se exigió a los fabricantes retirar estos ingredientes de los productos de lavado de consumo. La norma reconfiguró el mercado de productos antimicrobianos domésticos y es una referencia clave en las políticas de microbioma ambiental y de uso prudente de antimicrobianos.

[667] Sanidad KZ, Xiao H, Zhang G, et al. Triclosan has a robust, yet reversible impact on human gut microbial composition in vitro. . 2020. Link

En un modelo in vitro del microbioma intestinal humano, el triclosán alteró de forma robusta la comunidad microbiana: redujo el tamaño poblacional, la diversidad y la producción de metabolitos, suprimiendo selectivamente ciertos taxones comensales. El efecto fue en gran medida reversible tras un periodo de recuperación de dos semanas. El estudio aporta evidencia mecanicista directa del efecto disruptor del triclosán sobre la microbiota; su potencial de selección de resistencia a antibióticos está respaldado por estudios de exposición independientes (en ratón y ambientales).

[668] Hesselmar B, Hicke-Roberts A, Wennergren G. Allergy in children in hand versus machine dishwashing. Pediatrics. 2015. Link

Este estudio sueco basado en cuestionarios en 1029 niños de 7-8 años analizó si los factores de estilo de vida que aumentan la exposición microbiana se asocian con una menor prevalencia de alergia, tal como predice la hipótesis de la higiene. El lavado de la vajilla a mano se asoció con un riesgo de enfermedad alérgica significativamente menor frente al lavavajillas (OR multivariante 0,57; IC 95% 0,37-0,85). La asociación protectora se extendió al consumo de alimentos fermentados o comprados directamente en granjas. Los hallazgos respaldan que las prácticas domésticas que favorecen la exposición microbiana reducen la enfermedad alérgica infantil.

[669] Mazmanian SK, Liu CH, Tzianabos AO, Kasper DL. An immunomodulatory molecule of symbiotic bacteria directs maturation of the host immune system. Cell. 2005. Link

Estudio de referencia (Mazmanian et al., Cell 2005) que demuestra que, durante la colonización por la bacteria intestinal ubicua Bacteroides fragilis, un polisacárido bacteriano (PSA, polysaccharide A) dirige la maduración celular y física del sistema inmunitario en desarrollo. El trabajo estableció que una molécula concreta de una bacteria intestinal simbiótica puede dirigir el desarrollo del sistema inmunitario del huésped (por ejemplo, corrigiendo el equilibrio de linfocitos T en ratones libres de gérmenes).

[670] Callewaert C, De Maeseneire E, Kerckhof FM, Verliefde A, Van de Wiele T, Boon N. Microbial odor profile of polyester and cotton clothes after a fitness session. Appl Environ Microbiol. 2014. Link

Este estudio comparó el crecimiento microbiano y el desarrollo de olor entre tejidos de algodón y sintéticos. Se recogieron camisetas de 26 personas sanas tras ciclismo intensivo y se incubaron durante 28 horas. Un panel entrenado de olor halló diferencias significativas entre el poliéster y el algodón: las camisetas de poliéster olían de forma significativamente menos agradable y más intensa que las de algodón en cinco características olfativas. Los hallazgos vinculan la composición textil de la ropa con el crecimiento microbiano y el desarrollo del olor corporal, con implicaciones para la elección del tejido durante el ejercicio.

[671] McQueen RH, Laing RM, Brooks HJL, Niven BE. Odor Intensity in Apparel Fabrics and the Link with Bacterial Populations. . 2007. Link

McQueen y colaboradores (Textile Research Journal, 2007) examinaron la retención de olor axilar tras el uso en nueve tejidos de prendas de vestir que diferían en fibra (algodón, lana, poliéster) y estructura de punto, contando al mismo tiempo las bacterias aerobias totales y las corinebacterias presentes en los tejidos. La intensidad del olor se asoció estrechamente al tipo de fibra: el poliéster obtuvo valores altos y el algodón y la lana valores medios-bajos. La diferencia de olor no se explicó por el número absoluto de bacterias, sino por las propiedades de la fibra (las fibras naturales hidrófilas fijan menos los compuestos odorantes de base oleosa). El trabajo aporta fundamento empírico a la afirmación de que la lana (incluida la merina) muestra un perfil diferenciado — de menor olor y con una microbiota distinta — respecto al algodón y a los tejidos sintéticos.

[672] Katz PO, Gerson LB, Vela MF. Guidelines for the diagnosis and management of gastroesophageal reflux disease. Am J Gastroenterol. 2013. Link

Las guías de práctica clínica de Katz, Gerson y Vela de 2013 en American Journal of Gastroenterology sobre el diagnóstico y el manejo de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (GERD) ofrecen recomendaciones graduadas por evidencia para el American College of Gastroenterology. Abordan el diagnóstico basado en síntomas, el papel de la prueba empírica con PPI, las indicaciones de endoscopia y pH-metría ambulatoria, el tratamiento farmacológico (PPI, antagonistas H2), la terapia antirreflujo quirúrgica y endoscópica, y el manejo de los síntomas refractarios y extraesofágicos. La guía subraya la atención escalonada, la desprescripción de PPI cuando sea posible y la valoración riesgo-beneficio de la supresión ácida a largo plazo. Sigue siendo una referencia clave en el manejo de la GERD y se cita con frecuencia en las discusiones sobre las interacciones PPI-microbioma.

[673] Lax S, Smith DP, Hampton-Marcell J et al. Longitudinal analysis of microbial interaction between humans and the indoor environment. Science. 2014. Link

Este estudio de 6 semanas en siete familias y sus viviendas (incluidas tres que se mudaron) mostró que las comunidades microbianas difieren sustancialmente entre hogares, y que el microbioma del hogar procede en gran medida de los humanos. La microbiota de cada vivienda era identificable por familia. El análisis de redes identificó a los humanos como el principal vector bacteriano, y un método bayesiano asignó de forma significativa a los individuos con sus viviendas. Los borradores de genoma de patógenos potenciales hallados en una encimera de cocina pudieron emparejarse con las manos de los ocupantes. Los hallazgos caracterizan el entorno construido como una extensión microbiana de origen humano.

[674] Gilbert JA, Stephens B. Microbiology of the built environment. Nat Rev Microbiol. 2018. Link

Esta revisión describe el campo de la microbiología del entorno construido, abarcando la ecología, la adaptación y la evolución microbianas en hogares, lugares de trabajo, escuelas y vehículos. Se encuentran microorganismos en el aire, en las superficies y en los materiales de construcción, dispersados principalmente por humanos, animales y fuentes exteriores. Las comunidades microbianas del entorno construido y sus metabolitos pueden tanto causar o agravar como mitigar la enfermedad humana. Los hallazgos orientan la elección de materiales de construcción e indican que el entorno construido es un determinante abordable de la exposición microbiana y la salud humanas.

[675] Vangay P, Johnson AJ, Ward TL et al. US immigration westernizes the human gut microbiome. Cell. 2018. Link

Este estudio recogió heces, recordatorios dietéticos y antropometría de 514 inmigrantes hmong y karen de primera y segunda generación en EE. UU., 19 individuos karen muestreados antes y después de la inmigración y 36 europeo-americanos nacidos en EE. UU. La secuenciación 16S y metagenómica shotgun mostró que la migración a EE. UU. se asocia con una pérdida inmediata de diversidad y función del microbioma intestinal, con cepas y funciones asociadas a EE. UU. que desplazan a las nativas. Los efectos aumentaban con la duración de la residencia en EE. UU. y se agravaban con la obesidad y a lo largo de las generaciones. Los hallazgos documentan la occidentalización microbiana como consecuencia medible de la inmigración.

[676] Smits SA, Leach J, Sonnenburg ED et al. Seasonal cycling in the gut microbiome of the Hadza hunter-gatherers of Tanzania. Science. 2017. Link

Este estudio analizó 350 muestras longitudinales de heces de cazadores-recolectores hadza de Tanzania a lo largo de más de un año. Los datos revelaron una reconfiguración cíclica anual del microbioma intestinal, con taxones que se volvían indetectables estacionalmente y luego reaparecían. La comparación con 18 poblaciones de 16 países mostró que la composición de la comunidad intestinal sigue el gradiente de modernización, y que los taxones hadza más volátiles estacionalmente son los mismos que diferencian a las poblaciones industrializadas de las tradicionales. Los hallazgos documentan la pérdida de linajes microbianos dinámicos en las poblaciones modernizadas como probable consecuencia del estilo de vida occidentalizado.

[677] Bikle, D. D. Vitamin D metabolism, mechanism of action, and clinical applications. Chem Biol. 2014. Link

Esta revisión describe la síntesis, el metabolismo y la señalización de la vitamina D. La vitamina D3 se sintetiza en la piel a partir de 7-dehidrocolesterol bajo radiación UVB, y la vitamina D2 a partir del ergosterol vegetal; ambas se metabolizan a 25-hidroxivitamina D (25OHD, por CYP2R1) y después a 1,25-dihidroxivitamina D (1,25(OH)2D, por CYP27B1), y son catabolizadas por CYP24A1. La 1,25(OH)2D actúa a través del receptor de vitamina D sobre los elementos de respuesta a vitamina D (VDRE), regulando cientos de genes de forma célula-específica. Los hallazgos aportan el marco para comprender los efectos pleiotrópicos de la vitamina D.

[678] Cantorna MT, Snyder L, Lin YD, Yang L. Vitamin D and 1,25(OH)2D regulation of T cells. Nutrients. 2015. Link

Esta revisión, con nuevos datos primarios, resume la regulación directa e indirecta de los linfocitos T por la vitamina D, incluidos los efectos sobre las células T natural killer invariantes (iNKT) humanas. In vivo, la 1,25(OH)2D inhibe la proliferación de linfocitos T, el IFN-gamma y la IL-17, e induce IL-4, y su eficacia requiere células NKT, IL-10, IL-10R e IL-4. En linfocitos T de ratón y humanos, la 1,25(OH)2D inhibe la IL-17 y el IFN-gamma, induce linfocitos T reguladores e IL-4, e induce IL-4 en las células iNKT. Los hallazgos detallan el papel mecanístico de la vitamina D en la regulación inmunitaria mediada por linfocitos T.

[679] Bosman ES, Albert AY, Lui H, Vallance BA, Jacobson K. Skin Exposure to Narrow Band Ultraviolet (UVB) Light Modulates the Human Intestinal Microbiome. Front Microbiol. 2019. Link

Este estudio clínico piloto en 21 mujeres sanas analizó si la exposición cutánea a ultravioleta B de banda estrecha (NB-UVB) modula el microbioma intestinal humano junto con el estado de vitamina D. Las participantes se estratificaron según la suplementación previa con vitamina D en invierno (VDS+ frente a VDS-). La NB-UVB elevó la 25OHD sérica y alteró la composición de la microbiota intestinal, con efectos modificados por el estado basal de vitamina D. Los hallazgos aportan evidencia humana preliminar de un eje piel-intestino por el que la síntesis de vitamina D inducida por UVB influye en la composición de la microbiota intestinal.

[680] Jin, D.; Wu, S.; Zhang, Y.-G.; Lu, R.; Xia, Y.; Dong, H.; Sun, J. Lack of Vitamin D Receptor Causes Dysbiosis and Changes the Functions of the Murine Intestinal Microbiome. Clinical Therapeutics 37(5):996–1009.e7. 2015. Link

Este estudio comparó, mediante secuenciación metagenómica, los microbiomas cecal y fecal de ratones deficientes en receptor de vitamina D (Vdr-/-) y de tipo silvestre, para aclarar el papel del VDR en la regulación de la composición y la función del microbioma intestinal. En los ratones Vdr-/-, Lactobacillus estaba disminuido en las heces mientras que Clostridium y Bacteroides estaban enriquecidos; en el contenido cecal, Alistipes y Odoribacter estaban disminuidos y Eggerthella enriquecida. En comparación con el tipo silvestre, se alteraron significativamente 40 módulos funcionales (26 enriquecidos, 14 disminuidos) en el microbioma cecal y 72 (41 enriquecidos, 31 disminuidos) en el fecal, afectando a la síntesis y el metabolismo de aminoácidos, hidratos de carbono y ácidos grasos, a la detoxificación y a la señalización por receptores tipo NOD. El VDR configura, por tanto, desde el lado del huésped, tanto la composición como las funciones metabólicas del microbioma intestinal.

[681] Akimbekov NS, Digel I, Sherelkhan DK, Lutfor AB, Razzaque MS. Vitamin D and the Host-Gut Microbiome: A Brief Overview. Acta Histochem Cytochem. 2020. Link

Esta revisión resume la evidencia que vincula la vitamina D y el receptor de vitamina D (VDR) con la integridad de la barrera intestinal, la inmunidad mucosa y la composición del microbioma intestinal. La vitamina D modula la función del microbioma intestinal, controla la expresión de péptidos antimicrobianos y protege las barreras epiteliales de la mucosa intestinal. Los hallazgos respaldan la vitamina D como regulador de la homeostasis intestinal, con relevancia para las enfermedades inflamatorias intestinales y para la inflamación intestinal en sentido más amplio. El estado de vitamina D se implica como factor modificable en la prevención y el tratamiento adyuvante de la IBD.

[682] Voigt RM, Forsyth CB, Green SJ et al. Circadian disorganization alters intestinal microbiota. PLoS One. 2014. Link

Este estudio en ratones analizó si la disrupción circadiana crónica altera el microbioma intestinal y cómo lo modifica la dieta. Ratones macho C57BL/6J fueron sometidos a inversiones semanales de fase del ciclo luz/oscuridad con pienso estándar o con una dieta rica en grasa y azúcar (HFHS). Las inversiones de fase por sí solas no alteraron la microbiota en los ratones con pienso estándar, pero combinadas con la dieta HFHS modificaron significativamente la composición de la microbiota. Los hallazgos indican que la dieta y la disrupción circadiana interactúan para producir disbiosis, aportando una base mecanística para las enfermedades asociadas al trabajo por turnos, el jet lag y el jet lag social.

[683] Patra V, Byrne SN, Wolf P. The skin microbiome: is it affected by UV-induced immune suppression?. Frontiers in Microbiology. 2016. Link

Esta revisión examina los efectos de la radiación ultravioleta (UV-R) sobre la función inmunitaria cutánea. La UV-R desencadena la producción de péptidos antimicrobianos, afecta a la inmunidad innata y suprime la inmunidad celular adaptativa. La modulación inmunitaria cutánea por UV puede ser beneficiosa (por ejemplo, reduciendo la inflamación), pero también contribuye a la carcinogénesis cutánea y a la reactivación de agentes infecciosos, incluido el virus del herpes simple. Los hallazgos detallan el doble papel de la UV-R en la modulación de la inmunidad y la homeostasis cutáneas, con implicaciones para la fotoprotección y la fotoinmunoterapia.

[684] Koller MF, Toufektsian L, Sun F et al. Vitamin D and the gut microbiome: a systematic review of in vivo studies. Eur J Nutr. 2022. Link

La revisión sistemática de Koller y colaboradores de 2022 en European Journal of Nutrition examina los estudios in vivo sobre la vitamina D y el microbioma intestinal. Agrupando 16 estudios animales y humanos, los autores encuentran que el estado de vitamina D y su suplementación modulan la composición microbiana intestinal, con aumentos consistentes de Bifidobacterium y Akkermansia muciniphila y descensos de Proteobacteria proinflamatorias. Los estudios mecanísticos implican la señalización del receptor de vitamina D en la barrera epitelial intestinal y en la defensa antimicrobiana de las células de Paneth. La revisión destaca la heterogeneidad de las dosis y de las medidas de resultado, y recomienda diseños de RCT estandarizados para aclarar las relaciones causales y las implicaciones clínicas en IBD y en enfermedades metabólicas e inmunitarias.

[685] Lowry CA, Hollis JH, de Vries A et al. Identification of an immune-responsive mesolimbocortical serotonergic system: potential role in regulation of emotional behavior. Neuroscience. 2007. Link

La activación inmunitaria periférica puede modelar el comportamiento a través de sistemas neuromoduladores del tronco encefálico. En ratones, la administración intratraqueal (12 h) o subcutánea (6 h) de Mycobacterium vaccae inactivado por calor activó un subconjunto específico de neuronas serotoninérgicas del rafe dorsal interfascicular (DRI), medido por expresión de c-Fos. La ovoalbúmina, que provoca un perfil inmunitario distinto, no produjo este efecto. M. vaccae aumentó el metabolismo de la serotonina en la corteza prefrontal ventromedial y redujo la inmovilidad en la prueba de nado forzado, de forma coherente con un cambio conductual de tipo antidepresivo. Los hallazgos apoyan la señalización inmuno-serotoninérgica como mecanismo que vincula la activación inmunitaria periférica con el comportamiento relacionado con el estado de ánimo.

[686] Flies EJ, Skelly C, Negi SS et al. Biodiverse green spaces: a prescription for global urban health. Front Ecol Environ. 2017. Link

La perspectiva de Flies y colaboradores de 2017 en Frontiers in Ecology and the Environment sostiene que los espacios verdes biodiversos son una prescripción de salud pública para la salud urbana global. Sintetizan evidencia de que la exposición urbana a vegetación biodiversa favorece el entrenamiento inmunitario, la salud mental, los resultados cardiometabólicos y la diversidad del microbioma cutáneo, intestinal y de las vías respiratorias. Los mecanismos incluyen la transmisión microbiana directa desde el suelo y las plantas, la reducción del estrés, la actividad física y la mejora de la calidad del aire. Los autores reclaman la integración en las políticas de planificación de la provisión de espacios verdes biodiversos como intervención de salud pública de bajo coste y alto impacto. El trabajo ha influido en las agendas de investigación de 'one-health' y 'biodiversidad-microbioma-salud' en ecología urbana y salud planetaria.

[687] Li Q, Morimoto K, Nakadai A et al. Forest bathing enhances human natural killer activity and expression of anti-cancer proteins. Int J Immunopathol Pharmacol. 2007. Link

Este estudio examinó los efectos de un viaje de baño de bosque de tres días sobre la actividad de las células natural killer (NK) en 12 varones sanos de 37-55 años procedentes de Tokio. Los sujetos caminaron por tres zonas boscosas distintas durante una excursión de dos noches, con extracción de sangre los días 2 y 3, comparada con un valor basal control en día laborable. Se midieron la actividad NK, el número de células NK y la expresión de perforina, granzima A/B y granulisina en linfocitos de sangre periférica. El baño de bosque aumentó significativamente la actividad NK y la expresión de mediadores citotóxicos. Los hallazgos respaldan la exposición al bosque como intervención potenciadora de la inmunidad.

[688] Song C, Ikei H, Miyazaki Y. Physiological effects of nature therapy: a review of the research in Japan. Int J Environ Res Public Health. 2016. Link

Esta revisión aporta evidencia objetiva de los efectos fisiológicos de relajación de los estímulos del entorno natural. Los autores señalan que los humanos han pasado más del 99,99% de su historia evolutiva en entornos naturales, y que la brecha entre ese estado adaptado y el entorno urbano moderno contribuye al estrés crónico. Los estudios revisados demuestran reducciones consistentes de la actividad de los sistemas de estrés (sistema nervioso simpático, eje HPA) y mejoras del estado de ánimo y de los marcadores fisiológicos tras la exposición a la naturaleza. Los hallazgos establecen la terapia de naturaleza como una intervención fisiológica medible.

[689] Yasuda K, Oh K, Ren B, et al. Fluoride Depletes Acidogenic Taxa in Oral but Not Gut Microbial Communities in Mice. . 2017. Link

Estudio murino controlado, el primero en separar los efectos independientes de la exposición al flúor sobre las comunidades microbianas orales frente a las intestinales. A concentraciones relevantes para la prevención de la caries, el flúor redujo selectivamente los taxones orales acidógenos/acidúricos (p. ej., Streptococcus, Lactobacillus), de forma coherente con la prevención de la caries mediante la inhibición del aprovechamiento energético de las bacterias orales cariogénicas. La misma exposición produjo escaso o ningún cambio en la composición de la microbiota intestinal, lo que indica que el efecto del flúor sobre la microbiota se concentra en la cavidad oral, mientras que sus efectos intestinales a las concentraciones del agua de bebida siguen siendo clínicamente inciertos. Los modelos in vitro muestran una respuesta bifásica (una dosis baja puede estimular, una dosis alta inhibe).

[690] Samsel A, Seneff S. Glyphosate's Suppression of Cytochrome P450 Enzymes and Amino Acid Biosynthesis by the Gut Microbiome: Pathways to Modern Diseases. Entropy. 2013. Link

Artículo de hipótesis basado en la literatura que sostiene que el glifosato, principio activo del Roundup, no es mínimamente tóxico para el ser humano, como afirma la posición de la industria. El argumento de los autores se apoya en dos mecanismos: el glifosato inhibe las enzimas del citocromo P450 (CYP) y altera la biosíntesis de aminoácidos aromáticos por las bacterias intestinales a través de la vía del shikimato, actuando ambos de forma sinérgica junto con una alteración del transporte sérico de sulfato. De ello infieren un supuesto papel del glifosato en la disrupción endocrina y en numerosas enfermedades modernas. ADVERTENCIA METODOLÓGICA IMPORTANTE: el artículo no es un estudio experimental original, no contiene datos primarios y apareció en una revista de orientación física, ajena a la literatura toxicológica; sus conclusiones han sido amplia y duramente criticadas por toxicólogos e investigadores del microbioma. Debe citarse como documento de la historia del debate, no como evidencia.

[691] Liang Y, Zhan J, Liu D et al. Organophosphorus pesticide chlorpyrifos intake promotes obesity and insulin resistance through impacting gut and gut microbiota. Microbiome. 2019. Link

Este estudio analizó si la exposición prolongada a clorpirifós induce resistencia a la insulina y obesidad mediante la alteración de la barrera bacteriana-mucosa en ratones C57Bl/6 y CD-1 con dietas de contenido graso alto o normal, con experimentos de antibióticos y de trasplante de microbiota. El clorpirifós rompió la integridad de la barrera intestinal, aumentó la entrada de lipopolisacárido en el torrente sanguíneo y produjo inflamación de bajo grado con independencia del fondo genético o de la dieta. Los ratones que recibieron microbiota alterada por clorpirifós ganaron más grasa y presentaron menor sensibilidad a la insulina. Los hallazgos vinculan causalmente la exposición a plaguicidas con la obesidad y la resistencia a la insulina a través de la microbiota intestinal.

[692] Mesnage R, Teixeira M, Mandrioli D, et al. Use of Shotgun Metagenomics and Metabolomics to Evaluate the Impact of Glyphosate or Roundup MON 52276 on the Gut Microbiota and Serum Metabolome of Sprague-Dawley Rats. . 2021. Link

Mesnage y colaboradores (Environ Health Perspect, 2021; 129:017005) utilizaron un ensayo de toxicidad subcrónica de 90 días combinando shotgun metagenomics y metabolómica para evaluar el impacto del glifosato y del Roundup MON 52276 sobre la microbiota intestinal de la rata. Demostraron que el glifosato inhibe la vía del shikimato (enzima EPSPS) en las bacterias intestinales, evidenciado por la acumulación de metabolitos de dicha vía (p. ej., shikimato y 3-deshidroshikimato) en suero e intestino, lo que confirma que las bacterias intestinales portadoras de la vía del shikimato son directamente sensibles al mecanismo inhibidor del glifosato.

[693] Zhai Q, Narbad A, Chen W. Dietary strategies for the treatment of cadmium and lead toxicity. Nutrients. 2015. Link

Esta revisión resume la evidencia de que los suplementos dietéticos protegen frente a la toxicidad por cadmio (Cd) y plomo (Pb), evaluando metales esenciales, vitaminas, plantas comestibles, fitoquímicos y probióticos. Los mecanismos incluyen la inhibición competitiva de la absorción de metales, la quelación, la protección antioxidante y el secuestro por la microbiota intestinal. Se proponen estrategias dietéticas como intervenciones preventivas y adyuvantes en poblaciones con riesgo de exposición a Cd y Pb, con un perfil favorable de seguridad y coste frente a la terapia quelante convencional. Los hallazgos esbozan enfoques nutricionales prácticos para el manejo de la toxicidad por metales pesados.

[694] Zeng X, Zeng Z, Wang Q, Liang W, Guo Y, Huo X. Alterations of the gut microbiota and metabolomics in children with e-waste lead exposure. J Hazard Mater. 2022. Link

Estudio humano en niños chinos que comparó a niños de 3–7 años de Guiyu, zona conocida por el desmantelamiento de residuos electrónicos, con niños del área de referencia de Haojiang (70 de 551 niños cribados cumplieron los criterios de inclusión). El plomo en sangre y orina se midió por espectrometría de absorción atómica con horno de grafito e ICP-MS, mientras que las muestras de heces se caracterizaron por secuenciación del ARNr 16S para la composición de la microbiota y por GC-MS para los metabolitos. Los niños de la zona con mayor carga de plomo mostraron una composición alterada de la microbiota intestinal y un perfil de metabolitos fecales distinto respecto al grupo de referencia. El diseño es transversal y con una muestra pequeña, y el efecto del plomo no puede separarse del de otros contaminantes del residuo electrónico que lo acompañan, por lo que no puede inferirse causalidad.

[695] Cox KD, Covernton GA, Davies HL, Dower JF, Juanes F, Dudas SE. Human Consumption of Microplastics. . 2019. Link

Mediante un metaanálisis de los datos disponibles, el estudio estimó la ingesta anual humana de microplásticos. Según los alimentos y bebidas consumidos, la ingesta anual es del orden de 39.000-52.000 partículas, que ascienden a 74.000-121.000 si se incluye la inhalación; quienes consumen agua embotellada ingieren sustancialmente más partículas que quienes beben agua del grifo. Confirma que la exposición a microplásticos es cotidiana, generalizada y prácticamente inevitable a través de la dieta y el aire.

[696] Vethaak AD, Legler J. Microplastics and human health. . 2021. Link

Esta revisión de políticas publicada en Science resume la ubicuidad de los microplásticos (y de los nanoplásticos de <1 µm) en toda la biosfera y las principales vías de exposición humana —inhalación e ingestión— por las que las partículas llegan al intestino. Los autores subrayan que los métodos de medición no están estandarizados y que la absorción tisular real y el riesgo para la salud siguen siendo poco conocidos, e identifican lagunas críticas de conocimiento tanto en la exposición como en el peligro.

[697] Schwabl P, Köppel S, Königshofer P et al. Detection of various microplastics in human stool: a prospective case series. Ann Intern Med. 2019. Link

Esta serie prospectiva de casos de 8 adultos sanos (33-65 años) de Europa y Asia examinó si los humanos ingieren microplásticos de forma involuntaria. Los participantes llevaron diarios alimentarios y aportaron muestras de heces según protocolo. Se detectaron microplásticos en las heces de todos los participantes, identificándose múltiples tipos de polímero, incluidos polipropileno y politereftalato de etileno. Los hallazgos documentan una ingestión humana generalizada de microplásticos ambientales en poblaciones diversas, lo que suscita preocupación por la exposición crónica a plásticos y sus posibles efectos biológicos.

[698] Leslie HA, van Velzen MJM, Brandsma SH, Vethaak AD, Garcia-Vallejo JJ, Lamoree MH. Discovery and quantification of plastic particle pollution in human blood. . 2022. Link

Se detectaron y cuantificaron por primera vez partículas de microplástico en sangre completa de 22 adultos sanos; se identificaron cuatro polímeros de alto volumen de producción (PET, polietileno, polímeros derivados del poliestireno, PMMA), lo que confirma la presencia de microplástico en la sangre circulante.

[699] Ragusa A, Svelato A, Santacroce C, et al. Plasticenta: First evidence of microplastics in human placenta. . 2021. Link

Este estudio de Environment International analizó seis placentas humanas mediante microespectroscopía Raman y detectó por primera vez fragmentos de microplástico (5–10 µm) en la placenta humana, tanto en el lado fetal como en el materno y en las membranas amniocoriónicas. Entre las partículas identificadas había polipropileno teñido y varios polímeros pigmentados. Los hallazgos documentan la presencia transplacentaria de microplásticos y plantean la posibilidad de exposición fetal.

[700] Ibrahim YS, Tuan Anuar S, Azmi AA, et al. Detection of microplastics in human colectomy specimens. . 2021. Link

Estudio humano: las 11 muestras de colectomía contenían microplásticos (media de ~28 partículas/g de tejido; policarbonato, poliamida, polipropileno), lo que confirma la presencia de microplásticos ingeridos en el tejido del colon.

[701] Marfella R, Prattichizzo F, Sardu C, et al. Microplastics and Nanoplastics in Atheromas and Cardiovascular Events. . 2024. Link

Estudio clínico prospectivo (NEJM 2024): se detectaron micro- y nanoplásticos (principalmente polietileno y policloruro de vinilo) mediante pirólisis-cromatografía de gases/espectrometría de masas en placas de ateroma extirpadas de pacientes sometidos a endarterectomía carotídea. Los pacientes con micro-/nanoplásticos presentes en la placa (58 de 150) tuvieron una incidencia significativamente mayor del criterio de valoración compuesto de infarto de miocardio no mortal, ictus o muerte por cualquier causa posteriores (30/150 frente a 8/107), junto con niveles más altos de marcadores inflamatorios. Es una asociación, no una causalidad demostrada, pero la primera que vincula la presencia de microplástico con criterios de valoración cardiovasculares duros en humanos.

[702] Lu L, Wan Z, Luo T, Fu Z, Jin Y. Polystyrene microplastics induce gut microbiota dysbiosis and hepatic lipid metabolism disorder in mice. . 2018. Link

Estudio en ratones: la exposición oral a microplástico de poliestireno alteró la composición de la microbiota intestinal e indujo un trastorno del metabolismo lipídico hepático (descenso de triglicéridos/colesterol, alteración de los genes de lipogénesis).

[703] Jin Y, Lu L, Tu W, Luo T, Fu Z. Impacts of polystyrene microplastic on the gut barrier, microbiota and metabolism of mice. Sci Total Environ. 2019. Link

Este estudio en ratones expuso a ratones macho a microplásticos (MP) de poliestireno prístino y fluorescente de 5 um durante seis semanas. Los MP de poliestireno se acumularon en el intestino, redujeron la secreción de moco intestinal y dañaron la función de barrera. La secuenciación 16S V3-V4 del rRNA mostró una composición alterada de la microbiota intestinal en el contenido cecal, con descensos significativos a nivel de filo en Actinobacteria. Los hallazgos aportan evidencia directa en mamíferos de que la exposición a microplásticos compromete la integridad de la barrera intestinal y desregula la microbiota, lo que sugiere consecuencias metabólicas e inmunitarias posteriores.

[704] Zhang Z, Xu M, Wang L, et al. Continuous oral exposure to micro- and nanoplastics induced gut microbiota dysbiosis, intestinal barrier and immune dysfunction in adult mice. . 2023. Link

Estudio en ratones: la exposición oral continuada a micro- y nanoplásticos indujo disbiosis de la microbiota intestinal y disfunción de la barrera intestinal e inmunitaria en ratones adultos, con enriquecimiento de bacterias nocivas y reducción de la producción de SCFA.

[705] Fackelmann G, Sommer S. Microplastics and the gut microbiome: How chronically exposed species may suffer from gut dysbiosis. . 2019. Link

Artículo de revisión/conceptual (Marine Pollution Bulletin, 2019) que sostiene que la exposición crónica a microplásticos puede conducir a disbiosis intestinal en las especies expuestas de forma crónica: los microplásticos ingeridos pueden alterar la composición y la diversidad de la comunidad intestinal, enriqueciendo taxones patógenos y reduciendo bacterias beneficiosas, con posibles consecuencias inflamatorias y metabólicas. Los autores subrayan que la mayor parte de la evidencia procede de estudios animales y que la causalidad en humanos aún no está establecida.

[706] Bora SS, Gogoi R, Sharma MR, et al. Microplastics and human health: unveiling the gut microbiome disruption and chronic disease risks. . 2024. Link

Esta revisión de Frontiers in Cellular and Infection Microbiology sintetiza cómo los microplásticos alteran el microbioma intestinal humano. Las partículas ingeridas e inhaladas se acumulan en el tracto gastrointestinal y provocan disbiosis (un desequilibrio nocivo entre bacterias beneficiosas y perjudiciales) que se ha relacionado con trastornos gastrointestinales, inflamación sistémica y enfermedades crónicas. El artículo revisa, explícitamente en el contexto de los microplásticos, la posible relación entre la alteración del microbioma intestinal humano y la enfermedad crónica.

[707] Barberán A, Dunn RR, Reich BJ, Pacifici K, Laber EB, Menninger HL, Morton JM, Henley JB, Leff JW, Miller SL, Fierer N. The ecology of microscopic life in household dust. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences. 2015. Link

Se caracterizaron las comunidades bacterianas y fúngicas mediante secuenciación de alto rendimiento en polvo recogido de los marcos de las puertas de unos 1.200 hogares estadounidenses, en el marco del proyecto de ciencia ciudadana Wild Life of Our Homes. La composición de la comunidad fúngica y la distribución de posibles alérgenos se predijeron principalmente por la ubicación geográfica y el clima, ya que los hongos de interior proceden en gran medida del aire exterior. Las comunidades bacterianas, en cambio, estuvieron determinadas mucho más intensamente por las características de los ocupantes: el número y el tipo de residentes, especialmente la proporción de mujeres respecto a hombres, y la presencia de perros y gatos (56 taxones bacterianos fueron más abundantes en hogares con perro y 24 en hogares con gato). El estudio mostró que la firma microbiana del polvo doméstico permite predecir la región geográfica de una vivienda, la proporción de sexos de sus ocupantes y la tenencia de mascotas. Se centró en la ecología microbiana del entorno construido, no en el microbioma humano ni en resultados de salud.

[708] (Han cohort study, Lhasa/Chongqing). Gut microbiota contributes to high-altitude hypoxia acclimatization of human populations. . 2024. Link

Este estudio longitudinal publicado en Genome Biology (2024) siguió a 45 adultos han sanos durante un ciclo de 108 días desde la ciudad de baja altitud de Chongqing (243 m) hasta Lhasa, a gran altitud (3.658 m), y de vuelta. La hipoxia de altitud alteró de forma medible la composición de la microbiota intestinal, especialmente durante la exposición temprana, impulsada sobre todo por el enriquecimiento del género Blautia A — el mismo género que también es abundante en poblaciones que residen de forma prolongada en entornos de bajo oxígeno (Shigatse, 4.700 m). Los autores concluyen que la microbiota intestinal contribuye activamente a la aclimatación a la hipoxia de altitud modulando el metabolismo del hospedador. El trabajo aporta evidencia humana directa del vínculo entre altitud y microbiota intestinal.

[709] Yoo JY, McSkimming D, Rajan K, Sarkar A, Labbé N, Groer M, Menon U. A Preliminary Study Exploring the Relationship between Occupational Health Hazards and Gut Microbiota among Firefighters. Life (Basel). 2023. Link

Pequeño estudio piloto exploratorio que comparó la microbiota intestinal de 15 bomberos con controles emparejados por edad y sexo, con el fin de trazar la relación entre el entorno laboral y la flora intestinal. Los bomberos presentaron una menor diversidad alfa microbiana intestinal y una mayor proporción de bacterias potencialmente patógenas que los controles. También se evaluó la carga química ocupacional: el benzo[a]pireno, uno de los carcinógenos ocupacionales mejor conocidos, se detectó en concentraciones elevadas únicamente en los bomberos. Los autores interpretan la exposición a estresores traumáticos junto con la exposición química como moduladores plausibles de la microbiota intestinal de los bomberos. El tamaño muestral es muy pequeño, el diseño transversal, no se analizó la microbiota cutánea y no se realizó ningún análisis de dosis-respuesta frente a la frecuencia de exposición activa al fuego, por lo que los hallazgos deben considerarse preliminares.

[710] Vallianou, N. G., Kounatidis, D., Psallida, S., et al. NAFLD/MASLD and the Gut-Liver Axis: From Pathogenesis to Treatment Options. Metabolites. 2024. Link

Revisión exhaustiva del eje intestino-hígado en la patogenia y el tratamiento de la NAFLD/MASLD. Los autores describen cómo el aumento de la permeabilidad intestinal y la translocación bacteriana (LPS) impulsan la inflamación crónica de bajo grado y la resistencia hepática a la insulina, y repasan las opciones terapéuticas dirigidas al microbioma (probióticos, FMT, dieta).

[711] Tilg H, Adolph TE, Trauner M. Gut-liver axis: Pathophysiological concepts and clinical implications. Cell Metabolism. 2022. Link

La revisión de Tilg, Adolph y Trauner de 2024 en Cell Metabolism sintetiza la comprensión actual del eje intestino-hígado y sus implicaciones clínicas para la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD) y la MASH (antes NAFLD/NASH). Los autores detallan los mecanismos por los que la microbiota intestinal, la permeabilidad de la barrera intestinal, los ácidos biliares, los metabolitos microbianos (SCFA, etanol, TMAO, ácidos biliares) y el flujo portal de lipopolisacárido impulsan la esteatosis hepática, la inflamación, la fibrosis y la progresión a HCC. Se catalogan los patrones disbióticos clave y los taxones beneficiosos (Akkermansia, Faecalibacterium). Entre las estrategias terapéuticas se analizan la intervención dietética, el FMT, los fármacos dirigidos a la microbiota, los agonistas de FXR (resmetirom para la MASH) y los agonistas de GLP-1. La revisión constituye una actualización exhaustiva de 2024 sobre la traslación entre hepatología y microbioma.

[712] Kootte R, Levin E, Salojärvi J, Smits L, Hartstra A, Udayappan S, Hermes G, Bouter K, Koopen A, Holst J, Knop F, Blaak E, Zhao J, Smidt H, Harms A, Hankemeijer T, Bergman J, Romijn H, Schaap F, Olde Damink S, Ackermans M, Dallinga-Thie G, Zoetendal E, de Vos W, Serlie M, Stroes E, Groen A, Nieuwdorp M. Improvement of Insulin Sensitivity after Lean Donor Feces in Metabolic Syndrome Is Driven by Baseline Intestinal Microbiota Composition. Cell metabolism. 2017. Link

La composición basal de la microbiota determina quién responde favorablemente al FMT en el síndrome metabólico — El FMT alogénico mejoró la sensibilidad a la insulina a las 6 semanas; el efecto no se mantuvo a las 18 semanas. La respuesta se correlaciona con una baja diversidad basal de la microbiota. Los metabolitos plasmáticos (GABA) se modificaron. Seguimiento revelador del mecanismo del ensayo de Vrieze de 2012.

[713] Fujimura KE, Sitarik AR, Havstad S et al. Neonatal gut microbiota associates with childhood multisensitized atopy and T cell differentiation. Nat Med. 2016. Link

Este estudio de cohorte de nacimiento estadounidense empleó secuenciación del 16S rRNA en 298 muestras de heces (edad 1-11 meses) para identificar tres estados de composición de la microbiota intestinal neonatal (NGM1-3) asociados a distintos riesgos relativos (RR) de atopia multisensibilizada a los 2 años y de asma diagnosticada por médico a los 4 años. El grupo de mayor riesgo NGM3 mostró menor Bifidobacterium, Akkermansia y Faecalibacterium, mayor Candida y Rhodotorula y un metaboloma proinflamatorio. El agua fecal de NGM3 aumentó ex vivo los linfocitos T CD4+ IL-4+ y redujo los Treg CD4+CD25+FOXP3+; el enriquecimiento en 12,13-DiHOME en NGM3 reprodujo este efecto. Los hallazgos identifican un metabolito de origen microbiano vinculado causalmente al riesgo de atopia y asma infantiles.

[714] Koren O, Goodrich JK, Cullender TC et al. Host remodeling of the gut microbiome and metabolic changes during pregnancy. Cell. 2012. Link

Este estudio caracterizó las bacterias fecales de 91 gestantes con distintos IMC pregestacionales y distinto estado de diabetes gestacional, así como de sus lactantes. La similitud de la microbiota madre-hijo aumentaba con la edad del niño; la microbiota del lactante no se vio afectada por la salud materna. La microbiota intestinal materna cambió drásticamente del primer (T1) al tercer (T3) trimestre, con mayor diversidad entre madres, un aumento global de Proteobacteria y Actinobacteria, menor riqueza y las señales más intensas de inflamación y pérdida de energía en el T3. Los repertorios génicos del microbioma permanecieron constantes. Los hallazgos documentan una disbiosis programada del tercer trimestre que recuerda al síndrome metabólico.

[715] Claesson MJ, Jeffery IB, Conde S et al. Gut microbiota composition correlates with diet and health in the elderly. Nature. 2012. Link

Este estudio analizó la microbiota fecal de 178 sujetos ancianos e identificó agrupaciones correlacionadas con el lugar de residencia (comunidad, hospital de día, rehabilitación, cuidados de larga duración). La agrupación de los sujetos según la dieta se separaba por residencia y por grupo de microbiota. La composición de la microbiota se correlacionó con la fragilidad, la comorbilidad, el estado nutricional, los marcadores de inflamación y los metabolitos fecales. Los residentes en cuidados de larga estancia presentaban una diversidad microbiana significativamente menor que quienes vivían en la comunidad. Los hallazgos vinculan factores ambientales — en particular la residencia institucional y la dieta — con la composición de la microbiota y los resultados de salud en los ancianos.

[717] Yatsunenko T, Rey FE, Manary MJ et al. Human gut microbiome viewed across age and geography. Nature. 2012. Link

Este estudio comparó las especies bacterianas fecales y el contenido génico funcional (n=531 individuos, 110 con metagenómica) en niños y adultos sanos de la Amazonía venezolana, del medio rural de Malaui y de áreas metropolitanas de EE. UU., incluidos gemelos monocigóticos y dicigóticos. En las tres poblaciones aparecieron patrones compartidos de maduración funcional durante los 3 primeros años de vida, incluidos cambios asociados a la edad en genes de biosíntesis y metabolismo de vitaminas. Los residentes en EE. UU. mostraron diferencias marcadas en los ensamblajes bacterianos y los repertorios génicos respecto a las poblaciones no estadounidenses, evidentes tanto en la lactancia como en la edad adulta. Los hallazgos documentan la programación en la vida temprana de microbiomas intestinales específicos de población.

[718] Kuhle S, Tong OS, Woolcott CG. Association between caesarean section and childhood obesity: a systematic review and meta-analysis. . 2015. Link

Revisión sistemática y metaanálisis de la asociación entre el parto por cesárea y la obesidad infantil. Los niños nacidos por cesárea presentan un riesgo de sobrepeso/obesidad aproximadamente un 30-35% mayor que los nacidos por vía vaginal (odds ratio combinada de en torno a 1,33), lo que confirma la dirección de estudios de cohortes individuales previos (p. ej., Blustein et al. 2013). Los autores subrayan la posible confusión residual (IMC materno, indicación), por lo que la asociación no es necesariamente causal.

[719] Schnorr SL, Candela M, Rampelli S et al. Gut microbiome of the Hadza hunter-gatherers. Nat Commun. 2014. Link

Los autores perfilaron el microbioma intestinal de los cazadores-recolectores hadza de Tanzania y lo compararon con poblaciones agrícolas rurales africanas y con controles urbanos italianos. Los hadza mostraron una riqueza y biodiversidad microbianas notablemente mayores que los controles urbanos. Su microbiota carecía de Bifidobacterium, presentaba diferencias por sexo ligadas a la división sexual del trabajo de recolección y estaba enriquecida en Prevotella, Treponema y Bacteroidetes no clasificados, además de una disposición diferenciada de Clostridiales. Estos rasgos probablemente favorecen una extracción eficiente de nutrientes de alimentos vegetales fibrosos. Los hallazgos ilustran la coevolución de la microbiota con la estrategia de subsistencia y cuestionan las asunciones sobre un microbioma sano universal.

[720] Jaquet M, Rochat I, Moulin J, Cavin C, Bibiloni R. Impact of coffee consumption on the gut microbiota: a human volunteer study. Int J Food Microbiol. 2009. Link

Este estudio evaluó el impacto de tres semanas de consumo moderado de café instantáneo (3 tazas/día) sobre la microbiota intestinal de 16 voluntarios adultos sanos. Las muestras fecales se analizaron mediante métodos basados en ácidos nucleicos antes y después de la intervención. La composición de la microbiota dominante no se alteró significativamente (similitud de Dice del 92%), pero el recuento de Bifidobacterium spp. aumentó de forma significativa (P=0,02) y algunos sujetos mostraron un incremento específico de la actividad metabólica de Bifidobacterium. Los hallazgos indican que el consumo moderado de café potencia selectivamente la actividad de Bifidobacterium sin alterar la comunidad intestinal global.

[721] Biedermann L, Zeitz J, Mwinyi J et al. Smoking cessation induces profound changes in the composition of the intestinal microbiota in humans. PLOS ONE. 2013. Link

Este estudio observacional de 9 semanas siguió a 10 fumadores sanos sometidos a un abandono controlado del tabaco, comparándolos con 5 fumadores que continuaron fumando y 5 no fumadores. Se caracterizó la microbiota fecal mediante T-RFLP del 16S rRNA y secuenciación de alto rendimiento. El abandono del tabaco produjo cambios microbianos marcados: aumento de Firmicutes y Actinobacteria y descenso de Bacteroidetes y Proteobacteria a nivel de filo. Los hallazgos demuestran que fumar modula la composición microbiana intestinal y que su abandono genera cambios similares a los observados en la obesidad y el síndrome metabólico.

[722] Costantini TW, Krzyzaniak M, Cheadle GA, et al. Targeting alpha-7 nicotinic acetylcholine receptor in the enteric nervous system: a cholinergic agonist prevents gut barrier failure after severe burn injury. The American Journal of Pathology. 2012. Link

Estudio experimental que demuestra el papel del receptor nicotínico de acetilcolina alfa-7 (alpha7nAChR) del sistema nervioso entérico en la regulación de la integridad de la barrera intestinal: la activación del receptor con un agonista previno el aumento de la permeabilidad intestinal tras la lesión y el daño de las proteínas de las uniones estrechas (occludina, ZO-1). Los hallazgos confirman que los receptores nicotínicos de acetilcolina expresados en el intestino modulan directamente la barrera intestinal (y la motilidad/inflamación entéricas), la base mecanicista de que la nicotina actúe sobre la permeabilidad y la motilidad intestinales a través de los receptores nicotínicos del intestino.

[723] Khanna S, Assi M, Lee C et al. Efficacy and Safety of RBX2660 in PUNCH CD3, a Phase III, Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled Trial. Drugs. 2022. Link

Este ensayo de fase III, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo evaluó RBX2660, un producto bioterapéutico vivo preparado a partir de heces humanas, para reducir la infección recurrente por C. difficile. Un análisis primario bayesiano integró los datos de fase III con datos previos de fase IIb. Adultos con ≥1 recurrencia previa de CDI y tratamiento antibiótico según el estándar asistencial fueron aleatorizados 2:1 a un enema único de RBX2660 o de placebo. El criterio principal de valoración fue el éxito del tratamiento, definido como ausencia de diarrea por CDI en un plazo de 8 semanas. De 320 pacientes cribados, 289 fueron aleatorizados y 267 recibieron tratamiento enmascarado (RBX2660 n=180; placebo n=87). RBX2660 demostró una superioridad significativa frente a placebo en el logro de una respuesta clínica sostenida, con un perfil de seguridad aceptable. Los hallazgos respaldaron la aprobación regulatoria de RBX2660 (Rebyota) como terapia basada en el microbioma para la CDI recurrente.

[725] dos Santos JCC, Oliveira LF, Noleto FM, et al. Gut-microbiome-brain axis: the crosstalk between the vagus nerve, alpha-synuclein and the brain in Parkinson's disease. . 2023. Link

Artículo de revisión: el eje intestino-microbioma-cerebro en la enfermedad de Parkinson — la agregación entérica de alfa-sinucleína podría propagarse a través del nervio vago hasta el sistema nervioso central, mientras que los metabolitos de la microbiota señalizan por vía de las aferencias vagales; una síntesis mecanicista relevante para las dianas de intervención periférica.

[727] Zhang F, Luo W, Shi Y, Fan Z, Ji G. Should we standardize the 1,700-year-old fecal microbiota transplantation?. . 2012. Link

Este artículo ampliamente citado documenta las raíces históricas del FMT: la descripción más antigua conocida procede del médico chino del siglo IV Ge Hong, quien en su manual 'Zhou Hou Bei Ji Fang' recomendaba una suspensión fecal ('sopa amarilla') para la diarrea grave y la intoxicación alimentaria. Los autores defienden que este procedimiento de unos 1.700 años debería estandarizarse en la práctica clínica moderna. La fuente respalda así de forma fiable la afirmación histórica sobre la 'sopa amarilla' de Ge Hong en relación con el FMT.

[728] EMA/HMA. Faecal Microbiota Transplantation – EU-IN Horizon Scanning Report. EMA/204935/2022/Rev. 1 (updated May 2025). 2022. Link

El informe de 2022 (actualizado en mayo de 2025) de EMA/HMA 'Faecal Microbiota Transplantation – EU-IN Horizon Scanning Report' (EMA/204935/2022/Rev. 1) es el análisis oficial de prospectiva de la European Medicines Agency sobre la regulación del FMT. Cartografía el heterogéneo panorama regulatorio de la UE (marcos de tejidos, medicamentos, componentes sanguíneos o híbridos según el estado miembro), revisa la evidencia clínica por indicación (CDI, IBD, encefalopatía hepática, descolonización de MDRO) e identifica prioridades de armonización. El informe alimenta las negociaciones del Reglamento SoHO 2024/1938 de la UE y propone un enfoque coordinado para el cribado de donantes, la autorización de bancos de heces, la trazabilidad, la farmacovigilancia y los registros de ensayos clínicos. Es una referencia política clave para la gobernanza del FMT en la UE.

[729] European Commission. Proposal for a Regulation on standards of quality and safety for substances of human origin intended for human application (SOHO Regulation). 2022. 2022. Link

La 'Proposal for a Regulation on standards of quality and safety for substances of human origin intended for human application (SOHO Regulation)' de la Comisión Europea de 2022 es el proyecto de la UE para sustituir las Directivas 2002/98/CE sobre sangre y 2004/23/CE sobre tejidos y células. La propuesta crea un marco unificado y preparado para el futuro aplicable a sangre, tejidos, células, células reproductivas, leche materna, microbiota fecal y cualquier futura SoHO. Establece el EU SoHO Coordination Board, la SoHO Platform, vías de autorización armonizadas para preparaciones y entidades SoHO, normas de protección del donante y requisitos de vigilancia y trazabilidad. La propuesta se adoptó como Reglamento (UE) 2024/1938 en junio de 2024 y se aplica a partir de agosto de 2027. Es el instrumento regulatorio central de la UE para el FMT y los bancos de heces.

[730] Keller JJ, Ooijevaar RE, Hvas CL et al. A standardised model for stool banking for faecal microbiota transplantation: a consensus report from a multidisciplinary UEG working group. United European Gastroenterol J. 2021. Link

Este documento de consenso europeo ofrece orientación detallada sobre todos los procesos relacionados con la recogida, el manejo y la aplicación clínica de heces de donante humano para el trasplante de microbiota fecal (FMT). Los bancos de heces operan dentro del marco de la Directiva europea de Tejidos y Células, con requisitos detallados de cribado, procesamiento y trazabilidad. El documento se elaboró mediante colaboración de expertos en la United European Gastroenterology Week de 2019. Los hallazgos proporcionan un estándar operativo para los bancos de heces de FMT en Europa que garantiza la seguridad y la reproducibilidad de la administración de FMT en la infección recurrente por C. difficile y otras indicaciones.

[731] Ianiro G, Mullish BH, Kelly CR et al. Reorganisation of faecal microbiota transplant services during the COVID-19 pandemic. Gut. 2020. Link

Este documento de posición ofrece orientación de la comunidad global de FMT para centros de FMT y bancos de heces durante la pandemia de COVID-19. Las recomendaciones abarcan la selección de pacientes, el reclutamiento y cribado de donantes (incluido SARS-CoV-2), la fabricación del preparado fecal, los procedimientos de FMT, el seguimiento de los pacientes y las actividades de investigación. El objetivo es mantener un acceso fiable de los pacientes al FMT para la infección recurrente por C. difficile, protegiendo a la vez a profesionales sanitarios y pacientes frente a la transmisión de SARS-CoV-2. Los hallazgos aportan un marco operativo práctico adaptado a la pandemia para los servicios de FMT de todo el mundo.

[732] Nature Reviews Drug Discovery (news). FDA approves second microbiome-based C. difficile therapy. . 2023. Link

Resumen informativo de Nature Reviews Drug Discovery sobre la aprobación por la FDA de la segunda terapia basada en el microbioma frente a C. difficile: la autorización el 26 de abril de 2023 de Vowst (Seres Therapeutics, SER-109, cápsula oral de esporas), el primer bioterapéutico oral de microbiota viva para la prevención de la CDI recurrente, tras la aprobación en 2022 de Rebyota (Ferring, RBX2660), de administración rectal. El artículo presenta ambos productos como las primeras terapias del microbioma aprobadas por la FDA y como un hito en la transición del FMT hacia una vía farmacológica regulada.

[733] {European Parliament, Council of the European Union. Regulation (EU) 2024/1938 of the European Parliament and of the Council of 13 June 2024 on standards of quality and safety for substances of human origin intended for human application and repealing Directives 2002/98/EC and 2004/23/EC. Official Journal of the European Union, OJ L, 2024/1938, 17.7.2024. 2024. Link

El Reglamento (UE) 2024/1938 sobre sustancias de origen humano (SoHO) se adoptó el 13 de junio de 2024 y se publicó en el Diario Oficial el 17 de julio de 2024, derogando la Directiva 2002/98/CE (sangre) y la Directiva 2004/23/CE (tejidos y células). Entró en vigor el 6 de agosto de 2024 y la gran mayoría de sus disposiciones se aplican a partir del 7 de agosto de 2027. Frente al marco anterior de directivas, su ámbito de aplicación se amplía a otras sustancias de origen humano, entre ellas la leche materna y la microbiota intestinal — el primer marco jurídico europeo vinculante que cubre el FMT.

[734] {Organización Nacional de Trasplantes. Documento de consenso ONT-AEMPS sobre la donación, obtención, procesamiento y trasplante de microbiota fecal para el tratamiento de la infección por Clostridioides difficile. Organización Nacional de Trasplantes y Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, Madrid. Versión final, 21 de mayo de 2025. 2025. Link

Documento de consenso conjunto de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) sobre la donación, obtención, procesamiento y trasplante de microbiota fecal para el tratamiento de la infección por Clostridioides difficile; versión final, 21 de mayo de 2025, adoptada por la Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. El documento clasifica el FMT como sustancia de origen humano (SoHO) con arreglo al Reglamento (UE) 2024/1938, designa a la ONT como autoridad competente a nivel nacional y a las autoridades SoHO designadas por las comunidades autónomas a nivel regional, y les atribuye el registro, la autorización y la inspección de los establecimientos que realizan actividades de FMT.

[735] Cammarota G, Ianiro G, Kelly CR et al. International consensus conference on stool banking for faecal microbiota transplantation in clinical practice. Gut. 2019. Link

Este consenso internacional de expertos en FMT de Europa, Norteamérica y Australia formula declaraciones sobre los bancos de heces para FMT, abarcando principios generales, organización, selección y cribado de donantes, recogida/preparación/almacenamiento de heces, servicios y clientes, registros, monitorización de resultados, ética y el papel clínico cambiante del FMT. El consenso se alcanzó mediante rondas Delphi y discusión plenaria, con declaraciones respaldadas por la mejor evidencia disponible. El documento orienta el desarrollo global de los bancos de heces para promover un acceso seguro y equitativo al FMT en la infección recurrente por C. difficile.

[736] Ministry of Interior (BM). Professional clinical guideline on conventional intestinal microbiota transplantation procedures. Identifier: 002338. Published: 15 August 2025. Valid until: 15 August 2028. (Replaces: EMMI 002080/2020.). 2025. Link

La directriz clínica profesional de 2025 del Ministerio del Interior (BM) de Hungría (identificador 002338, publicada el 15 de agosto de 2025, válida hasta el 15 de agosto de 2028, que sustituye a EMMI 002080/2020) sobre los procedimientos convencionales de trasplante de microbiota intestinal define los estándares húngaros de la práctica del FMT. El documento especifica los requisitos de cribado de donantes, procesamiento de heces, almacenamiento y trazabilidad alineados con el Reglamento SoHO de la UE; define las indicaciones (principalmente CDI recurrente y refractaria, con un marco de investigación para otras indicaciones); precisa las vías de administración (cápsula, nasogástrica/duodenal, colonoscópica, enema); y expone las obligaciones de farmacovigilancia, seguimiento y registro. La directriz es el estándar nacional operativo para los servicios hospitalarios de FMT en Hungría y alinea la práctica nacional con el consenso europeo.

[738] Khanna S, Pardi DS. Clostridioides difficile infection: curbing a difficult menace. Therap Adv Gastroenterol. 2022. Link

La revisión de Khanna y Pardi de 2022 en Therapeutic Advances in Gastroenterology, 'Clostridioides difficile infection: curbing a difficult menace', ofrece una actualización exhaustiva de la epidemiología, la patogenia, el diagnóstico y el manejo moderno de la CDI. Los autores abordan el desplazamiento hacia fidaxomicina y bezlotoxumab frente a vancomicina como terapias preferentes, el papel del FMT en la CDI recurrente y la aparición de productos basados en microbiota (Rebyota, Vowst). Se revisan los factores de riesgo (antibióticos, IBP, hospitalización, edad avanzada, comorbilidad) junto con el control de la infección. El artículo sitúa la CDI dentro del paradigma más amplio de la alteración del microbioma y analiza la prevención, el stewardship diagnóstico y el algoritmo terapéutico en evolución. Una referencia clave para la práctica clínica actual en CDI.

[739] {Paul-Ehrlich-Institut. Substances of Human Origin: Paul-Ehrlich-Institut to Assume Central Roles Within the Framework of the SoHO Regulation. Paul-Ehrlich-Institut, Bundesinstitut für Impfstoffe und biomedizinische Arzneimittel, Langen. 2026. Link

Comunicado oficial del Paul-Ehrlich-Institut (PEI) según el cual en Alemania el PEI actuará como autoridad nacional SoHO y también como autoridad competente SoHO, responsable de la autorización de los preparados SoHO, mientras que las autoridades de los estados federados conservan las funciones de supervisión. El comunicado señala expresamente que el ámbito de aplicación del Reglamento (UE) 2024/1938 se amplía a otras sustancias, en concreto la leche materna y la microbiota intestinal. El Reglamento entró en vigor el 6 de agosto de 2024 y será directamente aplicable el 7 de agosto de 2027, tras una fase de implantación de tres años.

[740] Stallmach A, von Müller L, Storr M, Link A, Konturek PC, Solbach PC, Weiss KH, Wahler S, Vehreschild MJGT. Fäkaler Mikrobiota-Transfer (FMT) in Deutschland – Status und Perspektive. Zeitschrift für Gastroenterologie 62(4):490-499. 2024. Link

Revisión de expertos alemanes sobre la situación y las perspectivas de la transferencia de microbiota fecal (FMT) en Alemania. Expone que en Alemania el FMT se considera un medicamento con arreglo a la Ley alemana del medicamento (Arzneimittelgesetz, AMG) y describe las consecuencias resultantes en materia de autorización y de acceso para la práctica clínica. La referencia nacional estándar de la situación regulatoria alemana del FMT.

[741] {Agence nationale de sécurité du médicament et des produits de santé (ANSM). La transplantation de microbiote fécal et son encadrement dans les essais cliniques. ANSM, Saint-Denis. Version de novembre 2016 (mise à jour de la version de juin 2015). 2016. Link

Documento marco de la Agencia Nacional de Seguridad del Medicamento y de los Productos Sanitarios de Francia (ANSM) sobre el trasplante de microbiota fecal y su regulación en los ensayos clínicos; versión de noviembre de 2016, que actualiza la de junio de 2015. El documento establece que la microbiota fecal se considera un medicamento según el derecho francés, porque se presenta como poseedora de propiedades curativas o preventivas respecto de enfermedades humanas. Fuera de los ensayos clínicos puede elaborarse como preparado magistral u hospitalario (artículo L. 5121-1 del Código de la Salud Pública francés), y su preparación debe realizarse bajo la responsabilidad de una farmacia hospitalaria (pharmacie à usage intérieur, PUI). El documento fundacional de la regulación francesa del FMT.

[743] Bruggeman A, Vandendriessche C, Hamerlinck H, De Looze D, Tate DJ, Vuylsteke M, De Commer L, Devolder L, Raes J, Verhasselt B, Laukens D, Vandenbroucke RE, Santens P. Safety and efficacy of faecal microbiota transplantation in patients with mild to moderate Parkinson's disease (GUT-PARFECT): a double-blind, placebo-controlled, randomised, phase 2 trial. eClinicalMedicine. 2024. Link

GUT-PARFECT: ensayo de fase 2 aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en la enfermedad de Parkinson leve a moderada (n=46, una única FMT nasoyeyunal de donante sano frente a heces autólogas). A los 12 meses, el brazo de FMT de donante mostró una mayor mejoría en la puntuación motora MDS-UPDRS parte III (−5,8 frente a −2,7 puntos) y un tiempo de tránsito colónico más corto. Solo se produjeron efectos adversos gastrointestinales leves y transitorios; ningún acontecimiento adverso grave. El efecto es moderado y procede de un único ensayo de tamaño medio.

[744] Scheperjans F, Levo R, Bosch B, Lääperi M, Pereira PAB, Smolander OP, Aho VTE, Vetkas N, Toivio L, Kainulainen V, Fedorova TD, Lahtinen P, Ortiz R, Kaasinen V, Satokari R, Arkkila P. Fecal Microbiota Transplantation for Treatment of Parkinson Disease: A Randomized Clinical Trial. JAMA Neurology. 2024. Link

Ensayo finlandés aleatorizado y controlado con placebo en la enfermedad de Parkinson (n=45, FMT por colonoscopia frente a placebo en proporción 2:1). El criterio de valoración principal —el cambio en la puntuación total MDS-UPDRS partes I–III a los 6 meses— no difirió entre los grupos. Los efectos adversos gastrointestinales fueron más frecuentes en el brazo de FMT (16 [53%] frente a 1 [7%]). Este ensayo es negativo: la evidencia sobre la FMT en la enfermedad de Parkinson es contradictoria y no se ha demostrado un beneficio motor.

[745] Ross AA, Doxey AC, Neufeld JD. The Skin Microbiome of Cohabiting Couples. mSystems. 2017. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[748] Maseda D, Ricciotti E. NSAID-Gut Microbiota Interactions. Frontiers in Pharmacology. 2020. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[749] Wallace JL, Syer S, Denou E, de Palma G, Vong L, McKnight W, Jury J, Bolla M, Bercik P, Collins SM, Verdu E, Ongini E. Proton pump inhibitors exacerbate NSAID-induced small intestinal injury by inducing dysbiosis. Gastroenterology. 2011. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[750] Baruch EN, Youngster I, Ben-Betzalel G, Ortenberg R, Lahat A, Katz L, Adler K, Dick-Necula D, Raskin S, Bloch N, Rotin D, Anafi L, Avivi C, Melnichenko J, Steinberg-Silman Y, Mamtani R, Harati H, Asher N, Shapira-Frommer R, Brosh-Nissimov T, Eshet Y, Ben-Simon S, Ziv O, Khan MAW, Amit M, Ajami NJ, Barshack I, Schachter J, Wargo JA, Koren O, Markel G, Boursi B. Fecal microbiota transplant promotes response in immunotherapy-refractory melanoma patients. Science. 2021. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[751] Early DS, Lightdale JR, Vargo JJ, Acosta RD, Chandrasekhara V, Chathadi KV, Evans JA, Fisher DA, Fonkalsrud L, Hwang JH, Khashab MA, Muthusamy VR, Pasha SF, Saltzman JR, Shergill AK, Cash BD, DeWitt JM. Guidelines for sedation and anesthesia in GI endoscopy. Gastrointestinal Endoscopy. 2018. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[752] Singer M, Deutschman CS, Seymour CW, Shankar-Hari M, Annane D, Bauer M, Bellomo R, Bernard GR, Chiche JD, Coopersmith CM, Hotchkiss RS, Levy MM, Marshall JC, Martin GS, Opal SM, Rubenfeld GD, van der Poll T, Vincent JL, Angus DC. The Third International Consensus Definitions for Sepsis and Septic Shock (Sepsis-3). JAMA. 2016. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[753] Hamilton-Miller JMT, Gibson GR, Bruck W. Some insights into the derivation and early uses of the word 'probiotic'. British Journal of Nutrition. 2003. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[754] Kromann N, Green A. Epidemiological studies in the Upernavik district, Greenland. Incidence of some chronic diseases 1950-1974. Acta Medica Scandinavica. 1980. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[755] Dyerberg J, Bang HO, Hjørne N. Fatty acid composition of the plasma lipids in Greenland Eskimos. The American Journal of Clinical Nutrition. 1975. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[756] Philips CA, Pande A, Shasthry SM, Jamwal KD, Khillan V, Chandel SS, Kumar G, Sharma MK, Maiwall R, Jindal A, Choudhary A, Hussain MS, Sharma S, Sarin SK. Healthy Donor Fecal Microbiota Transplantation in Steroid-Ineligible Severe Alcoholic Hepatitis: A Pilot Study. Clinical Gastroenterology and Hepatology. 2017. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[757] Laukkanen JA, Laukkanen T. Sauna bathing and systemic inflammation. European Journal of Epidemiology. 2018. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[758] Jacobs JP, Gupta A, Bhatt RR, Brawer J, Gao K, Tillisch K, Lagishetty V, Firth R, Gudleski GD, Ellingson BM, Labus JS, Naliboff BD, Lackner JM, Mayer EA. Cognitive behavioral therapy for irritable bowel syndrome induces bidirectional alterations in the brain-gut-microbiome axis associated with gastrointestinal symptom improvement. Microbiome. 2021. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[759] Yano JM, Yu K, Donaldson GP, Shastri GG, Ann P, Ma L, Nagler CR, Ismagilov RF, Mazmanian SK, Hsiao EY. Indigenous Bacteria from the Gut Microbiota Regulate Host Serotonin Biosynthesis. Cell. 2015. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[760] Šik Novak K, Bogataj Jontez N, Kenig S, Hladnik M, Baruca Arbeiter A, Bandelj D, Černelič Bizjak M, Petelin A, Mohorko N, Jenko Pražnikar Z. The effect of COVID-19 lockdown on mental health, gut microbiota composition and serum cortisol levels. Stress. 2022. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[761] Lee JR, Muthukumar T, Dadhania D, Toussaint NC, Ling L, Pamer E, Suthanthiran M. Gut microbial community structure and complications after kidney transplantation: a pilot study. Transplantation. 2014. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[762] Alotaibi HF, Alotaibi H, Darwish KM, Khafagy E-S, Abu Lila AS, Ali MAM, Hegazy WAH, Alshawwa SZ. The Anti-Virulence Activities of the Antihypertensive Drug Propranolol in Light of Its Anti-Quorum Sensing Effects against Pseudomonas aeruginosa and Serratia marcescens. Biomedicines. 2023. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[763] Reiberger T, Ferlitsch A, Payer BA, Mandorfer M, Heinisch BB, Hayden H, Lammert F, Trauner M, Peck-Radosavljevic M, Vogelsang H. Non-selective betablocker therapy decreases intestinal permeability and serum levels of LBP and IL-6 in patients with cirrhosis. Journal of Hepatology. 2013. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[764] Conde-Agudelo A, Díaz-Rossello JL. Kangaroo mother care to reduce morbidity and mortality in low birthweight infants. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2016. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[765] Vindenes HK, Drengenes C, Amin H, Bertelsen RJ. The impact of alcohol-based hand sanitiser and hand washing with soap and water on bacterial skin microbiota composition. JEADV Clinical Practice. 2023. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[766] Sommer F, Bäckhed F. The gut microbiota — masters of host development and physiology. Nature Reviews Microbiology. 2013. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[767] Webb AR, Kline L, Holick MF. Influence of season and latitude on the cutaneous synthesis of vitamin D3: exposure to winter sunlight in Boston and Edmonton will not promote vitamin D3 synthesis in human skin. J Clin Endocrinol Metab. 1988. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[768] Li Q, Morimoto K, Kobayashi M, Inagaki H, Katsumata M, Hirata Y, Hirata K, Suzuki H, Li YJ, Wakayama Y, Kawada T, Park BJ, Ohira T, Matsui N, Kagawa T, Miyazaki Y, Krensky AM. Visiting a forest, but not a city, increases human natural killer activity and expression of anti-cancer proteins. International Journal of Immunopathology and Pharmacology. 2008. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[769] Davenport ER, Mizrahi-Man O, Michelini K, Barreiro LB, Ober C, Gilad Y. Seasonal Variation in Human Gut Microbiome Composition. PLOS ONE. 2014. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[770] Karl JP, Berryman CE, Young AJ, Radcliffe PN, Branck TA, Pantoja-Feliciano IG, Rood JC, Pasiakos SM. Associations between the gut microbiota and host responses to high altitude. American Journal of Physiology – Gastrointestinal and Liver Physiology. 2018. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[771] Hua X, Goedert JJ, Pu A, Yu G, Shi J. Allergy associations with the adult fecal microbiota: Analysis of the American Gut Project. EBioMedicine. 2016. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[772] Biagi E, Franceschi C, Rampelli S, Severgnini M, Ostan R, Turroni S, Consolandi C, Quercia S, Scurti M, Monti D, Capri M, Brigidi P, Candela M. Gut Microbiota and Extreme Longevity. Current Biology. 2016. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[773] Goodrich JK, Davenport ER, Beaumont M, Jackson MA, Knight R, Ober C, Spector TD, Bell JT, Clark AG, Ley RE. Genetic Determinants of the Gut Microbiome in UK Twins. Cell Host & Microbe. 2016. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[774] Wacklin P, Mäkivuokko H, Alakulppi N, Nikkilä J, Tenkanen H, Räbinä J, Partanen J, Aranko K, Mättö J. Secretor Genotype (FUT2 gene) Is Strongly Associated with the Composition of Bifidobacteria in the Human Intestine. PLoS ONE. 2011. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[775] Henrick BM, Hutton AA, Palumbo MC, Casaburi G, Mitchell RD, Underwood MA, Smilowitz JT, Frese SA. Elevated Fecal pH Indicates a Profound Change in the Breastfed Infant Gut Microbiome Due to Reduction of Bifidobacterium over the Past Century. mSphere. 2018. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[776] Yassour M, Jason E, Hogstrom LJ, Arthur TD, Tripathi S, Siljander H et al. Strain-Level Analysis of Mother-to-Child Bacterial Transmission during the First Few Months of Life. Cell Host Microbe. 2018. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[777] Mullish BH, Merrick B, Quraishi MN et al. The use of faecal microbiota transplant as treatment for recurrent or refractory Clostridioides difficile infection and other potential indications: second edition of joint British Society of Gastroenterology (BSG) and Healthcare Infection Society (HIS) guidelines. Gut. 2024. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[778] Fecal Microbiota Transplantation-standardization Study Group. Nanjing consensus on methodology of washed microbiota transplantation. Chin Med J (Engl). 2020. Link

Se está preparando un breve resumen de la publicación citada.

[793] Fehily S, Basnayake C, Wright E, Kamm M. Fecal microbiota transplantation therapy in Crohn's disease: Systematic review. Journal of gastroenterology and hepatology. 2021. Link

FMT en la enfermedad de Crohn — revisión sistemática — 15 estudios (2 RCT, 13 cohortes). El FMT múltiple mostró una mayor tasa de respuesta precoz. Eficacia precoz de la vía GI superior 75–100% frente a la inferior 30–58%. No se produjeron acontecimientos adversos graves.

Autores:
PG
Dr. Patay Gábor
médico, especialista en microbiota
BA
Dr. Bezzegh Attila
director médico, microbiólogo clínico
AM
Dra. Anna Munar
médica, especialista en exposoma
MicroBiome Bank — contenido profesional revisado médicamente. Última actualización: 2026.